Crisis social no interesa a Peña
Andrés Manuel López Obrador, asegura que el desempleo y la inseguridad sí se pueden resolver, pero se tiene que cambiar la política económica, fortalecer los valores y la familia
San Juan Atezcapan, municipio Valle de Bravo, Estado de México, 24 de agosto de 2014.- Hay una relación estrecha entre desempleo existente y el aumento de los índices de violencia en México, sin embargo eso no le importa a Enrique Peña Nieto, determinó Andrés Manuel López Obrador, durante la asamblea informativa en el pueblo San Juan Atezcapan, localizado en el municipio de Valle de Bravo, Estado de México.
En el cuarto día de gira por la entidad, diagnosticó que mientras julio fue el mes más alto de falta de trabajo en los últimos 3 años –según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía—, hay más inseguridad en el país y para muestra la ola de secuestros que se registran en Valle de Bravo.
“Como no va a haber inseguridad y violencia si durante 32 años que vienen aplicando la actual política económica no ha habido crecimiento; y si no hay crecimiento económico, no hay empleos; si no empleos, no hay bienestar; y si no hay bienestar no puede haber tranquilidad y paz social”, aseguró.
El presidente del Consejo Nacional del Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) indicó que aparte se abandonó a los jóvenes, no tienen oportunidades de trabajo ni de estudio.
“Hay jóvenes que no tienen oportunidad de trabajo ni de estudio, ven el estilo de vida donde vale el que tiene, las ropas de marca, la alhajas, las buenas camionetas, además porque se han perdido valores, se van enganchando, van tomando el camino de las conductas antisociales”, señaló.
Ante el problema, prosiguió, el gobierno federal no hace nada, solo quiere resolver el problema con medidas coercitivas, antes se ponía frente a la televisión a decir no me a templar la mano, la ley es la ley, y más policías, soldados, marinos, cárceles, amenazas de mano dura y leyes más severas.
“La paz y la tranquilidad son fruto de la justicia, si hay bienestar, si hay trabajo, si se atiende a los jóvenes se serena la convivencia”, comentó.
Actualmente, explicó, todavía no hay estallido social en México, pese a la crisis económica o una descomposición social más grave e intensa, porque muchos ciudadanos se han buscado la vida del otro lado de la frontera y eso ha ayudado a quitar presión social a la situación que se vive en el país.
“Se van nuestros paisanos y no solo consiguen trabajo ellos, sino mandan dinero a sus familiares, Ya las remesas que envían sus paisanos a sus familiares es la segunda fuente de ingresos del país que son 23 mil millones de dólares, cada año, que es lo que reactiva un poco el comercio que mantiene a los pueblos”, expuso.
Manifestó que sin el apoyo de los migrantes no habría apoyo a las comunidades, porque en 32 años el crecimiento económico de México ha sido del 2 por ciento anual y se descuenta el aumento de la población, el resultado es cero crecimiento económico en tres décadas, es decir, México es el país con menos crecimiento en el mundo.
Detalló que la nación requiere crear un millón 200 mil solo por los jóvenes que van ingresando cada año al mercado laboral y solo se general de 300 a 400 mil empleos al año, quiere decir que 800 mil personas son expulsadas, pero el desempleo lleva tiempo afectando a las familias mexicanas.
Al señalar que solo creció el 1.1 por ciento el crecimiento económico en el periodo del mal gobierno del priista Enrique Peña, se requiere llevar a cabo varias acciones para para mejorar la situación de inseguridad y de desempleo del país:
“Echar a andar la economía para crear empleos”, dijo al recordar que también llevar un programa, que él propuso: “ir casa por casa, inscribiendo a los jóvenes para incorporarlos al trabajo y al estudio, es una labor que se tiene que hacer.
Puso de ejemplo que el presidente Franklin Delano Roosevelt, durante la época de la Gran Depresión en Estados Unidos, en los años 20 del siglo XX, decidió poner a trabajar a todos los ciudadanos y se creó un ambiente de prosperidad, donde sepa salir adelante, no el ambiente tristeza, de frustración que tienen actualmente los mexicanos.
“Sí se puede resolver el problema de inseguridad y de violencia, pero tiene que cambiar la política económica y tenemos también que fortalecer los valores: culturales, morales, espirituales, fortalecer a la familia, que no se sigan desintegrando las familias, la familia mexicana es una institución de seguridad social más importante del país”, indicó.
Sin embargo, expresó que la solidaridad y esa ayuda mutua se rompe con la crisis, se desintegra las familias, y lo que se tiene que hacer es cohesionar las familias, infundir los valores, para que se pueda enfrentar el problema de la inseguridad y la violencia.