Contratos a prueba, otro lastre para las trabajadoras
MÉXICO, DF, 17 MAY 12 (CIMAC).- La contratación a prueba –incluida en la propuesta de reforma laboral del Partido Acción Nacional (PAN) y promovida por su candidata presidencial Josefina Vázquez Mota– lejos de generar más empleo, disminuirá todavía más los derechos laborales de las trabajadoras. En declaraciones a Cimacnoticias, Rosario Ortiz, ex diputada federal e integrante de la Red de Mujeres Sindicalistas (RMS), calificó como “demagógico” que la candidata panista diga que las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo (LFT) crearán fuentes de trabajo para mujeres y jóvenes, cuando la reforma legal sólo favorece a los empleadores. Abundó que con la contratación a prueba por periodos de 3 a 6 meses, la permanencia en el empleo queda a criterio de la empresa, y no hay una instancia que respalde la evaluación del desempeño de las y los trabajadores.
Esa situación propicia que estas personas entren y salgan del mercado laboral sin ninguna protección social, ya que los empleadores no están obligados a indemnizarlas por el despido. La justificación del PAN para promover la contratación a prueba es que esta modalidad permitirá la creación de 400 mil empleos más cada año, pero este argumento es inválido, aseveró Graciela Besunsan, profesora- investigadora de la UAM, durante el foro “Brechas y desigualdades en el empleo en México.
El reto de generar trabajos decentes, equitativos e inclusivos”. La también académica de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en México señaló que es “una ilusión” creer que con incluir en la LFT la contratación a prueba se generarán más fuentes de trabajo, ya que esta modalidad se aplica en el mercado laboral y no ha crecido la oferta de empleo. Besunsan indicó que el país enfrenta el reto de abatir el déficit de protección social ante la flexibilización del ámbito laboral que promueve estas modalidades de contratación. En México las mujeres en empleos informales van en aumento. En los últimos cuatro años el número de estas trabajadoras ascendió a 4 millones (de 1.9 millones a 7.6 millones). Mientras que las jóvenes han sido las más perjudicadas por el desempleo, ya que en el primer trimestre de 2007 había 7.35 por ciento de mujeres de 14 a 19 años de edad desempleadas, y para el segundo semestre de 2011 había 10.23 por ciento en esta condición.
Esa situación propicia que estas personas entren y salgan del mercado laboral sin ninguna protección social, ya que los empleadores no están obligados a indemnizarlas por el despido. La justificación del PAN para promover la contratación a prueba es que esta modalidad permitirá la creación de 400 mil empleos más cada año, pero este argumento es inválido, aseveró Graciela Besunsan, profesora- investigadora de la UAM, durante el foro “Brechas y desigualdades en el empleo en México.
El reto de generar trabajos decentes, equitativos e inclusivos”. La también académica de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales en México señaló que es “una ilusión” creer que con incluir en la LFT la contratación a prueba se generarán más fuentes de trabajo, ya que esta modalidad se aplica en el mercado laboral y no ha crecido la oferta de empleo. Besunsan indicó que el país enfrenta el reto de abatir el déficit de protección social ante la flexibilización del ámbito laboral que promueve estas modalidades de contratación. En México las mujeres en empleos informales van en aumento. En los últimos cuatro años el número de estas trabajadoras ascendió a 4 millones (de 1.9 millones a 7.6 millones). Mientras que las jóvenes han sido las más perjudicadas por el desempleo, ya que en el primer trimestre de 2007 había 7.35 por ciento de mujeres de 14 a 19 años de edad desempleadas, y para el segundo semestre de 2011 había 10.23 por ciento en esta condición.