Construcción de presas, un gran negocio: Marco Von Borstel
Constructores y funcionarios, se llevan mucho dinero a sus bolsas a pesar de que hay hidroeléctricas que solo funcionan al 20 y 30 por ciento
La construcción de presas es un gran negocio “hay mucho billete que se llevan a la bolsa” constructores y funcionarios, a pesar de que hay hidroeléctricas que solo funcionan al 20 y 30 por ciento, declaró a La Verdad del Sureste, el defensor de derechos humanos y ambientales, Marco Von Borstel.
El coordinador del área de represas de la organización Otros Mundos/ Amigos de la Tierra-México y miembro del capítulo mesoamericano de la Red Latinoamericana de Afectados por las Represas, durante su estancia en Tabasco habló de la lucha que libran desde hace seis años pobladores de la comunidad Zapotillo en Jalisco y de otras, en contra de la construcción de presas Von Borstel fue ponente del foro: “El Plan Hídrico de Tabasco, como parte de los megaproyectos hidroeléctricos. Su impacto socioambiental sobre las comunidades, la vida de la gente, la cultura y el territorio”, que organizó el Movimiento Ecologista de Tabasco hace unas semanas.
En relación a la lucha que se libra en el Zapotillo, Von Borstel dijo que son 4 mil 200 hectáreas que la Comisión Nacional del Agua, inundaría para obtener 86 metros cúbicos de agua, con una inversión total de 9 mil millones de pesos, de los cuales una parte se la llevará una empresa española y la otra la Peninsular de Jorge Hank Rhon, las cuales serán además premiadas con una concesión por 25 años. El primero de marzo de este año, narró, ciento veinte personas, logramos bloquear, los trabajos que realizaban quinientos obreros en la presa del Zapotillo; por una semana paramos la obra y logramos, por primera vez que el Secretario de Gobernación se sentara a la mesa con la gente. Se abrieron tres mesas de trabajo, como lo pidió la comunidad, que durante mes y medio, se sentaron a analizar los diferentes problemas que provocaría la presa, ganamos, con argumentos de expertos científicos y técnicos y especializados en derechos humanos, demostrando que la comunidad tenía la razón, dijo Von Borstel. La respuesta del Secretario de Gobernación, fue, levantarse de la mesa y decir: “sí vuelven a tomar la presa los meteremos al bote. La presa se hará y punto, y se fue”. Afirmó el defensor de derechos humanos que cuando se realizan estas obras, uno de los primeros derechos que se violan a los habitantes de las comunidades es el del acceso a la información; en el caso del Zapotillo, afirmó, acudimos al Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) y respondió que, no podía proporcionar el proyecto de la presa, porque su difusión pondría en riesgo la seguridad y la vida de personas. Después, se viola el derecho a la consulta, porque nunca se les pregunta a las comunidades si quieren o no esas obras, simplemente se les desplaza y reprime, pero además el resarcimiento de los daños nunca llega, afirmó Von Borstel. Lo mismo está sucediendo a las comunidades de Temacapulin, Acatzingo y Palmarejo, prosiguió: Los pobladores de Temalcapulin con casi catorce siglos de historia, un lugar donde existen petroglifos y una basílica de 250 años, siguen resistiendo para impedir que se construya una presa para llevar agua a Guanajuato, aunque esos pueblos queden sepultados con agua. Ante campesinos afectados por las inundaciones inducidas por la Conagua para salvar el centro de Villahermosa, en la zona del Tintillo y los aztlanes, municipio del Centro, Marco Von convocó a formar un frente común para buscar otras formas de generación de energía y alternativas para presentarlos a los gobiernos, en los que se incluyan los derechos de todos y todas. La lucha en contra de los embalses no es solo para defender a comunidades como la del Zapotillo o Temacapulin, sino para que no sucedan cosas como las que están pasando en Tabasco y otros estados del país, y que los proyectos no pasen por encima de la gente, de los derechos de los pueblos, agregó.
El coordinador del área de represas de la organización Otros Mundos/ Amigos de la Tierra-México y miembro del capítulo mesoamericano de la Red Latinoamericana de Afectados por las Represas, durante su estancia en Tabasco habló de la lucha que libran desde hace seis años pobladores de la comunidad Zapotillo en Jalisco y de otras, en contra de la construcción de presas Von Borstel fue ponente del foro: “El Plan Hídrico de Tabasco, como parte de los megaproyectos hidroeléctricos. Su impacto socioambiental sobre las comunidades, la vida de la gente, la cultura y el territorio”, que organizó el Movimiento Ecologista de Tabasco hace unas semanas.
En relación a la lucha que se libra en el Zapotillo, Von Borstel dijo que son 4 mil 200 hectáreas que la Comisión Nacional del Agua, inundaría para obtener 86 metros cúbicos de agua, con una inversión total de 9 mil millones de pesos, de los cuales una parte se la llevará una empresa española y la otra la Peninsular de Jorge Hank Rhon, las cuales serán además premiadas con una concesión por 25 años. El primero de marzo de este año, narró, ciento veinte personas, logramos bloquear, los trabajos que realizaban quinientos obreros en la presa del Zapotillo; por una semana paramos la obra y logramos, por primera vez que el Secretario de Gobernación se sentara a la mesa con la gente. Se abrieron tres mesas de trabajo, como lo pidió la comunidad, que durante mes y medio, se sentaron a analizar los diferentes problemas que provocaría la presa, ganamos, con argumentos de expertos científicos y técnicos y especializados en derechos humanos, demostrando que la comunidad tenía la razón, dijo Von Borstel. La respuesta del Secretario de Gobernación, fue, levantarse de la mesa y decir: “sí vuelven a tomar la presa los meteremos al bote. La presa se hará y punto, y se fue”. Afirmó el defensor de derechos humanos que cuando se realizan estas obras, uno de los primeros derechos que se violan a los habitantes de las comunidades es el del acceso a la información; en el caso del Zapotillo, afirmó, acudimos al Instituto Federal de Acceso a la Información (IFAI) y respondió que, no podía proporcionar el proyecto de la presa, porque su difusión pondría en riesgo la seguridad y la vida de personas. Después, se viola el derecho a la consulta, porque nunca se les pregunta a las comunidades si quieren o no esas obras, simplemente se les desplaza y reprime, pero además el resarcimiento de los daños nunca llega, afirmó Von Borstel. Lo mismo está sucediendo a las comunidades de Temacapulin, Acatzingo y Palmarejo, prosiguió: Los pobladores de Temalcapulin con casi catorce siglos de historia, un lugar donde existen petroglifos y una basílica de 250 años, siguen resistiendo para impedir que se construya una presa para llevar agua a Guanajuato, aunque esos pueblos queden sepultados con agua. Ante campesinos afectados por las inundaciones inducidas por la Conagua para salvar el centro de Villahermosa, en la zona del Tintillo y los aztlanes, municipio del Centro, Marco Von convocó a formar un frente común para buscar otras formas de generación de energía y alternativas para presentarlos a los gobiernos, en los que se incluyan los derechos de todos y todas. La lucha en contra de los embalses no es solo para defender a comunidades como la del Zapotillo o Temacapulin, sino para que no sucedan cosas como las que están pasando en Tabasco y otros estados del país, y que los proyectos no pasen por encima de la gente, de los derechos de los pueblos, agregó.