“El Ciudadano”
Tabasco: En el pasado AMLO, en el futuro Núñez
En Tabasco la transición política y administrativa no es nueva, durante varias décadas el Partido Revolucionario Institucional la escenificó cuando los grupos o familias de poder se pasaban una y otra vez el control de la primera magistratura estatal, ya sea pactada o conflictuadamente, mediante una serie de eventos elaborados o circunstanciales; muestra de ello fue el arribo a empujones de Roberto Madrazo Pintado al gobierno, tras la caída de Salvador Neme Castillo y la asunción previa de Manuel Gurria Ordoñez. El triunfo electoral de Andrés Granier Melo, también es otra muestra de esos tránsitos tortuosos dentro de aquel sistema político, hoy vencido.
No muy lejos de ese micro universo, desde inicios de los años ochenta Andrés Manuel López Obrador comenzó a impulsar un proceso similar contrapuesto al sistema imperante, inspirado en un movimiento nacional priista e independentista, encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, quien junto a otros plantearon la necesidad de relevar al PRI en el poder, promoviendo un régimen de alternancia.
En consecuencia y tras una larga cadena multianual de sucesos políticos y sociales, el pasado primero de julio algo quedó bastante claro: el partido tricolor no supo conducir la sucesión del 2012 en el estado, viéndose obligado a enrolarse en un proceso electoral completamente abierto.
Aquel domingo blanco, por encima de el pasó triunfante la “transición obradorista”, en la cual se involucraron todos los ciudadanos y ciudadanas (activa o pasivamente), unos por curiosidad otros por afinidad política e ideológica.
Esa nueva forma de ordenación política, cumplió el cometido de hacer gobierno desde una perspectiva distinta a la tradicional priista, generando a la vez y como plusvalía de la democracia, LA ALTERNANCIA ENTRE PARTIDOS. Ciertamente, será la toma de protesta constitucional de Núñez, el evento legal concluyente de esa gran jornada; más, por ese aspecto, ambos sucesos no dejan de ser desde este momento HECHOS HISTORICOS CONSUMADOS, engendradores del próximo gobierno emanado de la oposición.
En tal contexto, la alternancia tal y como sucedió con la transición, nació y murió como producto primogénito de esa lucha popular iniciada por AMLO, para inmediatamente renacer en calidad de modalidad democrática en el nuevo sistema político partidista, gracias a la cual a partir de ahora la ciudadanía siempre podrá tener una alternativa política POSIBLE Y FACTIBLE, ante los eventuales cambios de poderes. Nunca más un solo partido.
Entender esos eventos, dimensionarlos, es vital para el desarrollo y fortalecimiento del nuevo sistema. No hacerlo, insistir en compararlos con el gobierno de Arturo Núñez aun en ciernes, es condenar al fracaso a las sucesivas transiciones y alternancias, desvirtuarlas, prostituirlas. Debe quedar claro, la administración de ANJ es un subproducto de aquella histórica lucha social (La alternancia es el producto); por lo tanto, sus resultados de ninguna manera pueden incidir en el registro histórico de la transición y la alternancia, tal y como muchos intentan hacerlo desde ahora.
Importa entonces hacer separaciones en el análisis del resultado de aquella lucha social y concentrarse en el planteamiento de la nueva administración surgida de ella, conocer su contexto político, social, económico, financiero, etc; incluso, en ese ejercicio hasta jugar especulando en la conformación del mismo, es valido.
Como se observa –y solo para efatiza-r la transición no es nueva en Tabasco, la alternancia sí y ambos discursos han nacido y muerto como causas políticas y sociales, renaciendo a la vez en calidad de elementos del nuevo sistema. Ahora, el conocer hacia dónde va el GOBIERNO DE LA ALTERNANCIA es altamente interesante a sus seguidores y los analistas; en tanto sus detractores la utilizan para la crítica y el anuncio de malos deseos. La respuesta a la interrogante es obvia, ni el propio mandatario electo puede preverlo con seguridad, depende de las circunstancias financieras e institucionales heredadas por la administración actual, del proyecto de nación a presentarse por el Presidente de la República entrante, del rol que asuma la ciudadanía y el papel otorgado a esta por Arturo Núñez.
Entonces ¿Qué pueden esperar las tabasqueñas y los tabasqueños del trillado cambio?; ¿A qué puede aspirar el gobernador electo?.
De entrada y a efecto de no caer en desencantos, los ciudadanos deben comenzar en separar la transición y la alternancia de la administración entrante. Hecho esto, el binomio gobernante-gobernado; mejor aún, el integrado por el máximo representante popular en el estado y sus conciudadanos, tendrán que trabajar en sentar las bases jurídicas que permitan construir un piso firme institucional hacia el futuro a mediano plazo. No podrá hacerse más, no habrá tiempo.
Con eso en mente, el Estado y las instituciones emanadas de el y para el, necesitarán entrar en una profunda y seria revisión de todo, buscando reformar lo reformable, modificar lo modificable y cambiar lo urgente, haciendo incapíe en el H. Congreso del estado; en los Institutos Electoral y de Participación Ciudadana; el de Transparencia y Acceso a la Información Pública; los Tribunales Electoral de Tabasco, el Superior de Justicia; ; el de lo Contencioso y Administrativo, así como la Comisión Estatal de los Derechos Humanos; el Órgano Superior de Fiscalización; la Secretaría de la Contraloría:; la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, entre otros organismos creados para la salvaguarda de los derechos primarios de los ciudadanos.
Aberrante por lo contradictorio sería dejar aun lado de ese proceso de renovación del Estado, a la mayor interesada: LA CIUDADANÍA. Tal exigencia las nota el ex sub secretario de gobernación: “Después de 83 años hay muchos intereses creados acumulados que se van a resistir al cambio, y cambio va a haber porque lo necesita Tabasco, porque lo merece … y no puedo sólo. Necesito a todos ustedes de mi lado”, afirmó Arturo Núñez durante su intervención en el evento en donde se presentó públicamente a la coordinación estatal de la corriente perredista: “Foro Nuevo Sol”.
Y en aquel 1 de enero del 2013, formal y jurídicamente habrá concluido la transición y estará consumada la alternancia; inmediatamente después, la administración de ANJ dará su primeros pasos en la ruta que lo ha de conducir a su con su propia historia… (Continuará)/// LIDIA IZQUIERDO MORALES, será quien encabeza el “Foro Nuevo Sol” en Tabasco. Esta lideresa tendrá la difícil tarea de escuchar a los diversos cuadros políticos perredistas, a la militancia, informarles a los simpatizantes, razones de AMLO, los tiempos actuales, las perspectivas y condiciones de la nueva lucha en el país y Tabasco. A esto, se le suma el trabajo que viene haciendo en los 17 municipios en favor de sus compañeras féminas, peleando espacios de participación y defendiendo sus derechos, sin dudas deberá dar resultados en ambas encomiendas.