La Asociación Mexicana de Empresarios Gasolineros (AMGAS) denuncia que en 85 días PEMEX les cortará el suministro de gasolina Magna, Premium y diesel si no firman los ilegales e inconstitucionales Contratos de Venta de Primera Mano (CVPM).
Se trata de contratos que, con fundamento legal pero anticonstitucional, privatizan un buen tramo de la distribución de productos petrolíferos que realiza PEMEX Refinación y que busca la concentración regional de los mercados en pocos distribuidores de la iniciativa privada.
Por eso llaman a sus afiliados a que no los firmen hasta que la Suprema Corte de Justicia de la Nación resuelva la demanda de controversia constitucional 58/2011 sobre petrolíferos o hasta que los juzgados de distrito dicten sentencia definitiva sobre los juicios de amparo interpuestos por cientos de gasolineros del país, en contra del contrato VPM y de los cuales ya se tienen suspensiones definitivas, que fueron confirmadas por los tribunales colegiados.
PEMEX, mediante “asesores comerciales”, desde el 4 de julio, inició una campaña en la que anuncia el corte de gasolinas y diesel a las gasolineras a partir del primero de octubre de 2011, según la paraestatal, acatando las disposiciones de la Secretaría de Energía. Los funcionarios de PEMEX presionan y amenazan a los gasolineros, advirtiéndoles, que con amparo, con suspensión y cualquier papel que presente el gasolinero, de todas formas el primero de octubre del 2011 ya no habrá gasolina. Si así ocurriese, PEMEX pararía al país.
Pero la AMEGAS ya está investigando cuales funcionarios están participando en estas amenazas y extorsiones y conmina al empresario gasolinero a grabar al asesor comercial para denunciarlo a la Secretaría de la Función Pública, aportando pruebas para denunciarlas ante los Juzgados de Distrito por el anuncio de violar las medidas suspensionales del poder judicial.
La AMEGAS impulsó estudios técnicos y de orden jurídico constitucional, de los impactos operativos, jurídicos y de control estatal en materia de petrolíferos. El propósito fue aportar los elementos necesarios para que los grupos parlamentarios de diputados y senadores decidieran presentar la demanda de Controversia Constitucional el pasado 12 de mayo ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El objetivo es la emisión de la Declaratoria de Invalidez Jurídica de las Disposiciones para llevar a cabo la distribución y comercialización de petrolíferos y con ello los contratos de Venta de Primera Mano porque son ilegales e inconstitucionales.
Al estar pendiente de resolución en la SCJN el incidente de suspensión de la emisión de tales disposiciones y que son el fundamento de los contratos de VPM; procede que no se firmen contratos VPM hasta que se dicte sentencia en la SCJN.
Actualmente tres ministros de la SCJN estudian los asuntos de los gasolineros, pero en esencia los asuntos de la seguridad energética del país, porque se pretende despojar a PEMEX de las funciones relativas al 1) transporte, 2) almacenamiento, 3) distribución y comercialización de los petrolíferos (magna, premium y diesel); ya que tratan de entregar estas funciones a los particulares (amigos de los funcionarios) para que ellos lleven a cabo desde el primero de octubre del 2011 todo el control y operación directa de los hidrocarburos o petrolíferos. Las consecuencias son:
A. El desplazamiento de toda la red de Estaciones de Servicio con la que se distribuyen los hidrocarburos con altas normas de seguridad.
B. La desaparición de la Franquicia PEMEX luego de 18 años de existencia.
C. Obligar a 100 millones de mexicanos para que vayan con su balde, su tambo, su pipa de agua o de lo que sea para comprar las gasolinas y diesel, directamente a los nuevos distribuidores o terceros amigos autorizados por PEMEX, sin que se les exijan instalaciones como las que hoy se disponen en las gasolineras como tanques de doble pared, sensores y todos los equipos sofisticados en materia de protección civil y ecológica.
D. La venta en tambos o botes de 50 o 200 litros se va a oficializar, porque todos pueden comercializarla, lo que provocará un caos en el mercado ilícito de combustibles en carreteras y ciudades.
E. Hace tres años que no se formulan las normas oficiales mexicanas que regulen la distribución de gasolinas en cantidad de pipa por pipa y en calidad de octanaje de hidrocarburos que nos llegan de 22 países con diferentes calidades. La mitad del contrato habla de normas oficiales mexicanos que no existen, es pura papeleta y verborrea.
El riesgo es que el Contrato de Venta de Primera Mano va a pulverizar las gasolinera.
No obstante que Pemex Refinación es uno de los organismos “sirvientes” del Corporativo, que más ha sido golpeado por éste, se comporta de manera servil para imponer a rajatabla las disposiciones de sus amos corporativos y de la SENER en contra de empresarios mexicanos. Es deplorable como los mexicanos nos devoramos entre sí para que luego lleguen intereses extranjeros a cubrir los huecos que vamos dejando. Recuerden como la familia de españoles Mouriño, que después de haber llegado sin nada a México, se han apoderado de este negocio en el Sureste.
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A propósito del sacrificio por el Gobierno de Tabasco a las comunidades
Un dilema entre la verdad o la violencia
EL SINDROME DE FUKUSHIMA
El planeta está cambiando dramáticamente de manera “no natural”. Ya no es el mismo que hace pocas décadas y su capacidad de cobijarnos también ha cambiado.
En una enorme medida los cambios en la habitabilidad del planeta se han producido por la INTERVENCIÓN DE LA CIVILIZACIÓN HUMANA que particularmente durante el último siglo ha devastado la biósfera y la atmósfera eliminando miles de especies naturales, agotando los elementos de la vida en el planeta -incluidos el agua y el aire- y poniendo en peligro no solamente la vida de millones de especies sino la propia vida de la gente.
Los cambios globales son síntomas de la devastación. Pero cuando hablamos de la “intervención humana” así en general, pareciera que somos todos los que afectamos el planeta olvidando mencionar las causas estructurales de la crisis, el modelo de producción y las formas de distribución de los bienes en el mundo que es totalmente desequilibrada e inequitativa y que, sin duda alguna, son las élites de norte y del sur quienes ejercen mayor presión en la devastación.
El cambio climático es quizá una de las crisis más emblemáticas de esta devastación pues incluye en sus conexiones todas aquellas razones estructurales que han llevado al planeta y a la humanidad a límites tanáticos.
El oscurantismo es parte también de estos escenarios de cambios globales y urgencias de transformación.
La crisis global es multidimensional y tiene una relación directa con los modelos económicos, los sistemas de producción, las inequidades en las relaciones humanas y, particularmente, con los modelos y las matrices energéticas que responden de manera indiscriminada a las necesidades humanas, muchas de ellas creadas y dibujadas por la lógica del mercado y del sobreconsumo. El uso de la energía fósil, del carbón y de las supuestas alternativas energéticas, como la energía nuclear y los agrocombustibles se van constituyendo en los hoyos negros por los que la humanidad se podría despeñar. Esta crisis nos lleva a cuestionar al capitalismo y al desarrollismo que se vio igualmente expresado en los modelos socialistas de principios del siglo pasado. En una dimensión temporal, nos lleva también a mirar el colonialismo europeo que se impuso en el mundo hace cinco siglos y que permanece como el origen de una lógica de ocupación de territorios, de explotación inclemente de la naturaleza y, al mismo tiempo, de una usurpación sistemática de la sabiduría de los pueblos para trastornarla funcional a su monstruo devorador y alienante.
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El planeta está cambiando dramáticamente de manera “no natural”. Ya no es el mismo que hace pocas décadas y su capacidad de cobijarnos también ha cambiado.
En una enorme medida los cambios en la habitabilidad del planeta se han producido por la INTERVENCIÓN DE LA CIVILIZACIÓN HUMANA que particularmente durante el último siglo ha devastado la biósfera y la atmósfera eliminando miles de especies naturales, agotando los elementos de la vida en el planeta -incluidos el agua y el aire- y poniendo en peligro no solamente la vida de millones de especies sino la propia vida de la gente.
Los cambios globales son síntomas de la devastación. Pero cuando hablamos de la “intervención humana” así en general, pareciera que somos todos los que afectamos el planeta olvidando mencionar las causas estructurales de la crisis, el modelo de producción y las formas de distribución de los bienes en el mundo que es totalmente desequilibrada e inequitativa y que, sin duda alguna, son las élites de norte y del sur quienes ejercen mayor presión en la devastación.
El cambio climático es quizá una de las crisis más emblemáticas de esta devastación pues incluye en sus conexiones todas aquellas razones estructurales que han llevado al planeta y a la humanidad a límites tanáticos.
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La crisis global es multidimensional y tiene una relación directa con los modelos económicos, los sistemas de producción, las inequidades en las relaciones humanas y, particularmente, con los modelos y las matrices energéticas que responden de manera indiscriminada a las necesidades humanas, muchas de ellas creadas y dibujadas por la lógica del mercado y del sobreconsumo. El uso de la energía fósil, del carbón y de las supuestas alternativas energéticas, como la energía nuclear y los agrocombustibles se van constituyendo en los hoyos negros por los que la humanidad se podría despeñar. Esta crisis nos lleva a cuestionar al capitalismo y al desarrollismo que se vio igualmente expresado en los modelos socialistas de principios del siglo pasado. En una dimensión temporal, nos lleva también a mirar el colonialismo europeo que se impuso en el mundo hace cinco siglos y que permanece como el origen de una lógica de ocupación de territorios, de explotación inclemente de la naturaleza y, al mismo tiempo, de una usurpación sistemática de la sabiduría de los pueblos para trastornarla funcional a su monstruo devorador y alienante.