crean proyecto de rescate del cultivo del cacaco en Codehuco
Un proyecto de rescate del cultivo del cacao como parte de los derechos económicos, sociales y ambientales (DESCA) de los productores ha puesto en marcha el Comité de Derechos Humanos de Comalcalco (Codehuco), informó Carlos Hernández García, integrante de esa organización civil.
Actualmente estamos en la etapa de preparación y sabemos que es un proceso difícil, porque los productores además de quebrados están desencantados por el desengaño que han sufrido de los gobiernos y algunas empresas.
Por lo mismo, dijo Hernández García, nos está costando trabajo llegarle a los campesinos y compartirles lo que queremos hacer, no desde el ámbito de capital, de un negocio sino del rescate del medio ambiente y la cultura, lo primero que nos preguntan es ¿qué nos van a dar? Porque así los tiene acostumbrados la cultura paternalista.
Lo que propone Codehuco es distinto, pretendemos construir algo desde abajo, desde ellos, desde su identidad para que a partir de ahí podamos exigir al gobierno a las instituciones que proporcionen, no lo que ellos quieran dar sin ningún beneficio para el productor, sino lo que el productor necesita.
-¿Pretenden involucrar a los productores de todo Comalcalco? Se le preguntó.
Por lo pronto estamos trabajando con un grupo de la pastoral de la parroquia de San Isidro, son cuarenta personas, no podemos abarcar más porque el proyecto incluye la búsqueda de financiamiento para mantener por este tiempo el proyecto.
Será algo como un proyecto piloto, muestral, para que cuando veamos avances, impulsemos a otros productores, para compartir, vincular, articular.
El proyecto está pensado en cuatro etapas, la primera de formación, de cambio de mentalidad, de conciencia para que no se vea solo la parte de negocio, sino también para retribuir al medio ambiente, ante el arrasamiento de las selvas, de las que solo quedan los cacaotales.
Rescatar las plantaciones de cacao también significa recuperar la flora y fauna propia del lugar y prevenir la erosión de los suelos, entre otras cosas por las constantes inundaciones.
En la parte cultural, explicó Carlos Hernández, pretendemos rescatar todas las tradiciones en torno al cacao, como el pozol, las enramas del cacao y toda la parte de convivencia y armonía que se daba entre las familias de los productores de esta semilla, que igual ha significado una esperanza.
En relación al cacao como medio de subsistencia económica, el proyecto pretende recuperar la esperanza, sobre todo en la situación de desempleo, de crisis económica que vive ese municipio y el estado.
Rescatar el cacao significará devolver la posibilidad de recuperar un medio económico para las familias.
Un productor entrevistado para el proyecto dijo que, antes, cuando llegaba la fiesta patronal de su comunidad, cortaba cacao y con eso tenía para comprar ropa a sus hijos, ahora ya no.
Creemos que es importante recuperar el valor económico del cacao.
Después de la etapa formativa y de aprendizaje en torno al cacao, entraremos a la parte organizativa, la organización pero también desde abajo, desde descubrir las capacidades de cada productor y el despertar de la conciencia.
Habrá que organizarse para la resiembra, el mantenimiento y, a lo mejor, para buscar mercado, con la venta del grano pero también para diversificarlo, hacer chocolate, por ejemplo.
La parte cultural consistirá actividades alrededor de cacao y las plantaciones de esto, a lo mejor un concurso de dibujo infantil cada año para que los niños aprendan de qué se trata, pero también involucrar a las señoras para que realicen muestras gastronómicas para recuperar tradiciones como las enramas del cacao.
Un rescate cultural que vaya a la par de la formación y la organización, dijo el integrante del Codehuco.
Otro beneficio importante sería la vinculación, con proyectos de gobierno, dependencias, empresas, con instituciones y universidades para aprovechar esos recursos de conocimiento, en torno al proyecto.
Los campesinos tendrán que aprende a gestionar recursos, diversificar su producto para generar un mayor ingreso y buscar mercados, para dijo.
En relación al problema de la moniliasis, Carlos Hernández, reconoció que esa plaga ha arrasado con muchas plantaciones, por eso también queremos abarcar el asunto de la capacitación para contrarrestar este tipo de enfermedades, agregó.
La gente se preocupa por sus cacaotales, pero también se pueden producir en esos espacios cultivos alternos, para no desperdiciar, a lo mejor sembrar árboles maderables o frutales que puedan representar para ellos alternativas para enfrentar la crisis que enfrentan los productores, agregó.
Actualmente estamos en la etapa de preparación y sabemos que es un proceso difícil, porque los productores además de quebrados están desencantados por el desengaño que han sufrido de los gobiernos y algunas empresas.
Por lo mismo, dijo Hernández García, nos está costando trabajo llegarle a los campesinos y compartirles lo que queremos hacer, no desde el ámbito de capital, de un negocio sino del rescate del medio ambiente y la cultura, lo primero que nos preguntan es ¿qué nos van a dar? Porque así los tiene acostumbrados la cultura paternalista.
Lo que propone Codehuco es distinto, pretendemos construir algo desde abajo, desde ellos, desde su identidad para que a partir de ahí podamos exigir al gobierno a las instituciones que proporcionen, no lo que ellos quieran dar sin ningún beneficio para el productor, sino lo que el productor necesita.
-¿Pretenden involucrar a los productores de todo Comalcalco? Se le preguntó.
Por lo pronto estamos trabajando con un grupo de la pastoral de la parroquia de San Isidro, son cuarenta personas, no podemos abarcar más porque el proyecto incluye la búsqueda de financiamiento para mantener por este tiempo el proyecto.
Será algo como un proyecto piloto, muestral, para que cuando veamos avances, impulsemos a otros productores, para compartir, vincular, articular.
El proyecto está pensado en cuatro etapas, la primera de formación, de cambio de mentalidad, de conciencia para que no se vea solo la parte de negocio, sino también para retribuir al medio ambiente, ante el arrasamiento de las selvas, de las que solo quedan los cacaotales.
Rescatar las plantaciones de cacao también significa recuperar la flora y fauna propia del lugar y prevenir la erosión de los suelos, entre otras cosas por las constantes inundaciones.
En la parte cultural, explicó Carlos Hernández, pretendemos rescatar todas las tradiciones en torno al cacao, como el pozol, las enramas del cacao y toda la parte de convivencia y armonía que se daba entre las familias de los productores de esta semilla, que igual ha significado una esperanza.
En relación al cacao como medio de subsistencia económica, el proyecto pretende recuperar la esperanza, sobre todo en la situación de desempleo, de crisis económica que vive ese municipio y el estado.
Rescatar el cacao significará devolver la posibilidad de recuperar un medio económico para las familias.
Un productor entrevistado para el proyecto dijo que, antes, cuando llegaba la fiesta patronal de su comunidad, cortaba cacao y con eso tenía para comprar ropa a sus hijos, ahora ya no.
Creemos que es importante recuperar el valor económico del cacao.
Después de la etapa formativa y de aprendizaje en torno al cacao, entraremos a la parte organizativa, la organización pero también desde abajo, desde descubrir las capacidades de cada productor y el despertar de la conciencia.
Habrá que organizarse para la resiembra, el mantenimiento y, a lo mejor, para buscar mercado, con la venta del grano pero también para diversificarlo, hacer chocolate, por ejemplo.
La parte cultural consistirá actividades alrededor de cacao y las plantaciones de esto, a lo mejor un concurso de dibujo infantil cada año para que los niños aprendan de qué se trata, pero también involucrar a las señoras para que realicen muestras gastronómicas para recuperar tradiciones como las enramas del cacao.
Un rescate cultural que vaya a la par de la formación y la organización, dijo el integrante del Codehuco.
Otro beneficio importante sería la vinculación, con proyectos de gobierno, dependencias, empresas, con instituciones y universidades para aprovechar esos recursos de conocimiento, en torno al proyecto.
Los campesinos tendrán que aprende a gestionar recursos, diversificar su producto para generar un mayor ingreso y buscar mercados, para dijo.
En relación al problema de la moniliasis, Carlos Hernández, reconoció que esa plaga ha arrasado con muchas plantaciones, por eso también queremos abarcar el asunto de la capacitación para contrarrestar este tipo de enfermedades, agregó.
La gente se preocupa por sus cacaotales, pero también se pueden producir en esos espacios cultivos alternos, para no desperdiciar, a lo mejor sembrar árboles maderables o frutales que puedan representar para ellos alternativas para enfrentar la crisis que enfrentan los productores, agregó.