Con AMLO se hará un cambio
Vhysa. Tab., 17 feb 2018.- Mientras solo una minoría acceda a la educación superior en nuestro país, esas minorías en el poder seguirán controlando la economía, la política y la educación, la desigualdad extrema seguirá prevaleciendo, sustentada en la gran diferencia en el conocimiento.
Ese es uno de los planteamientos que contiene el más reciente libro del profesor y ex secretario de educación de Tabasco, Rodolfo Lara Lagunas, titulado: “¡Escuelas para todos! (Desde preescolar hasta la universidad)”, de cuyo contenido habló en entrevista con La Verdad del Sureste.
Actualmente, expone, se calcula que en México ya existen un 30 por ciento de escuelas privadas de educación superior en tanto el crecimiento de las instituciones públicas ha decrecido, entre debido a una reforma al Artículo Tercero Constitucional, que quitó la obligatoriedad del Estado de crear instituciones públicas, de este nivel.
En consecuencia, destaca, el profesor Lara Lagunas, solo, entre el 29 y 33 por ciento de los jóvenes mexicanos de 18 a 25 años de edad estudian un nivel superior, y de estos, apenas el 13 por ciento se titula.
Obviamente, sostiene, la educación que se imparte, a un cada día mayor número de jóvenes, en las escuelas privadas, está al servicio de las minorías dominantes, son capacitados para mandar, para tomar las riendas de las empresas que heredan.
Necesitamos un cambio en la educación, asegura, sin embargo los cambios que han transformado la educación en México, se han registrado después de transformaciones en la economía y la política, desgraciadamente la pedagogía también dependen de la política, por ello afirma que, solo con el triunfo de Andrés López Obrador en la próxima elección presidencial, será posible el cambio esperado.
Para el profesor Lara Lagunas, su reciente obra no tiene un fin económico, lo reparte a quien desee leerlo, el primer objetivo del mismo es, asegura, “crear conciencia” de la importancia que tiene el conocimiento cuando está al servicio del opuesto del interés y necesidades de la mayoría de los habitantes.
En el libro demuestro, prosigue, cómo, desde que surgen las sociedades, alrededor de cien mil años atrás, el conocimiento siempre ha estado en poder de una minoría, primero de los brujos o chamanes , luego fueron las castas sacerdotales, hasta que los sumerios crean la escuela, la cual realmente se fortalece cuando cuándo se inventa el alfabeto.
Ya con el alfabeto había que formar hay que enseñarlo en escuelas a las que solo asistían funcionarios, es decir unos cuantos, ni los campesinos ni artesanos, es decir la mayoría de la población, podían acceder a ese conocimiento, porque además no les hacía falta, solo debían conocer y dominar sus oficios.
Pero luego se inventa la imprenta y el primer libro que se imprime es la Biblia pero en latín, porque estaba prohibido traducirla a otras lenguas nacionales, hasta la rebelión de Martín Lutero que obligó a las naciones a traducir y publicar la Biblia en los idiomas de todos los países
Ese acontecimiento representó un jalón para que el conocimiento comenzara a llegar al pueblo y no solo a las castas sacerdotales, dijo el ex funcionario y promotor de la lectura, hay que reconocerle a Lutero su lucha, independientemente de sus creencias religiosas.
Aun así, pocos sabían leer y escribir, es hasta la época de la primera Revolución Industrial que por necesidad de los patrones de las fábricas, en el sentido de que necesitaban que sus trabajadores entendieran e interpretaran bien los instructivos para las máquinas, es que los gobiernos comienzan a crear leyes para expandirla educación elemental o primaria, dice.
Sin embargo eso fue hasta el siglo XX, es decir transcurren varios siglos antes de que eso sucediera, por ejemplo en México, durante el porfiriato, solo el 15 por ciento sabía leer y escribir, surgen líderes sociales como Emiliano Zapata, los Flores Magón y hasta Francisco Villa -quien a los treinta años era analfabeta-, que demandan la creación de más escuelas.
“Un pueblo ignorante permanece dormido, se convierte en rebaño, como dice Chomsky, y suele ser víctima de abusos”.
Estamos ya en la cuarta revolución industrial, menciona, y la cuestión cibernética está obligando a las nuevas generaciones de todo el mundo, a adquirir conocimientos superiores a través de las redes sociales que ahora tienen acceso al conocimiento de un abogado, economistas quienes permanentemente están opinando en las redes sociales y eso está ayudando a elevar un poco más la conciencia de la gente.
Sin embargo, particularmente las escuelas de educación superior -al servicio de la clase acomodada, comentó- han crecido desmesuradamente en relación a las instituciones públicas de educación superior, entre otras cosas por una modificación al Artículo Tercero Constitucional decretada durante el gobierno de Carlos Salinas.
Esa reforma quita al Estado, la obligatoriedad, de establecer nuevas instituciones de educación superior, solo le deja la responsabilidad de la educación básica y la media superior, eso explica la multiplicación de las universidades privadas y el estancamiento de las públicas, afirma.
El resultado de ese proceso en México es que en la actualidad, se calcula que, de los jóvenes entre los 18 y 25 años solo entre el 29 y 33 por ciento estudia una carrera del nivel superior, y solo se titula el 13 por ciento, “la mayoría no está en las escuelas superiores, sino en la calle, en el narco o trabajando”, Asegura el profesor Lara Lagunas.
Eso rebela, una vez más que el conocimiento de la educación superior, se sigue concentrando en una minoría.
Si a lo anterior sumamos los niveles de lectura, que también reflejan el grado de conocimiento que tiene la población, el panorama también es desolador, de acuerdo al censo de lectura del 2012, el promedio de lectores en México es del 2.9 y en el 2006 fue de 2.8, es decir, en seis años, solo había subido un décimo.
Otro dato importantísimo, destaca, es que solo el 2.7 por ciento de la población tiene en su casa más de cien libros, es decir la mayoría no lo es, solo tiene en sus hogares unos cuantos y son los que les piden o dan en la escuela a los hijos.
A todo lo anterior hay que agregar que en México todavía hay 5.5 millones de analfabetas, “es una vergüenza”, casi la población de Finlandia o de Panamá, compara.
Ese es el fondo del asunto, que mientras solo una minoría acceda a la educación superior, esos pocos seguirán controlando la economía, la política y la educación que se consolidará en la desigualdad en el conocimiento.
Obviamente las escuelas de educación superior están al servicio de las minorías dominantes y capacitan a sus alumnos para mandar para dirigir, los ricos pobres envían a sus hijos al Tecnológico de Monterrey o al Instituto Tecnológico Autónomo de México, los ricos, ricos, los mandan a Inglaterra, a París Boston, por ejemplo.
Finalmente, dice, necesitamos un cambio económico y político, sin esa transformación fundamental no será posible transformar la educación, desgraciadamente también la pedagogía depende de la política.
Recordemos, agregó, que luego de la Reforma, que significó la derrota de la Iglesia Católica, nació la escuela laica y científica, y luego de la Revolución, en Yucatán y Tabasco la escuela racionalista o socialista.
Para que en México se de ese cambio económico y político, el próximo Presidente debe ser Andrés Manuel López Obrador, sostuvo, es el único candidato que se ha comprometido a dar marcha atrás a la reforma educativo, lo dejó claro hace unos días en Zacatecas y lo reafirmará pronto en Oaxaca.
Solo con un cambio económico y político, podrá transformarse la educación, con escuelas para todos desde preescolar hasta nivel superior, si esto no sucede prevalecerá la misma situación.
Vuelvo a repetir, la pedagogía depende de la política y no al revés, así que pueden inventar métodos, programas y proyectos, pero no cambiar el rumbo filosófico de la educación, eso le toca a quien tenga el poder económico y político de la sociedad, agregó.