La crisis del agro es causa de fallas políticas: Núñez
Al reunirse con trabajadores del sector agropecuario, el Senador del PRD planteó la necesidad de establecer una estrategia de recomposición de la economía estatal y señaló que ésta necesariamente tiene que pasar por el campo
VILLAHERMOSA, TABASCO, 19 DE JULIO.- Las políticas públicas estatales destinadas al sector agropecuario han fallado, esa es una de las razones por las cuales el panorama del agro tabasqueño es desolador, aseguró el Senador del PRD, Arturo Núñez Jiménez. Aseguró que en otras entidades del país, principalmente en el sureste, esas mismas políticas públicas son más efectivas y sus resultados más benéficos para el sector agropecuario; aquí no han estado a la altura de los requerimientos de Tabasco, añadió.
Al sostener un diálogo con trabajadores de diversas instituciones relacionadas con el sector agropecuario, destacó la necesidad de recuperar el campo tabasqueño, porque en ese sector hay la experiencia, el capital humano y la tecnología que por muchos años han manejado los tabasqueños para hacerlo productivo. Esa debe ser una línea fundamental de una estrategia de recomposición de la economía tabasqueña, la cual si se compara con la del resto del país, sin incluir el petróleo, se encuentra en el lugar número 26 conforme al indicador del tamaño del Producto Interno Bruto (PIB), dijo Núñez Jiménez.
En el encuentro, los trabajadores del sector agropecuario expusieron al legislador tabasqueño los problemas que enfrenta el sector productivo estatal, le proporcionaron “datos de las cosas que suceden” en esa rama de la economía, y a su vez Núñez Jiménez los puso al tanto de lo que productores le han comentado a lo largo y ancho del territorio estatal.
La reunión fue productiva y logró su propósito de avanzar en el conocimiento del diagnóstico sobre la situación que prevalece en el sector agropecuario, particularmente en el agro local. El Vicepresidente del Senado de la República expuso que el panorama del campo tabasqueño es muy desolador, pues sus principales actividades productivas, como la copra, el cacao, aceite de palma, ganado y leche o se encuentran cerradas y quebradas o en una situación muy precaria. Citó como ejemplo lo que sucedió con la industrializadora de cacao de Tabasco, ubicada en el municipio de Cárdenas, cuya quiebra obligó su cierre, lo mismo ocurrió con Oleaginosas del Sureste, y el Frigorífico y Empacadora de Tabasco, que llegó a sacrificar hasta mil 500 reses diarias, hoy apenas si llega a las 200. Ultralácteos, la empresa procesadora de leche de los ganaderos tabasqueños, está quebrada, si bien se están haciendo esfuerzos por rescatarla, refirió el Senador por Tabasco. A eso hay que sumarle el cierre de los ingenios azucareros de Nueva Zelandia, en Cárdenas, y Dos Patrias en Tacotalpa. Tabasco llegó a tener, por su importante producción arrocera, cuatro molinos de arroz funcionando en el estado, de los cuales sólo opera hoy uno. El inventario puede seguir en lo que de advierte un panorama bastante desolador del campo tabasqueño, dijo Núñez Jiménez. Indicó que esta situación es cierto, en parte, de las políticas públicas nacionales que han tenido que ver con el libre comercio indiscriminado sin restricciones, en detrimento de los productores agropecuarios del país. Ahora mismo, cuando el Senado de la República inicie en septiembre próximo su segundo periodo ordinario de sesiones, se analizará y discutirá el Tratado de Libre Comercio con Perú enviado por el Ejecutivo federal, y que ha preocupado mucho al Consejo Nacional Agropecuario y a todas las organizaciones vinculadas al campo, agregó. Núñez Jiménez recordó que en el Senado fueron recibidos el presidente del Consejo Nacional Agropecuario y plataneros, entre quienes figuró Adrián Prats, dirigente de los productores tabasqueños, quienes externaron su preocupación por ese tratado. Por ello, manifestó, “es indispensable volver al campo, porque ahí se encuentra la experiencia, el capital humano, la tecnología que por muchos años han manejado los tabasqueños y esa debe ser una línea fundamental de una estrategia de recomposición de la economía tabasqueña que, sin incluir el petróleo, se encuentra en el lugar número 26, conforme al indicador del tamaño del PIB.”
Al sostener un diálogo con trabajadores de diversas instituciones relacionadas con el sector agropecuario, destacó la necesidad de recuperar el campo tabasqueño, porque en ese sector hay la experiencia, el capital humano y la tecnología que por muchos años han manejado los tabasqueños para hacerlo productivo. Esa debe ser una línea fundamental de una estrategia de recomposición de la economía tabasqueña, la cual si se compara con la del resto del país, sin incluir el petróleo, se encuentra en el lugar número 26 conforme al indicador del tamaño del Producto Interno Bruto (PIB), dijo Núñez Jiménez.
En el encuentro, los trabajadores del sector agropecuario expusieron al legislador tabasqueño los problemas que enfrenta el sector productivo estatal, le proporcionaron “datos de las cosas que suceden” en esa rama de la economía, y a su vez Núñez Jiménez los puso al tanto de lo que productores le han comentado a lo largo y ancho del territorio estatal.
La reunión fue productiva y logró su propósito de avanzar en el conocimiento del diagnóstico sobre la situación que prevalece en el sector agropecuario, particularmente en el agro local. El Vicepresidente del Senado de la República expuso que el panorama del campo tabasqueño es muy desolador, pues sus principales actividades productivas, como la copra, el cacao, aceite de palma, ganado y leche o se encuentran cerradas y quebradas o en una situación muy precaria. Citó como ejemplo lo que sucedió con la industrializadora de cacao de Tabasco, ubicada en el municipio de Cárdenas, cuya quiebra obligó su cierre, lo mismo ocurrió con Oleaginosas del Sureste, y el Frigorífico y Empacadora de Tabasco, que llegó a sacrificar hasta mil 500 reses diarias, hoy apenas si llega a las 200. Ultralácteos, la empresa procesadora de leche de los ganaderos tabasqueños, está quebrada, si bien se están haciendo esfuerzos por rescatarla, refirió el Senador por Tabasco. A eso hay que sumarle el cierre de los ingenios azucareros de Nueva Zelandia, en Cárdenas, y Dos Patrias en Tacotalpa. Tabasco llegó a tener, por su importante producción arrocera, cuatro molinos de arroz funcionando en el estado, de los cuales sólo opera hoy uno. El inventario puede seguir en lo que de advierte un panorama bastante desolador del campo tabasqueño, dijo Núñez Jiménez. Indicó que esta situación es cierto, en parte, de las políticas públicas nacionales que han tenido que ver con el libre comercio indiscriminado sin restricciones, en detrimento de los productores agropecuarios del país. Ahora mismo, cuando el Senado de la República inicie en septiembre próximo su segundo periodo ordinario de sesiones, se analizará y discutirá el Tratado de Libre Comercio con Perú enviado por el Ejecutivo federal, y que ha preocupado mucho al Consejo Nacional Agropecuario y a todas las organizaciones vinculadas al campo, agregó. Núñez Jiménez recordó que en el Senado fueron recibidos el presidente del Consejo Nacional Agropecuario y plataneros, entre quienes figuró Adrián Prats, dirigente de los productores tabasqueños, quienes externaron su preocupación por ese tratado. Por ello, manifestó, “es indispensable volver al campo, porque ahí se encuentra la experiencia, el capital humano, la tecnología que por muchos años han manejado los tabasqueños y esa debe ser una línea fundamental de una estrategia de recomposición de la economía tabasqueña que, sin incluir el petróleo, se encuentra en el lugar número 26, conforme al indicador del tamaño del PIB.”