Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

Constructor prefiere la muerte a pagar por corrupción del IEPC

Está denunciado penalmente por ser el responsable de las fallas en la infraestructura del edificio que fungiría como nueva sede del organismo


VILLAHERMOSA, TABASCO. 20 DE ENERO DE 2014. El ingeniero Juan Aldaroso Robles señaló hoy que prefiere morirse, antes que pagar por la corrupción de consejeros y funcionarios del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT) responsables de la compra irregular a un sobreprecio del edificio que fungiría como nueva sede del organismo, que sigue sin usarse, y que se ubica en el periférico Carlos Pellicer Cámara.
    Y es que el constructor está denunciado penalmente por el organismo electoral, acusado de ser el responsable de fallas en la infraestructura de ese inmueble, lo que ha impedido el cambio de sede. Hoy se iba a llevar a cabo un peritaje en el lugar como parte del proceso, sin embargo nadie del IEPCT recibió a los peritos de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE).
    Aldasoro Robles calificó la querella en su contra como una “cortina de humo”, pues los responsables de las deficiencias en el edificio son los funcionarios del IEPCT, que no le han dado mantenimiento.
    Aclaró que el edificio no tiene fallas estructurales en las columnas, muros y loza, pese a que no se le da mantenimiento desde hace ocho años, en que se construyó. El constructor dijo que su trabajo, entre junio y agosto de 2005, fue únicamente construir el edificio, por lo que cobró un millón 108 mil pesos a Gilberto Galassi Almora, quién había adquirió previamente el terreno para sus hijos Gilberto y Gutti Galassi Cevallos. Hay un acta en la que Galassi Almora avala su labor. Los hermanos Galassi Cevallos fueron los que vendieron seis años después, en 2011, el terreno con el inmueble al organismo electoral.
    Aparte de la denuncia penal contra el ingeniero, la contraloría interna del IEPCT emitió un dictamen en el que señala a consejeros, ex consejeros y ex funcionarios del organismo como responsables de anomalías en la adquisición del edificio a un sobreprecio. Se compró en 2011 en más de 32 millones de pesos, cuando –de acuerdo a avalúos- su precio real no supera los 17 millones de pesos.
    No tuve nada que ver en el proceso de compra-venta, aclaró el constructor.
    Advirtió que si se pretende encarcelarlo se pondrá en huelga de hambre, y agregó: “prefiero morirme que estar ahí en el reclusorio por una cosa que realmente no tengo nada que ver”. En cambio, “todos los corruptos, esos sí, todos campantes, disfrutando de todo lo que se roban”, expresó.
    -¿Los consejeros y funcionarios del IEPCT?, se le preguntó.
    “Pues desde luego”, respondió Aldasoro.
    Indicó que la denuncia en su contra daña su imagen.
    Aclaró que el edificio lo entregó en perfectas condiciones e insistió en que las deficiencias son por falta de mantenimiento del organismo. “Me siento ofendido” porque siempre he trabajado bien y no he defraudado a nadie, dijo.
    Opinó que el precio real del terreno con el edificio no pasa de los 10 millones de pesos.   “Si lo vendieron como un diamante ya ese es otro asunto”, expresó.       Los peritos adelantaron que se fijará una nueva fecha para el peritaje. Los del IEPCT no se presentaron porque en sus acusaciones de que hay fallas estructurales en el edificio “no tienen la razón”, dijo el ingeniero.
    De acuerdo a un documento, Galassi Almora adquirió el terreno, antes de la construcción del edificio, en un millón 254 mil pesos.

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más