Ireta Guzmán comentó lo anterior, luego de admitir que la posibilidad de salvar la Kaluga de La Aduana es ya imposible, debido a que la construcción del complejo comercial Centrópolis ya casi cubrió este cuerpo de agua.
La falta de coordinación y vinculación entre los tres niveles de gobierno así como de seriedad de las instituciones encargadas del agua y el medio ambiente y sus funcionarios, dijo primero, originan este tipo de problemas que lamentamos.
En el caso de la Comisión Nacional del Agua, luego de la denuncia que interpuso Santo Tomás respecto al relleno de la laguna La Aduana, respondió, a través de un oficio, que la protección de dicho cuerpo de agua, no es de su competencia
Sin embargo llama la atención que hasta hace poco en dos fraccionamientos colindantes con la laguna, Blancas Mariposas y La Gloria, se encontraban un letrero en cada uno de ellos en la que se prohibía el relleno.
Esos letreros fueron quitados, seguramente cuando se autorizó rellenar, pero si hay testimonios de que esos señalamientos ahí se encontraban.
Uno de los problemas, afirmó, es que la Comisión Nacional del Agua no tiene delimitadas seriamente la superficie de las lagunas de la entidad, ni dispone de polígonos, no obstante que son su responsabilidad.
Se podría decir que administra cosas que no tiene, puntualizó.
En el oficio en el cual Conagua respondió a la denuncia de Santo Tomás en el sentido de que estaban rellenando la laguna La Aduana, dijo que no era de su competencia, porque ese cuerpo de agua, era una laguna interior, es decir, que no tenía ningún tipo de conexión con ríos o mar.
Esa fue solo una excusa, aseguró Ireta Guzmán, pero esa laguna si tuvo una entrada del río Mezcalapa, por la colonia Plutarco Elías Calles y en la parte de atrás por la colonia Sabina también había una entrada solo que la taparon con la construcción de una carretera y los bordos que han impedido conexiones completas.
En relación al papel de la Secretaria de Recursos Naturales y Protección Ambiental, Ireta Guzmán dijo que el mayor problema es que cuando se hacen las denuncias no cumple con los preceptos legales en cuanto a los términos.
Santo Tomás denunció lo del relleno de la laguna La Aduana ante la Sernapam desde el 17 de octubre del año pasado y nos vimos en la necesidad de acudir a sus oficinas para saber qué es lo que había pasado y fue tres días después de la visita cuando informaron que la queja fue admitida.
El ayuntamiento del Centro también tiene responsabilidad, ya que ellos autorizan la factibilidad del uso del suelo, también la Secretaria de Obras Públicas (SAOP) y otras instituciones y organismos, deben realizar estudio0s y presentar un dictamen.
La Sernapan condiciona las construcciones en terrenos que se encuentren debajo de los seis metros sobre el nivel del mar y si bien no es el caso de esa zona, lo que es un hecho es que con el relleno, modifican corrientes de agua superficiales.
Independientemente de eso, es seguro que el relleno de la laguna La Aduana, en tiempos de lluvia, afectara a los fraccionamientos aledaños y el agua que permanecía ahí, ahora hará presión sobre los ríos, afirmó.
Pareciera una incoherencia que, mientras se recomienda no desaparecer los vasos reguladores que aún existen en Villahermosa para evitar más inundaciones, se autorice la extinción de lagunas.
Ellos se debe también a la ausencia de planeación en el desarrollo urbano y a la falta de coordinación entre el gobierno federal, estatal y municipal en materia ambiental y a la falta de de planeación adecuada de los asentamientos.
En el caso particular de Centrópolis, hay que hacer notar que el Programa de Ordenamiento Ecológico establece que no debe construirse ningún tipo de infraestructura en áreas que son de conservación.
-Entonces ¿hay que dar por muerta a la laguna La Aduana? Se preguntó.Todas las laguna de Villahermosa están destinadas a la extinción y a ser suplidas por el concreto, aún cuando ese factor siga provocando inundaciones y haga presión hacia los ríos, agregó.
