Con Alí de la Torre intentan regresar los Neme
Same Yabur, coordinador de la campaña de Peña Nieto en Tabasco, involucrado en la danza de los millones por una deuda nunca aclarada Vetaron a Mayans; Graham, la segunda opción Benito Neme, el nuevo poderoso si impone a Alí
Más allá de las acusa¬ciones por corrup¬ción en el gobierno de Salvador Neme Castillo, Jesús Alí de la Torre parti¬cipó por primera vez en el gobierno, y fue en una admi¬nistración tachada por la co¬rrupción. Un último episodio del nemismo se dio en el año 1995, días antes que fallecie¬ra el depuesto gobernante.
Andrés Manuel Ló¬pez Obrador dio a conocer en diciembre de 1995 una carta que un año antes, Neme Cas¬tillo envió al Congreso del Estado para aclarar la situa¬ción financiera del trienio que gobernó y que Manuel Gurría Ordóñez manipuló para hacer creer a la opinión pública la existencia de una deuda millonaria heredada por los Neme.
SameYabur Elías, Secretario de Finanzas del trienio, conocía la existencia de los hechos o por lo menos la versión de Neme Castillo sobre la deuda. A él, como responsable de la política financiera del Estado, nunca se le involucró en hechos de carácter delictivo y corrup¬ción, aún cuando era el res¬ponsable en el manejo del dinero. Sólo en el escandalo¬so caso de la deuda y de la carta.
Sobre este hecho, en el quincenario Reporte¬ros del Sur, de noviembre del año 2008, el periodista Armando Guzmán relata los pormenores de la deuda que presuntamente habría dejado el gobierno de Neme a Gurría Ordóñez, y que fue desmentida por el primero a través de una carta enviada al Congreso de Tabasco, do¬cumento que nunca fue leído y difundido a los legislado¬res.
Cuenta el
periodista:
“En diciembre de 1994, el extinto ex gobernador Sal¬vador Neme Castillo envió una carta a la Cámara de Di¬putados para rechazar que hubiese dejado 300 millones de pesos de deuda pública, y 511 millones más de “défi¬cit” como le achacó su suce¬sor Manuel Gurría Ordóñez, quien, finalmente, con esta falacia, perpetró el “atraco del siglo” a las arcas estata¬les.
“En la misiva de seis cuar¬tillas, Neme revelaba tur¬bias maniobras de Gurría para imputarle deudas que no dejó y lo acusaba de ser responsable de contraer la deuda que, según el pri¬mer informe de gobierno de Roberto Madrazo en 1995, ascendía a 495 millones de pesos.
“Desde que Neme envió la carta al Congreso se supo de su existencia, pero se mantuvo en secreto, pese a que el depuesto goberna¬dor pidió que fuera leída “en sesión del pleno” y se entre¬gara copia “a cada uno de los legisladores”.
“Fechada el 19 de di¬ciembre de 1994 en la Ciudad de México –recibida el día 23 en el Congreso tabasqueño– Neme recordó a los diputa¬dos que el 17 de diciembre de 1992 su secretario de Finan¬zas, José SameYabur Elías, aclaró ante ellos –por escri¬to– “el manejo de las cifras y términos déficit y deuda que ha provocado confusión en la opinión pública”. Yabur Elías envió su aclaración ocho días después que Gu¬rría entregó al Congreso su primer informe en diciem¬bre de 1992 –y cuarto del sexenio iniciado por Neme en 1989– en el que atribuyó al gobierno nemista haberle heredado una desastrosa ad¬ministración.
“Para López Obra¬dor, la carta de Neme reve¬laba “la magnitud del sa¬queo perpetrado por Gurría Ordóñez al patrimonio de Tabasco”, a quien acusó de aprovechar la caída del ex gobernador “para maquinar y perpetrar lo que puede ser el atraco del siglo en Tabas¬co”.
“Denunció que, adi¬cional a los 300 millones de pesos de deudas achacados a Neme, Gurría solicitó un crédito de 240 millones de pesos al banco Internacional en diciembre de 1993”.
En otra parte del re¬portaje menciona:
José SameYabur Elías, ahijado y secretario de Finanzas de Neme, dudó que su padrino se hubiese retractado de hacer pública su carta como afirmaba el ex diputado Marín Fonz.
“Nunca el licenciado Neme me comentó algo al r e s p e c t o. N o c r e o q u e h a y a f irmado pidiendo una cosa y de manera verbal solicitar otra. Definitivamen¬te no pudo haber hecho eso”, sostuvo.
El Nuevo tiempo
para los Neme
Tras esos escándalos, ni Salvador ni Benito Neme habían tenido una activa participación en la escena política local.
Radicados en el es¬tado de México, ambos hicie¬ron carreras distintas: Sal¬vador en la administración pública, en la Procuraduría Mexiquense y como diputa¬do local por el Partido Verde Ecologista enviado por Peña Nieto.
Benito se dedicó a su despacho jurídico de donde salieron jugosos negocios y contratos por millones de pesos. Éste se encargó de acercarse más a Enrique, se divirtieron juntos en viajes de placer con sus respecti¬vas esposas y cuando nació el segundo hijo de Benito, del mismo nombre, llevó como padrino de bautizo al entonces gobernador mexi¬quense.
Apenas el año 2010 recobró fuerza la familia Neme. La inauguración de la estatua de Neme Castillo, en la ranchería Emiliano Za¬pata, juntó a la clase política tabasqueña, a excepción de los Madrazo.
Luego, Benito cele¬bró su cumpleaños en el ex¬clusivo hotel Crown Plaza. Convocó a un selecto grupo de amigos y se tomó una foto de antología en la an¬tesala de la designación del candidato a la gubernatura. La placa registró el abrazo entre el cumpleañero, Alí, Graham, Candita y Humber¬to Mayans.
Días más tarde, Be¬nito mostró el músculo al vetar a Humberto Mayanas ante Peña Nieto para la gu¬bernatura. Mayans, recuerde el lector, fue parte del gabi¬nete de Manuel Gurría, susti¬tuto de Neme en el gobierno, y uno de los represores del nemismo, al igual que Ro¬berto Madrazo.
La venganza de Be¬nito empieza a consumarse. Van tras Federico Madrazo y la corriente madracista y gurrísta.
El plan está trazado: con Alí en el gobierno, el que sigue en el 2018 es Benito.
Andrés Manuel Ló¬pez Obrador dio a conocer en diciembre de 1995 una carta que un año antes, Neme Cas¬tillo envió al Congreso del Estado para aclarar la situa¬ción financiera del trienio que gobernó y que Manuel Gurría Ordóñez manipuló para hacer creer a la opinión pública la existencia de una deuda millonaria heredada por los Neme.
SameYabur Elías, Secretario de Finanzas del trienio, conocía la existencia de los hechos o por lo menos la versión de Neme Castillo sobre la deuda. A él, como responsable de la política financiera del Estado, nunca se le involucró en hechos de carácter delictivo y corrup¬ción, aún cuando era el res¬ponsable en el manejo del dinero. Sólo en el escandalo¬so caso de la deuda y de la carta.
Sobre este hecho, en el quincenario Reporte¬ros del Sur, de noviembre del año 2008, el periodista Armando Guzmán relata los pormenores de la deuda que presuntamente habría dejado el gobierno de Neme a Gurría Ordóñez, y que fue desmentida por el primero a través de una carta enviada al Congreso de Tabasco, do¬cumento que nunca fue leído y difundido a los legislado¬res.
Cuenta el
periodista:
“En diciembre de 1994, el extinto ex gobernador Sal¬vador Neme Castillo envió una carta a la Cámara de Di¬putados para rechazar que hubiese dejado 300 millones de pesos de deuda pública, y 511 millones más de “défi¬cit” como le achacó su suce¬sor Manuel Gurría Ordóñez, quien, finalmente, con esta falacia, perpetró el “atraco del siglo” a las arcas estata¬les.
“En la misiva de seis cuar¬tillas, Neme revelaba tur¬bias maniobras de Gurría para imputarle deudas que no dejó y lo acusaba de ser responsable de contraer la deuda que, según el pri¬mer informe de gobierno de Roberto Madrazo en 1995, ascendía a 495 millones de pesos.
“Desde que Neme envió la carta al Congreso se supo de su existencia, pero se mantuvo en secreto, pese a que el depuesto goberna¬dor pidió que fuera leída “en sesión del pleno” y se entre¬gara copia “a cada uno de los legisladores”.
“Fechada el 19 de di¬ciembre de 1994 en la Ciudad de México –recibida el día 23 en el Congreso tabasqueño– Neme recordó a los diputa¬dos que el 17 de diciembre de 1992 su secretario de Finan¬zas, José SameYabur Elías, aclaró ante ellos –por escri¬to– “el manejo de las cifras y términos déficit y deuda que ha provocado confusión en la opinión pública”. Yabur Elías envió su aclaración ocho días después que Gu¬rría entregó al Congreso su primer informe en diciem¬bre de 1992 –y cuarto del sexenio iniciado por Neme en 1989– en el que atribuyó al gobierno nemista haberle heredado una desastrosa ad¬ministración.
“Para López Obra¬dor, la carta de Neme reve¬laba “la magnitud del sa¬queo perpetrado por Gurría Ordóñez al patrimonio de Tabasco”, a quien acusó de aprovechar la caída del ex gobernador “para maquinar y perpetrar lo que puede ser el atraco del siglo en Tabas¬co”.
“Denunció que, adi¬cional a los 300 millones de pesos de deudas achacados a Neme, Gurría solicitó un crédito de 240 millones de pesos al banco Internacional en diciembre de 1993”.
En otra parte del re¬portaje menciona:
José SameYabur Elías, ahijado y secretario de Finanzas de Neme, dudó que su padrino se hubiese retractado de hacer pública su carta como afirmaba el ex diputado Marín Fonz.
“Nunca el licenciado Neme me comentó algo al r e s p e c t o. N o c r e o q u e h a y a f irmado pidiendo una cosa y de manera verbal solicitar otra. Definitivamen¬te no pudo haber hecho eso”, sostuvo.
El Nuevo tiempo
para los Neme
Tras esos escándalos, ni Salvador ni Benito Neme habían tenido una activa participación en la escena política local.
Radicados en el es¬tado de México, ambos hicie¬ron carreras distintas: Sal¬vador en la administración pública, en la Procuraduría Mexiquense y como diputa¬do local por el Partido Verde Ecologista enviado por Peña Nieto.
Benito se dedicó a su despacho jurídico de donde salieron jugosos negocios y contratos por millones de pesos. Éste se encargó de acercarse más a Enrique, se divirtieron juntos en viajes de placer con sus respecti¬vas esposas y cuando nació el segundo hijo de Benito, del mismo nombre, llevó como padrino de bautizo al entonces gobernador mexi¬quense.
Apenas el año 2010 recobró fuerza la familia Neme. La inauguración de la estatua de Neme Castillo, en la ranchería Emiliano Za¬pata, juntó a la clase política tabasqueña, a excepción de los Madrazo.
Luego, Benito cele¬bró su cumpleaños en el ex¬clusivo hotel Crown Plaza. Convocó a un selecto grupo de amigos y se tomó una foto de antología en la an¬tesala de la designación del candidato a la gubernatura. La placa registró el abrazo entre el cumpleañero, Alí, Graham, Candita y Humber¬to Mayans.
Días más tarde, Be¬nito mostró el músculo al vetar a Humberto Mayanas ante Peña Nieto para la gu¬bernatura. Mayans, recuerde el lector, fue parte del gabi¬nete de Manuel Gurría, susti¬tuto de Neme en el gobierno, y uno de los represores del nemismo, al igual que Ro¬berto Madrazo.
La venganza de Be¬nito empieza a consumarse. Van tras Federico Madrazo y la corriente madracista y gurrísta.
El plan está trazado: con Alí en el gobierno, el que sigue en el 2018 es Benito.