Congreso latinoamericano exige aborto sin estigma y salud sexual universal
Organizaciones de sexología de América Latina exigen a los gobiernos garantizar aborto sin estigma, anticonceptivos y educación sexual en todos los niveles educativos.
La Federación Latinoamericana de Sociedades de Sexología y Educación Sexual (FLASSES), la Federación Mexicana de Educación Sexual y Sexología (FEMESS) y organizaciones aliadas emitieron el 30 de octubre de 2026 una declaración política con seis líneas de acción dirigida a los gobiernos de América Latina y el Caribe, al cierre del XXIII Congreso Latinoamericano de Sexología y Educación Sexual (CLASES 2026) y el XV Congreso Nacional de FEMESS, celebrados del 28 al 30 de octubre en la Ciudad de México.
El documento, denominado Declaración Política CLASES 2026, sostiene que la justicia sexual es indispensable para la democracia, el desarrollo social y el ejercicio de los derechos humanos. Exige a los Estados diseñar, financiar e implementar políticas públicas basadas en evidencia científica, igualdad sustantiva y respeto a los derechos sexuales y reproductivos.
Aborto, anticonceptivos y atención al VIH, entre las demandas centrales
La declaración exige garantizar el acceso universal, gratuito y seguro a servicios de salud sexual y reproductiva. Esto incluye anticonceptivos, interrupción voluntaria del embarazo libre de estigma y discriminación, prevención y atención de la violencia sexual, así como servicios para prevenir y tratar infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH.
Las organizaciones también demandaron presupuestos específicos para asegurar la disponibilidad de condones, profilaxis previa y posterior a la exposición al VIH y otras estrategias de prevención combinada, entre ellas el lenacapavir, medicamento de acción prolongada para prevenir la infección.
Educación sexual obligatoria desde la infancia
Otro eje central es fortalecer la Educación Integral en la Sexualidad (EIS) mediante programas laicos, científicos y de calidad en todos los niveles educativos. La declaración establece que estos contenidos deben implementarse de forma obligatoria, transversal y progresiva, con énfasis en la infancia y la adolescencia, para prevenir embarazos no planeados y distintas formas de violencia.
La justicia sexual es indispensable para la democracia, el desarrollo social y el ejercicio de los derechos humanos — Declaración Política CLASES 2026
Rodrigo H. Moheno Mendoza, presidente saliente de FEMESS, señaló durante el congreso la necesidad de atender la maternidad infantil forzada en niñas de entre 10 y 12 años y de fortalecer la educación sexual frente a la circulación de contenidos violentos en plataformas digitales. También planteó transformar las masculinidades como estrategia para prevenir la violencia machista desde sus causas, y garantizar condiciones para una menstruación digna y libre de estigmas.
Datos sobre fecundidad adolescente y alcance del congreso
Moheno Mendoza presentó cifras sobre una disminución cercana al 30% en la tasa de fecundidad adolescente en México entre 2015 y 2023, en el marco de la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA). El congreso reunió 216 actividades académicas y contó con el acompañamiento del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Consejo Nacional de Población (CONAPO).
La declaración también llama a fortalecer la colaboración entre instituciones académicas, profesionales de la salud, organizaciones civiles y gobiernos para que la investigación sexológica contribuya a reducir las desigualdades que afectan a mujeres y otras poblaciones de la región.
#TomaNota
- El congreso se realizó del 28 al 30 de octubre de 2026 en la Ciudad de México.
- La declaración establece seis líneas de acción dirigidas a gobiernos de América Latina y el Caribe.
- La tasa de fecundidad adolescente en México bajó cerca de 30% entre 2015 y 2023, según FEMESS.
- El encuentro reunió 216 actividades académicas con respaldo de UNFPA, OPS/OMS, PNUD y CONAPO.