Conagua abre otro Boquete
Denuncia el Movimiento Ecologista de Tabasco que la Comisión Nacional del Agua esta construyendo la cuarta ventana de alivio en la zona de los aztlanes
Empresas contratadas por la Comisión Nacional del Agua comenzaron a realizar los trabajos para abrir la cuarta ventana “de alivio” en la zona de los aztlanes, agudizando con ello el problema ambiental, social, agrario legal y económico de cientos de familias afectadas por las inundaciones. De nada valió, informó ayer en conferencia de prensa, el dirigente del Movimiento Ecologista de Tabasco, Javier Torres, que habitantes de la comunidad Aztlán segunda sección y ejidatarios de El Corcho Chilapilla se opusieran a que la maquinaria hidráulica contratada entrara.
La Conagua, afirmó, se aprovechó de la ignorancia y la necesidad económica de los campesinos de la zona y convenció, bajo la promesa de pago, a varios propietarios para que en sus terrenos se comenzaran los trabajos. En base a lo anterior, el dirigente de Metab, convocó a una gran alianza de comunidades afectadas por las ventanas de alivio, para definir, de una vez por todas cuál será el futuro de esos territorios y sus habitantes. Javier Torres recordó que desde hace dos años esa organización ha denunciado que más de 5 mil hectáreas de tierras privadas y de diez núcleos ejidales de esa zona, serían utilizadas como inmensos vasos reguladores o mini represas, el tiempo nos ha dado la razón, dijo. Desde hace seis meses las tierras de los campesinos están ocupadas por una inmensa cantidad de agua que fue desviada de cauces naturales a través de dichos canales, hacia tierras que antes eran utilizadas para la actividad agrícola, ganadera y piscícola.
Dichas obras hidráulicas de gran impacto, dijo, han profundizado la pobreza y destrucción de las tierras en más de 15 comunidades, siendo las más impactadas: los aztlanes primera, segunda, tercera, cuarta y quinta sección, ejido Corcho y Chilapilla, Barrancas y Guanal primera y segunda sección González y Tintillo , José López Portillo, Pajonal, Corozal, la Cruz del Bajío e Ismate, Chilapilla y Socialista. Y en consecuencia, mantiene ya, en “terrible” crisis alimentaria, a la población de la zona, en perjuicio, sobre todo de los grupos más vulnerables, niños menores de cinco años, embarazadas y ancianos, privados ya de una gran variedad de alimentos con alto valor proteínico y naturales, los cuales están siendo sustituidos por productos chatarra. Las inundaciones recurrentes y permanentes de las tierras de esa zona, provocadas por las “ventanas de alivio”, tienen absolutamente destrozada la actividad agrícola, la más antigua e importante actividad de sus habitantes, al grado que ya no obtienen alimentos ni siquiera para autoconsumo.
Sin embargo, dijo “pareciera que la pobreza económica y alimentaria que enfrentan las familias de los aztlanes Tintillo, a nadie le importa, y en específico, mucho menos a los responsables de la aplicación y puesta en marcha de estos criminales proyectos hidráulicos”. También habíamos advertido, mencionó, que la Conagua, bajo el beneplácito de los “elefantes blancos, denominados autoridades ambientales” de los ámbitos federal, estatal y municipal, siguen incurriendo en criminal ecocidio, con el exterminio de miles de árboles de esa zona, engrosando las cifras y estadísticas de la deforestación en Tabasco, mediante la complicidad de funcionarios frágiles e ineptos que se niegan a aplicar la legislación ambiental. Metab calcula dijo más adelante, que por lo menos 2 mil árboles de tinto serán derribados, además de los de otras especies y con ello la extinción del habitad de muchas especies de fauna. Ante la incapacidad y la falta de voluntad política de resolver las demandas de las comunidades afectadas principalmente por la Conagua y ante la indiferencia de un gobierno del estado que ha demostrado insensibilidad, insensatez e incapacidad, para resolver los problemas de sus gobernados, a los ciudadanos no nos queda más que responder por la vía de la resistencia social pacífica, a estas agresiones orquestadas por los que se creen dueños y señores de Tabasco.
Convocamos, planteó Javier Torres, a una gran alianza de comunidades afectadas por los canales de alivio para definir, cuál será el futuro de ese territorio y sus habitantes. Exhortó también a la delegación de la Procuraduría Agraria con sede en Tabasco, a que, ante esta nueva embestida, sin ninguna demora, actúe, a petición de la parte agraviada, por el daño severo a la permanencia de diversos núcleos ejidales. Exigió a la representación de la Procuraduría Federal de Protección Ambiental, a que asuma la responsabilidad que le confiere la ley como policía ambiental y actúe en consecuencia para detener el exterminio de zonas arbóreas por la construcción de las obras hidráulicas mencionadas.
Este movimiento social no claudicará en esta lucha, hasta lograr que los responsables indemnicen a los afectados por el cuestionado Plan Hídrico de Tabasco, y hasta lograr que se restituya el estado de derecho a las familias afectadas, agregó en su exposición. El dirigente de Metab no descartó movilización de protesta por la nueva obra de Conagua. En la parte de preguntas de los reporteros, Javier Torres aseguró que los nuevos afectados serán alrededor de 3 mil habitantes de Ismate y Chilapilla, Chiquiguao, Miraflores y Socialista, principalmente, con daños a 5 mil hectáreas, Mencionó que ya de por si, la devastación ocasionada por la más reciente inundación en la zona, han impedido no solo la siembra de maíz, frijol, chile y plátano sino también que más de seis mil cabezas de ganado puedan regresar. El jueves de la semana que entra, agregó, durante una reunión en la Conagua, Metab presentará a esa dependencia y a otras, un proyecto denominado: Proyecto de atenciones prioritarias a comunidades afectadas por las ventanas de alivio como parte del Plan Hídrico de Tabasco.
La Conagua, afirmó, se aprovechó de la ignorancia y la necesidad económica de los campesinos de la zona y convenció, bajo la promesa de pago, a varios propietarios para que en sus terrenos se comenzaran los trabajos. En base a lo anterior, el dirigente de Metab, convocó a una gran alianza de comunidades afectadas por las ventanas de alivio, para definir, de una vez por todas cuál será el futuro de esos territorios y sus habitantes. Javier Torres recordó que desde hace dos años esa organización ha denunciado que más de 5 mil hectáreas de tierras privadas y de diez núcleos ejidales de esa zona, serían utilizadas como inmensos vasos reguladores o mini represas, el tiempo nos ha dado la razón, dijo. Desde hace seis meses las tierras de los campesinos están ocupadas por una inmensa cantidad de agua que fue desviada de cauces naturales a través de dichos canales, hacia tierras que antes eran utilizadas para la actividad agrícola, ganadera y piscícola.
Dichas obras hidráulicas de gran impacto, dijo, han profundizado la pobreza y destrucción de las tierras en más de 15 comunidades, siendo las más impactadas: los aztlanes primera, segunda, tercera, cuarta y quinta sección, ejido Corcho y Chilapilla, Barrancas y Guanal primera y segunda sección González y Tintillo , José López Portillo, Pajonal, Corozal, la Cruz del Bajío e Ismate, Chilapilla y Socialista. Y en consecuencia, mantiene ya, en “terrible” crisis alimentaria, a la población de la zona, en perjuicio, sobre todo de los grupos más vulnerables, niños menores de cinco años, embarazadas y ancianos, privados ya de una gran variedad de alimentos con alto valor proteínico y naturales, los cuales están siendo sustituidos por productos chatarra. Las inundaciones recurrentes y permanentes de las tierras de esa zona, provocadas por las “ventanas de alivio”, tienen absolutamente destrozada la actividad agrícola, la más antigua e importante actividad de sus habitantes, al grado que ya no obtienen alimentos ni siquiera para autoconsumo.
Sin embargo, dijo “pareciera que la pobreza económica y alimentaria que enfrentan las familias de los aztlanes Tintillo, a nadie le importa, y en específico, mucho menos a los responsables de la aplicación y puesta en marcha de estos criminales proyectos hidráulicos”. También habíamos advertido, mencionó, que la Conagua, bajo el beneplácito de los “elefantes blancos, denominados autoridades ambientales” de los ámbitos federal, estatal y municipal, siguen incurriendo en criminal ecocidio, con el exterminio de miles de árboles de esa zona, engrosando las cifras y estadísticas de la deforestación en Tabasco, mediante la complicidad de funcionarios frágiles e ineptos que se niegan a aplicar la legislación ambiental. Metab calcula dijo más adelante, que por lo menos 2 mil árboles de tinto serán derribados, además de los de otras especies y con ello la extinción del habitad de muchas especies de fauna. Ante la incapacidad y la falta de voluntad política de resolver las demandas de las comunidades afectadas principalmente por la Conagua y ante la indiferencia de un gobierno del estado que ha demostrado insensibilidad, insensatez e incapacidad, para resolver los problemas de sus gobernados, a los ciudadanos no nos queda más que responder por la vía de la resistencia social pacífica, a estas agresiones orquestadas por los que se creen dueños y señores de Tabasco.
Convocamos, planteó Javier Torres, a una gran alianza de comunidades afectadas por los canales de alivio para definir, cuál será el futuro de ese territorio y sus habitantes. Exhortó también a la delegación de la Procuraduría Agraria con sede en Tabasco, a que, ante esta nueva embestida, sin ninguna demora, actúe, a petición de la parte agraviada, por el daño severo a la permanencia de diversos núcleos ejidales. Exigió a la representación de la Procuraduría Federal de Protección Ambiental, a que asuma la responsabilidad que le confiere la ley como policía ambiental y actúe en consecuencia para detener el exterminio de zonas arbóreas por la construcción de las obras hidráulicas mencionadas.
Este movimiento social no claudicará en esta lucha, hasta lograr que los responsables indemnicen a los afectados por el cuestionado Plan Hídrico de Tabasco, y hasta lograr que se restituya el estado de derecho a las familias afectadas, agregó en su exposición. El dirigente de Metab no descartó movilización de protesta por la nueva obra de Conagua. En la parte de preguntas de los reporteros, Javier Torres aseguró que los nuevos afectados serán alrededor de 3 mil habitantes de Ismate y Chilapilla, Chiquiguao, Miraflores y Socialista, principalmente, con daños a 5 mil hectáreas, Mencionó que ya de por si, la devastación ocasionada por la más reciente inundación en la zona, han impedido no solo la siembra de maíz, frijol, chile y plátano sino también que más de seis mil cabezas de ganado puedan regresar. El jueves de la semana que entra, agregó, durante una reunión en la Conagua, Metab presentará a esa dependencia y a otras, un proyecto denominado: Proyecto de atenciones prioritarias a comunidades afectadas por las ventanas de alivio como parte del Plan Hídrico de Tabasco.