Se cumple meta salarial: El salario mínimo aumenta 110% en este sexenio y rompe el mito de la inflación
Ciudad de México, 2 de dic de 2023.– El salario mínimo en México recuperó su poder adquisitivo en este sexenio al aumentar 110 por ciento de 2018 a 2024 en términos reales (descontando la inflación) y 181 por ciento en términos nominales, rompiendo con la política salarial de sexenios pasados donde se apostó a la contención salarial usando a la inflación como justificación.
“En términos del incremento nominal y real estamos hablando de alzas que en lo que va del siglo XXI no se habían visto, veníamos de una política salarial de décadas donde se apostó por no aumentar mucho el salario mínimo utilizando la justificación de la inflación y la narrativa de que México tenía que competir con China a partir de salarios deprimidos, todo esta combinación de factores hizo que los gobiernos adoptaran una política de alzas mínimas del salario por debajo de la inflación”, explicó en entrevista el economista y politólogo Mario Campa.
El aumento al salario mínimo para 2024 es el último pactado en esta administración federal, la cual impulsó desde diciembre de 2018 una nueva política salarial que ha permitido la recuperación del poder adquisitivo, uno de los objetivos del Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Descontando la inflación de este año y la de 2024, al cierre del próximo año el salario mínimo general habrá recuperado 110 por ciento de su poder adquisitivo, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami).
“Ningún país del mundo en ningún momento ha logrado incrementar tanto el salario mínimo en términos reales. En el caso de México sin impactos negativos”, destacó el doctor Luis Felipe Munguía Corella, presidente de la Conasami.
Marath Baruch Bolaños, Secretario del Trabajo, confirmó este aumento del 110 por ciento al salario mínimo en este sexenio y aseguró que esto ha contribuido a la disminución de la pobreza.
“Con esto estamos cumpliendo un compromiso que se estableció desde la campaña del Presidente en mejorar en al menos 100 por ciento y hemos superado esa meta con creces, hemos logrado un aumento del 110 por ciento”, dijo.
Agregó que en la Encuesta Nacional de Gastos e Ingresos de los Hogares, realizada por el Inegi, dio como resultado que estos aumentos al salario mínimo y toda la política social del sexenio han contribuido para que 5.1 millones de personas salgan de la pobreza.
El Secretario destacó que no sólo ha habido un avance en los salarios mínimos generales, también en los trabajos formales registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde el salario promedio aumentó a 16 mil pesos mensuales desde los 9 mil pesos que se tenían registrados en 2018.
Hasta septiembre de este año, los salarios en México habían crecido por arriba de los índices inflacionarios en el periodo 2019-2023. En comparación con diciembre de 2018, el salario mínimo acumulaba un crecimiento nominal de 135 por ciento y el salario base de cotización (SBC) promedio del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de 50 por ciento; mientras que la inflación acumulaba un alza de 27 por ciento, según un análisis de la Conasami.
Esto implica que en términos reales el salario mínimo y el salario promedio han ganado mucho más terreno que los precios, incluyendo los precios agropecuarios, que contemplan principales productos alimentarios y que además son los precios que más se han incrementado. También los salarios han crecido por arriba de los precios de consumo mínimo, que el Coneval define como una serie de productos que son los más importantes para el consumo de las familias.
“Lo que tenemos que destacar es que nos coronamos como el país que más ha aumentado el salario mínimo en la región en términos reales, fortaleciendo la capacidad de ingreso y sin contribuir a la espiral de la inflación”, precisó el titular de la Secretaría del Trabajo.
Para el economista Mario Campa, con los incrementos del salario mínimo real y la apreciación cambiaria acumulada en los últimos años, el poder adquisitivo de los mexicanos aumenta con vigor y esto repercutirá en un impacto en el efecto faro, que consiste en el traspaso que tienen los aumentos al salario mínimo sobre el resto de la distribución salarial, en especial sobre los ingresos de los trabajadores cuyo salario está por encima de dicho indicador.
Sobre el viraje en materia de política salarial en México, destacó que el contraste con otros países latinoamericanos entre 2018 y 2023 es marcado, apoyado por la reforma a la subcontratación, los cambios al T-MEC, la reforma laboral y otras políticas que impulsan el salario medio real muy por encima del resto de las naciones latinoamericanas.
Campa destacó que uno de los resultados de los aumentos salariales es la caída la pobreza laboral y el incremento del consumo privado.
“Básicamente si se reduce la tasa de pobreza laboral implica que hay más gente que está ganando salarios por encima del costo de la canasta básica y de la canasta alimentaria, lo cual tiene efectos en el poder adquisitivo”, mencionó.
México se ubicó como el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) cuyo salario mínimo más se revalorizó en términos reales desde finales de 2020, un 43.6 por ciento hasta mayo de este año, frente a 2 por ciento que es la media, según el informe “Perspectivas de Empleo 2023” de esta organización publicado en julio pasado.
“En términos del incremento nominal y real estamos hablando de alzas que en lo que va del siglo XXI no se habían visto, veníamos de una política salarial de décadas donde se apostó por no aumentar mucho el salario mínimo utilizando la justificación de la inflación y la narrativa de que México tenía que competir con China a partir de salarios deprimidos, todo esta combinación de factores hizo que los gobiernos adoptaran una política de alzas mínimas del salario por debajo de la inflación”, explicó en entrevista el economista y politólogo Mario Campa.
El aumento al salario mínimo para 2024 es el último pactado en esta administración federal, la cual impulsó desde diciembre de 2018 una nueva política salarial que ha permitido la recuperación del poder adquisitivo, uno de los objetivos del Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Descontando la inflación de este año y la de 2024, al cierre del próximo año el salario mínimo general habrá recuperado 110 por ciento de su poder adquisitivo, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami).
“Ningún país del mundo en ningún momento ha logrado incrementar tanto el salario mínimo en términos reales. En el caso de México sin impactos negativos”, destacó el doctor Luis Felipe Munguía Corella, presidente de la Conasami.
Marath Baruch Bolaños, Secretario del Trabajo, confirmó este aumento del 110 por ciento al salario mínimo en este sexenio y aseguró que esto ha contribuido a la disminución de la pobreza.
“Con esto estamos cumpliendo un compromiso que se estableció desde la campaña del Presidente en mejorar en al menos 100 por ciento y hemos superado esa meta con creces, hemos logrado un aumento del 110 por ciento”, dijo.
Agregó que en la Encuesta Nacional de Gastos e Ingresos de los Hogares, realizada por el Inegi, dio como resultado que estos aumentos al salario mínimo y toda la política social del sexenio han contribuido para que 5.1 millones de personas salgan de la pobreza.
El Secretario destacó que no sólo ha habido un avance en los salarios mínimos generales, también en los trabajos formales registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde el salario promedio aumentó a 16 mil pesos mensuales desde los 9 mil pesos que se tenían registrados en 2018.
Hasta septiembre de este año, los salarios en México habían crecido por arriba de los índices inflacionarios en el periodo 2019-2023. En comparación con diciembre de 2018, el salario mínimo acumulaba un crecimiento nominal de 135 por ciento y el salario base de cotización (SBC) promedio del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) de 50 por ciento; mientras que la inflación acumulaba un alza de 27 por ciento, según un análisis de la Conasami.
Esto implica que en términos reales el salario mínimo y el salario promedio han ganado mucho más terreno que los precios, incluyendo los precios agropecuarios, que contemplan principales productos alimentarios y que además son los precios que más se han incrementado. También los salarios han crecido por arriba de los precios de consumo mínimo, que el Coneval define como una serie de productos que son los más importantes para el consumo de las familias.
“Lo que tenemos que destacar es que nos coronamos como el país que más ha aumentado el salario mínimo en la región en términos reales, fortaleciendo la capacidad de ingreso y sin contribuir a la espiral de la inflación”, precisó el titular de la Secretaría del Trabajo.
Para el economista Mario Campa, con los incrementos del salario mínimo real y la apreciación cambiaria acumulada en los últimos años, el poder adquisitivo de los mexicanos aumenta con vigor y esto repercutirá en un impacto en el efecto faro, que consiste en el traspaso que tienen los aumentos al salario mínimo sobre el resto de la distribución salarial, en especial sobre los ingresos de los trabajadores cuyo salario está por encima de dicho indicador.
Sobre el viraje en materia de política salarial en México, destacó que el contraste con otros países latinoamericanos entre 2018 y 2023 es marcado, apoyado por la reforma a la subcontratación, los cambios al T-MEC, la reforma laboral y otras políticas que impulsan el salario medio real muy por encima del resto de las naciones latinoamericanas.
Campa destacó que uno de los resultados de los aumentos salariales es la caída la pobreza laboral y el incremento del consumo privado.
“Básicamente si se reduce la tasa de pobreza laboral implica que hay más gente que está ganando salarios por encima del costo de la canasta básica y de la canasta alimentaria, lo cual tiene efectos en el poder adquisitivo”, mencionó.
México se ubicó como el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) cuyo salario mínimo más se revalorizó en términos reales desde finales de 2020, un 43.6 por ciento hasta mayo de este año, frente a 2 por ciento que es la media, según el informe “Perspectivas de Empleo 2023” de esta organización publicado en julio pasado.