Consideran necesario restituir “derechos a los trabajadores”
Reducción de jornada laboral en América Latina
Ciudad de México (Sputnik).- La tendencia global de reducir la jornada laboral avanza en América Latina. Expertos consultados por Sputnik coinciden en que el momento responde a una visión clara de restituir derechos a la clase trabajadora.
En abril de este 2023, la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile aprobó un paquete de cambios para reducir de 45 a 40 horas la jornada semanal en el país sudamericano. Además, actualmente los Congresos de Argentina y México discuten la aprobación o no de reformas similares para recortar el total de horas de trabajo.
La propuesta del oficialismo argentino concretamente plantea pasar de las 48 horas actuales a 36 por semana o un máximo de seis horas al día. Mientras que en México el proyecto de reforma propone pasar de 48 a 40 horas semanales.
Al mismo tiempo, en el país norteamericano existen otras propuestas que pugnan por duplicar el aguinaldo y los días festivos. E, incluso, en el Senado fue presentada una iniciativa para establecer el descanso periódico obligatorio en todos los centros de trabajo y prohibir que se obligue a los trabajadores a permanecer de pie durante su jornada laboral.Conocido como Ley Silla, el proyecto propone que las personas que laboran en establecimientos como tiendas de autoservicio, farmacias, etcétera, cuenten con asientos con respaldo para que puedan descansar durante su jornada. Algo que, al día de hoy, está prohibido por los patrones pese a los daños a la salud que ocasiona permanecer de pie durante periodos prolongados.
Pero como en toda lucha por conquistar derechos laborales, hay quienes están a favor y quienes se oponen a toda costa a esta reducción horaria.
Así, aquellos que coinciden en la necesidad de aprobar las reformas argumentan que la productividad incrementará y, en consecuencia, el sector empresarial se verá favorecido. En contraste, quienes están en contra esgrimen que los cambios implicarán un incremento en los costos de operación, producción y de administración, que, a su modo de ver, serán imposibles de sortear.
En un país en el que cerca de 60 millones de personas trabajan —según cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2022 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi)—, cabe preguntarse en qué contexto se inscriben todas estas iniciativas y cuáles son los principales retos que enfrentan. O bien, de aprobarse qué beneficios aportarían a la clase trabajadora.
Recuperar derechos laborales
Para el académico del Instituto de Investigaciones Económicas (IIE) de la UNAM Moritz Cruz Blanco existen distintas aristas para entender el fenómeno.
En abril de este 2023, la Cámara de Diputadas y Diputados de Chile aprobó un paquete de cambios para reducir de 45 a 40 horas la jornada semanal en el país sudamericano. Además, actualmente los Congresos de Argentina y México discuten la aprobación o no de reformas similares para recortar el total de horas de trabajo.
La propuesta del oficialismo argentino concretamente plantea pasar de las 48 horas actuales a 36 por semana o un máximo de seis horas al día. Mientras que en México el proyecto de reforma propone pasar de 48 a 40 horas semanales.
Al mismo tiempo, en el país norteamericano existen otras propuestas que pugnan por duplicar el aguinaldo y los días festivos. E, incluso, en el Senado fue presentada una iniciativa para establecer el descanso periódico obligatorio en todos los centros de trabajo y prohibir que se obligue a los trabajadores a permanecer de pie durante su jornada laboral.Conocido como Ley Silla, el proyecto propone que las personas que laboran en establecimientos como tiendas de autoservicio, farmacias, etcétera, cuenten con asientos con respaldo para que puedan descansar durante su jornada. Algo que, al día de hoy, está prohibido por los patrones pese a los daños a la salud que ocasiona permanecer de pie durante periodos prolongados.
Pero como en toda lucha por conquistar derechos laborales, hay quienes están a favor y quienes se oponen a toda costa a esta reducción horaria.
Así, aquellos que coinciden en la necesidad de aprobar las reformas argumentan que la productividad incrementará y, en consecuencia, el sector empresarial se verá favorecido. En contraste, quienes están en contra esgrimen que los cambios implicarán un incremento en los costos de operación, producción y de administración, que, a su modo de ver, serán imposibles de sortear.
En un país en el que cerca de 60 millones de personas trabajan —según cifras de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) 2022 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi)—, cabe preguntarse en qué contexto se inscriben todas estas iniciativas y cuáles son los principales retos que enfrentan. O bien, de aprobarse qué beneficios aportarían a la clase trabajadora.
Recuperar derechos laborales
Para el académico del Instituto de Investigaciones Económicas (IIE) de la UNAM Moritz Cruz Blanco existen distintas aristas para entender el fenómeno.