“Todo mundo puede espiar a todo mundo”, si así “quisiera”, afirmó el secretario de Gobierno, Humberto Mayans Canabal. (Foto: Joel Arias)
“Sí la voy a buscar”, mencionó Mayans a una estación de radio. Expresó que tomó la decisión de participar porque observa que las condiciones del país y del estado requieren de un proyecto de desarrollo y unidad, el cual dará a conocer en breve.
Ofreció “profundizar” en el proyecto que está ejerciendo Andrés Granier. Lo anterior, pese a que en uno de los últimos sondeos de El Universal, más del 55 por ciento de los tabasqueños desaprueban la gestión del químico.
Mayans señaló que conoce a Tabasco y sabe como resolver sus problemas. Dijo no tener dinero, pero sí apoyos de gentes que le han ofrecido recursos para sus actividades de proselitismo, lo cual en su momento transparentará.
Según él, mucha gente se le acercó para pedirle que participe, y pronosticó que tras su destape, lo van a empezar a golpear. Anunció que comenzará a hacer consultas para “pulsar a la sociedad” en torno a la viabilidad de un proyecto de unidad.
Si eso se logra, “yo participaré sin ninguna duda”, anotó, al llamar a una alianza por la unidad y el desarrollo de Tabasco. Adelantó que es “cuestión de semanas” para que deje la Secretaría de Gobierno, pues como lo ha dicho Granier, el cargo no se puede usar con fines proselitistas.
No puedo decir que no, tengo que retribuir lo que el país y Tabasco me han dado, y también como un acto por Granier, expuso.
Dijo que Evaristo Hernández Cruz y Florizel Medina, al igual que Oscar Cantón son sus amigos.
De Rosalinda López Hernández, expuso que está haciendo un buen trabajo en el Senado, bien formada en temas fiscales. De Adán López Hernández, mencionó que es un buen notario.
A los dos, agregó, los estimo y son “mi familia”.
Al hablar de Arturo Núñez Jiménez, dijo que como lo definió Juan José Rodríguez Prats, es un oportunista, aunque después señaló que lo conoce bien y que es su “amigo”.
El encargado de la política interna rechazó que su dependencia esté dedicada al espionaje, a como algunos aseguran, al expresar que las funciones de la Secretaría de Gobierno consisten en ser un puente para las relaciones entre la administración y los diversos sectores políticos, sociales, económicos, e inversionistas.
Destacó las inversiones que han realizado en Tabasco dos empresarios, que según acusaciones de la oposición, son cercanos al oficialismo; Ignacio Cobo González, señalado en su momento por columnas políticas de haber aportado 500 millones de pesos a la campaña de Andrés Granier en 2006, participó en platicas con el químico y Mayans para convencer al dueño del grupo Carso, Carlos Slim, de que invirtiera en Tabasco 4 mil 100 millones de dólares en la plaza Alta Brisa.
El otro es David Gustavo Gutiérrez Ruiz, quien construye un estacionamiento de ocho pisos en una zona de la capital del estado.
Consideró que la tarea más difícil del secretario de Gobierno, en el actual contexto, es enfrentar la inseguridad que priva en el país y que en Tabasco no es la excepción.
Achacó el atraso del estado a la división política de los últimos años. Según Mayans, de los gobiernos de Carlos Madrazo (1959-64) a Enrique González Pedrero (1983-88), Tabasco creció en todos los indicadores, pero a partir de ahí se estancó, a grado tal que en desarrollo ha sido rebasado por estados del sur-sureste como Chiapas y Yucatán.
Esa división, agregó, es la que ha provocado que la federación no aporte más a Tabasco.
Expresó que en Tabasco, como en todos lados, hay grupos radicales que no quieren diàlogo. Sin embargo, dijo que ha dialogado con muchos más actores políticos que los que la gente imagina, incluso del PRD, aunque luego éstos públicamente lo han negado.
Indicó que tiene amigos en el PRD y que con Andrés Manuel López Obrador no tiene ninguna diferencia.
Justificó su renuncia al PRI, en enero del 2001, al señalar que del tricolor se habían apoderado los tecnócratas, que impulsaron la extranjerización de la banca y la creación del Fondo Bancario de Protección al Ahorro (Fobaproa), por el que cada año se le destinan a los bancos pagos de intereses por más de 132 mil millones de pesos, que no son usados para el desarrollo del país.
Además, al recibir esos recursos, la banca no presta a los mexicanos recursos para el desarrollo. Estas, anotó, son dos de las causas por las que el país no avanza.
Si el PRI no hubiera asumido esas posturas, no habría perdido la presidencia de la República.
De haber avalado eso, hubiera traicionado al país, sostuvo.
Expresó que tras afiliarse, luego salió del PRD porque se sumó a un proyecto de desarrollo y unidad que encabeza su “amigo” Granier Melo. Defendió a Roberto Madrazo, de quien -señaló-no es un tecnócrata sino un político formado en los ideales de su padre.
Alabó al PRI de Beatriz Paredes Rangel y de Humberto Moreira Valdez.
