Cuba e Irán evaden las sanciones de EU
A 10 de diciembre de 2023 (Sputnik).- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, llegó a Irán en visita oficial, durante la cual ambos países rubricaron siete convenios en sectores como agricultura, ganadería, pesca, minería y energía, resultado de la voluntad de aumentar la cooperación bilateral frente a las medidas impuestas por Estados Unidos.
En un encuentro con su homólogo caribeño, el mandatario iraní, Ebrahim Raisi, reconoció que la neutralización del impacto de esas sanciones es posible mediante el intercambio de competencias entre las dos naciones, con su postura compartida en contra del sistema de dominación dirigido desde la Casa Blanca.
Irán es “uno de los países catalogados como terroristas por Washington y también ha tratado de diversificar sus relaciones en América Latina, sobre todo, con Venezuela, Nicaragua y Cuba que, pese a las diferencias, son también naciones sancionadas o bloqueadas. Pero en el caso de La Habana, esto trasciende la inmediatez”, afirmó a Sputnik la académica María Elena Álvarez Acosta.
La profesora titular del Instituto de Relaciones Internacionales Raúl Roa García recordó que, luego del triunfo de la Revolución iraní, en febrero de 1979, la mayor de las Antillas fue uno de los primeros países en reconocerla.
“Ingresó al Movimiento de Países No Alineados, en la sexta Cumbre celebrada en La Habana [del 3 al 9 de septiembre de 1979], invitado por Fidel. También, Cuba, en su condición de presidente pro tempore de los No Alineados, visitó en varias ocasiones Irán e Irak, durante el conflicto entre ambos países en la década de 1980, para que finalizara la guerra”, destacó.
El vínculo entre
revoluciones
La profesora Álvarez Acosta recordó que durante su visita a ese país de Oriente Medio en 2001, Fidel Castro recorrió el mausoleo del ayatolá Ruholá Jomeiní, líder político y espiritual de la Revolución de 1979, y la vivienda donde este residió.
El dirigente caribeño refirió luego a los jóvenes iraníes las impresiones de su recorrido por “la humilde tumba de un humilde hombre que vivía en una casa humilde” y derrotó “al más poderoso y mejor armado gendarme del imperio”.
“Aquella fue una revolución islámica, pero también antiimperialista y Cuba cimentó una revolución antimperialista”, indicó la académica.
“Otros puntos comunes son la búsqueda del desarrollo, la cooperación, igualdad, multilateralismo, y por supuesto, Teherán vota cada año contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a la isla por Estados Unidos”, señaló Álvarez Acosta.
Añadió que el arribo de todos los presidentes iraníes a la mayor de las Antillas en los últimos lustros “ha motivado, más allá de las relaciones políticas y diplomáticas al más alto nivel, la ampliación de los nexos en otras áreas como la biotecnología”.
En un encuentro con su homólogo caribeño, el mandatario iraní, Ebrahim Raisi, reconoció que la neutralización del impacto de esas sanciones es posible mediante el intercambio de competencias entre las dos naciones, con su postura compartida en contra del sistema de dominación dirigido desde la Casa Blanca.
Irán es “uno de los países catalogados como terroristas por Washington y también ha tratado de diversificar sus relaciones en América Latina, sobre todo, con Venezuela, Nicaragua y Cuba que, pese a las diferencias, son también naciones sancionadas o bloqueadas. Pero en el caso de La Habana, esto trasciende la inmediatez”, afirmó a Sputnik la académica María Elena Álvarez Acosta.
La profesora titular del Instituto de Relaciones Internacionales Raúl Roa García recordó que, luego del triunfo de la Revolución iraní, en febrero de 1979, la mayor de las Antillas fue uno de los primeros países en reconocerla.
“Ingresó al Movimiento de Países No Alineados, en la sexta Cumbre celebrada en La Habana [del 3 al 9 de septiembre de 1979], invitado por Fidel. También, Cuba, en su condición de presidente pro tempore de los No Alineados, visitó en varias ocasiones Irán e Irak, durante el conflicto entre ambos países en la década de 1980, para que finalizara la guerra”, destacó.
El vínculo entre
revoluciones
La profesora Álvarez Acosta recordó que durante su visita a ese país de Oriente Medio en 2001, Fidel Castro recorrió el mausoleo del ayatolá Ruholá Jomeiní, líder político y espiritual de la Revolución de 1979, y la vivienda donde este residió.
El dirigente caribeño refirió luego a los jóvenes iraníes las impresiones de su recorrido por “la humilde tumba de un humilde hombre que vivía en una casa humilde” y derrotó “al más poderoso y mejor armado gendarme del imperio”.
“Aquella fue una revolución islámica, pero también antiimperialista y Cuba cimentó una revolución antimperialista”, indicó la académica.
“Otros puntos comunes son la búsqueda del desarrollo, la cooperación, igualdad, multilateralismo, y por supuesto, Teherán vota cada año contra el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a la isla por Estados Unidos”, señaló Álvarez Acosta.
Añadió que el arribo de todos los presidentes iraníes a la mayor de las Antillas en los últimos lustros “ha motivado, más allá de las relaciones políticas y diplomáticas al más alto nivel, la ampliación de los nexos en otras áreas como la biotecnología”.