EL CONTRASTE
Se vislumbra a corto plazo un contraste extremo entre el panorama nacional y el estatal. En lo nacional, vox populi, aunque el presidente de la República se desgañite en discursos de autohalago o justificación con el fin de colocar a su mandato como el mejor de la historia moderna del país y caiga en excesos de actos inaugurales permanentes y febril actividad de último momento, la verdad es que deja un oprobioso legado a los mexicanos con un país en lamentables condiciones de pauperización, una inseguridad jamás vivida, un desempleo galopante y en situación de sumisión a interés económicos criollos y extranjeros.
Han comenzado a hacerse realidad las tan llevadas y traídas reformas estructurales. Por lo pronto ya pasó la Reforma Laboral que clausura conquistas claves de la lucha obrera a lo largo de muchos años de sufrimiento, sacrificio y dolor. Esto con el regocijo y visto bueno del viejo PRI, que retorna al poder federal después de dos sexenios de catástrofe azul (panista). Por eso, no se intuye bondadoso y justo el próximo gobierno a iniciarse el 1° de diciembre y sí se espera más de lo mismo. Al fin PRIAN.
Con el presidente entrante las perspectivas de desarrollo y bienestar popular, casi resultan sólo buenos deseos e incluso, una utopía.
En el plano estatal sucede algo diferente, contrastante puede decirse. El gobierno local que termina su mandato, cuyas características sobresalientes han sido: la corrupción, el despilfarro del presupuesto público, impunidad para funcionarios sinvergüenzas y otras lindezas, deja un estado en calidad de desastre, algo parecido a lo que sucede a nivel nacional, pero a diferencia de éste, para buena fortuna del pueblo tabasqueño, a partir del 1° de enero del siguiente año, se ha de iniciar un gobierno que impulse un “Cambio verdadero”, traducido en un rostro nuevo con un estilo de gobernar diferente, es decir, un gobierno del pueblo y a favor de la gente toda.
Debe terminar el saqueo de las arcas públicas, disminuir la corrupción galopante actual, sin pedir un régimen blanco, de santos y santas y sí de humanos honestos que los hay, aunque no sean parientes (muy peligrosos), compadres (también peligrosos) o amigos (algunos sí, algunos no) del gobernante, que hagan peligrar sus buenas intenciones. Terminar también con la impunidad que como maldición gitana es lo cotidiano entre los funcionarios tradicionales, los crónicos y abusadores durante largos 83 años de estulticia y prepotencia.
Es tiempo de ponerle freno a la ordeña de la vaca (dineros públicos) a favor de unos cuantos. El nuevo equipo de gobierno, se desea esté integrado por personas de conocida rectitud, con sensibilidad social, experiencia y preocupados por el bienestar popular, responsables y básicamente, honestos. ¿Es mucho pedir? Tal vez, pero, no está de más exigirlo.
LA CONTRA.- Falleció nuestro amigo Teo, Teodosio García Ruiz, educador, poeta, ensayista, promotor cultural y sobre todo, ser humano excepcional. Merece un gran homenaje que se le debió hacer en vida. Después de muerto no hay chira. El más allá gana escritores. Hacer cola no cuesta.