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La Verdad del Sureste

El Ciudadano

En Jalapa, Núñez reúne a priistas y perredistas


Terminaron los informes, al menos aquellos presentados por los presidentes municipales. En su mayoría fueron para el olvido, otros elevaron el rating en las redes sociales.

    Los de Macuspana, Jalpa de Méndez y Cárdenas, sufrieron especial atención; sin embargo, a pesar de que esos representantes populares intentaron justificar en qué y cómo se gastaron el presupuesto de este año, pareciera que la ciudadanía no percibe esos beneficios.
    Incluso se muestra molesta por el comportamiento administrativo y financiero de algunos de ellos, consecuencia de la poca difusión de la obra pública, del pésimo manejo de sus relaciones públicas y humanas; así como de las campañas de desprestigio orquestadas en su contra por sus malquerientes, entre otras circunstancias.
    A la par y curiosamente, en algunos municipios la plantilla de trabajadores entraron en zozobra, ante la posibilidad de que no se les diera completo el aguinaldo, mientras los ediles gastaban millonarias cantidades en la organización, operación, movilización, comida, publicidad en radio, televisión y prensa escrita, que requirió ese evento.
    Llama la atención, porque si al final del acto se realizara un examen al azar o un pequeño sondeo, se confirmaría que ni el 5% de los asistentes recuerdan los aspectos más importantes del discurso.
    Lo cierto es que el 2014 ya no da para más. Políticamente Tabasco está inmerso en las vísperas del reacomodo. Alcaldes y legisladores federales y locales, han rendido sus respectivos informes y se preparan –algunos-, a buscar un nuevo reto electoral.
    Pocos tendrán los méritos suficientes para vencer otra vez en las urnas, otros deberán probar el filo de la guillotina;  porque no hay duda, el cadalso está listo y los verdugos se alistan, por cientos de miles.    En esos contextos, fue el edil priista de Jalapa, Ovidio Hernández Pérez quien supo aprovechar con inteligencia su segundo informe de gobierno. Primeramente, porque tuvo la habilidad de convocar a Alterio Ramos Pérez y a Humberto de los  Santos Bertruy, ediles de Tacotalpa y Centro, respectivamente; al legislador federal, Antonio Sansores Sastré, al local Rafael Abner Balboa Sánchez y al mandatario estatal, Arturo Núñez Jiménez, todos representantes populares de extracción perredista.
    Segundo, en razón de que también lo acompañaron los presidentes municipales priistas de Balancán, Jonuta y Emiliano Zapata, Pedro Arguello López, Luis Felipe Torres Arias y José Amir Marín Sauri, en ese orden; así como el ex alcalde Liborio Correa, personalidades que le dieron institucionalidad al acto político en sí.
    Tercero (y lo más trascendental para el alcalde y la sociedad Jalapaneca), es que en repetidas ocasiones Ovidio le reconoció el apoyo de Núñez Jiménez al municipio; pero al mismo tiempo, con un juego de palabras y sonrisa en boca, lo invitaba a seguir haciéndolo en el 2015.
    Toda una picardía que fue bien vista por todos, porque lo hizo con el respeto a la investidura del mandatario y por una causa justa, bajar beneficios a su pueblo. El gestó lo replicó con el legislador Sansores Sastre, quien a decir de él, también gestionó recursos importantes para aquella comuna.
    Consecuencia de ese acto, el gobernador del estado, conocedor de la vida Republicana, también hizo hincapié en la necesidad de que los gobiernos federal, estatal y municipal, continúen trabajando de manera coordinada, conscientes de que la territorialidad no es para nada una condicionante, cuando se trata de  cumplirle a la gente.
    Así, entre aplausos, Núñez y Ovidio, PRD y PRI, pueblo y gobierno, asistieron y escenificaron un acto esencialmente republicano y de estado.
    Más que un gesto político, fue un acto congruente del jefe del ejecutivo estatal al asistir; una oportunidad que le permitió al alcalde seguir gestionando beneficios ante quienes tienen la posibilidad de proporcionarlo; por eso, también destacó el apoyo de la titular del DIF-Tabasco; Profesora, Martha Lilia López Aguilera, quien en coordinación con la esposa de Ovidio Hernández, Ana Julia de la Cruz Colorado, han logrado avances.
    Aquí lo interesante es que la Señora Ana Julia no rindió un informe de su labor anual, tal y como otras primeras damas lo hicieron o van hacer; decisión sinceramente a destacar, porque sería una incongruencia hablar de austeridad en la administración, si se derrocha a manos llenas en un evento que si bien es cierto es de rendición de cuentas, pero que en estos momentos, más vale ahorrar.
    En suma con la astucia de Ovidio y la madurez de su esposa, Jalapa logró lo que otros municipios y alcaldes quisieran, informar sin gastar en demasía. Hay que esperar para ver cómo les va con esas alianzas y actitudes, el próximo año/// elciudadadanorubendario@hotmail.

 

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