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La Verdad del Sureste

Código 33 “un paso más allá”


 

 
Talea de Castro, un municipio de Oaxaca, ha creado el primer “AntiSlimApp”, una red de comunicación celular comunitaria, a través de Voz sobre Protocolo de Internet, (VoIP), que permite a sus habitantes llamar a los Estados Unidos (EU), por tan solo 20 centavos, una cantidad muy lejana de los 15 pesos que les costaba hacerlo través de una caseta, o a Oaxaca por 50 centavos, menos del 10% del costo que representa hacerlo por las compañías celulares comerciales, un ejemplo para tomar en cuenta si consideramos que el uso de teléfonos inteligentes se duplicó en 2012, para representar más de la mitad 58%, contra el 26% del año pasado, sobre una plataforma creciente del uso del Internet, y por ende de las posibilidades para catapultar está opción en comunidades apartadas y económicamente deprimidas, es importante resaltar que el número de usuarios de Internet en México actualmente es de 40.6 millones de personas, cifra que supera en un 14 por ciento a los 34.9 millones de 2011, todo esto tomando como base la existencia en México de poco más de 102 millones de teléfonos celulares, por lo que la Red de la Internet, abre la oportunidad para que 9 millones de personas, distribuidas en un promedio de 50 mil poblaciones que carecen de telefonía celular, resuelvan más allá de situaciones urgentes de salud o emergencia; garantizar igualmente alternativas de información, cultura y entrenamiento. Villa Talea de Castro, con 2 mil quinientos pobladores, forma parte de las comunidades que por su número de habitantes no recibe el interés de la inversión privada, quienes solicitaban para proporcionarles el servicio, un censo de 10 mil habitantes, además de una carretera para instalar la antena. Es entonces que gracias a Peter Bloom un estadounidense que vive en Oaxaca, quien junto con cuatro activistas más, instalaron una radio base celular interna que opera en banda de 900 mHz de uso libre en México, una red privada que no requiere permiso ni concesión, que conectada a un proveedor de internet y que a través de contrato con un operador VoIP, operan las llamadas salientes. El equipo que hizo posible la señal de celular en la comunidad indígena costó 300 mil pesos, inversión costeada por el ayuntamiento comunitario, mismo que buscará recuperarse con el pago de una cuota mensual de 15 pesos por cada habitante para tener acceso a la red, y aunque la banda de frecuencia sobre la que opera actualmente el servicio en Talea de Castro no es idónea, solicitaron ya a la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) una concesión para experimentar el comportamiento de equipos en la banda de 850 mHz, solicitud que parece viable y está en espera de resolución. Lo cierto es que ya organizaciones de todo México, así como de países centro y sudamericanos han llamado durante los últimos meses a este grupo de activistas en búsqueda de información y asesoría, algo imposible de atender por obvias razones, pero algo es claro, el abatimiento del costo de llamadas no solo será una cuestión de oferta y demanda, sino de ingenio y ganas de apoyar a las comunidades donde el dinero es poco para los “grandes inversores”, pero donde la necesidad de una mejor calidad de vida es mucha, y la del ingenio, mucha más.
    Jiménez Ortiz, diputada local del Partido Acción Nacional (PAN) en Puebla, muestra sin duda alguna que la libertad expresión es clara y abierta. Su declaración en el Foro de Matrimonio Igualitario, donde expresó “sólo debe considerarse como matrimonio aquellas relaciones en las que los integrantes sostienen relaciones sexuales mirándose a la cara”, es cruel, aun cuando aseveró que se basaba en un método científico para afirmar esto, así las cosas, la también presidenta de la Comisión Especial de la Familia en el Congreso poblano, aseguró, esto “no ocurre entre las parejas homosexuales” ni entre los invidentes, quienes tienen relaciones sexuales con la luz apagada; también quienes se vendan los ojos incurren en esta falta, para ello la diputada explicó que el impedimento para que los gais se miren a los ojos es la permanente posición del doggie style, la cual, “por más esfuerzos que realice el homosexual pasivo para obtener contacto sexual con su pareja, le causará tortícolis, y encima ¡quién pretende amar dignamente usando la posición favorita de los perros”… upsss !!!. Dicho lo anterior no es de extrañarse el correo enviado por la productora Catatonia para un casting para un comercial de Aeroméxico, donde pedía no se presentara “nadie moreno”, pues solo esperaban para esa audición a personas de “tez blanca” con un “look Polanco”. Lo cierto es que las personas lesbianas, gais, bisexuales, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI), un segmento que aun cuando solo fuera representado por uno solo de ellos mereciera respeto, más cuando en términos numéricos no es menor, según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH), la comunidad LGBTI, oscila entre 5 y 6 por ciento del total de la población mexicana, o sea, supera los 6 millones de habitantes. Cerca de la población indígena, donde 10 millones de personas se expresan en cuando menos 62 lenguas diferentes y otras variantes, seres humanos a los que se suman 5 millones 700 mil discapacitados, niños de la calle, nini’s, adultos mayores. Numerología que nos da la pauta para asumir la cantidad de personas discriminadas en el país, según el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Copred), un 32% de las personas reconoce que alguna vez fue discriminada “por su forma de vestir, edad, imagen y su color de piel”, añadiendo que los indígenas, gais y personas de escasos recursos son quienes sufren mayor discriminación. Una paradoja cuando a nivel nacional 79.8% considera que se deben de respetar las preferencias sexuales, encuestas y estadísticas a las que obviamente la panista Ana María no tuvo acceso, a pesar de que seguramente mantiene los ojos bien abiertos, a toda hora.
    El paro magisterial en Tabasco nos ha permitido ver más allá de la lupa cotidiana. Las acusaciones y los golpes bajos son historias que han desnudado los entretelones de cada punto de vista. Los intereses son diversos, aunque la idea sea defender su propia postura, sin menoscabo de quien tenga la razón, pues en realidad, todos creen tenerla, lo lamentable, es que la esencia no sea fundamental. Los niños, 540 mil estudiantes a los que las notas y declaraciones no sean su vida y sus detalles, lo que hay detrás de cada hora en las que una mamá cabeza de familia además de fijar la esperanza de una vida mejor para sus hijos, necesita y contaba con ya no tener que gastar tiempo y dinero en tener que pedir el favor de cuidar a sus niños. Que hay de ese niño que soñó con el inicio de clases, él, que quiere, espera y desea tomar solo lo necesario de los 9 mil millones de presupuesto que ejerce el estado en la educación, solo lo mínimo indispensable para ayudar a remontar a Tabasco del sitio 31 de la prueba de Evaluación Nacional de Logros Académicos en Centros Escolares (ENLACE), o del lugar 32 del Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes (PISA), así que esperamos más allá de escuchar las patéticas declaraciones de los “transportistas escolares”, quienes carentes de capacitación vial, en primeros auxilios, en vehículos que al ser modificados pierden los estándares de seguridad del fabricante, sin seguros de cobertura amplia ni protocolos para atender emergencias, o a los empresarios que gracias a su llamado para obtener voluntarios lo único que lograron fue hacer el ridículo, pues no juntaron ni a 50 de ellos, así que más que gasolina en las acusaciones y en acciones humillantes, se requiere humildad y flexibilidad, pero sobre todo, sin avergonzarse ni recibir vanagloria de ello, reconocer que alguien tiene que dar, un paso más allá.    
 codigo33miguelangelcaballero.blogspot.mx
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