Deepfakes sexuales: violencia digital real aunque la imagen sea falsa
Las herramientas de inteligencia artificial permiten fabricar imágenes sexuales de mujeres sin su participación ni consentimiento, con consecuencias reales en su vida personal y profesional.
Entre 90 y 95 por ciento de los deepfakes que circulan en línea corresponden a imágenes pornográficas no consentidas, y alrededor de 90 por ciento de estas representan a mujeres, de acuerdo con información difundida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con base en investigaciones de Sensity AI. Los deepfakes son imágenes, audios o videos creados o alterados mediante inteligencia artificial para representar situaciones que no ocurrieron.
La creación de este tipo de contenido no requiere la participación ni la autorización de la persona retratada. Basta con que alguien utilice herramientas digitales disponibles para generar imágenes sexuales falsas a partir de fotografías públicas, lo que convierte la tecnología en un instrumento de violencia que vulnera la privacidad, la intimidad y la autonomía de las mujeres.
El ciberacoso afecta a más de una de cada cinco mujeres en México
En México, el Módulo sobre Ciberacoso (MOCIBA) 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) registró que 22.2 por ciento de las mujeres usuarias de internet de 12 años o más experimentó alguna situación de ciberacoso. De quienes fueron víctimas, 34.5 por ciento manifestó haber sentido miedo.
El MOCIBA abarca distintas formas de agresión digital y no se limita a la creación de imágenes mediante inteligencia artificial. Sin embargo, las cifras permiten dimensionar el entorno de violencia digital al que se enfrentan las mujeres en los espacios en línea.
La creación y difusión de imágenes íntimas sin consentimiento puede afectar las relaciones personales, la vida social y la trayectoria profesional de quienes las padecen, además de restringir su libertad para participar en entornos digitales.
“Una fotografía pública no es una autorización para utilizarla de forma violenta y, mucho menos, para crear contenido sexual” — Angie Contreras, vocera de Mujeres Vivas, Mujeres Libres
Consentimiento, plataformas e instituciones en el centro del debate
“Que una imagen haya sido creada con inteligencia artificial no significa que el daño sea artificial o menos real. El consentimiento también es digital y no desaparece cuando entramos a internet. Una fotografía pública no es una autorización para utilizarla de forma violenta y, mucho menos, para crear contenido sexual”, dijo Angie Contreras, vocera de Mujeres Vivas, Mujeres Libres.
Lizeth Mejorada, portavoz de la misma organización, señaló: “No deberíamos tener que limitar nuestra libertad para evitar que alguien más vulnere nuestros derechos. El consentimiento también significa que nuestras decisiones y nuestros límites sean respetados”.
El texto publicado por Mujeres Vivas, Mujeres Libres señala que la responsabilidad recae en quienes crean, difunden o comercializan contenido sexual sin consentimiento, así como en las plataformas digitales, que deben establecer mecanismos efectivos para prevenir y atender estas agresiones. Las instituciones, agrega, deben garantizar vías accesibles de denuncia y protección, aunque no se precisaron medidas concretas vigentes en México para este tipo de casos.
#TomaNota
- Entre 90 y 95% de los deepfakes en línea son pornografía no consentida, según la ONU con base en Sensity AI.
- Cerca de 90% de ese contenido representa a mujeres.
- 22.2% de las mujeres usuarias de internet en México sufrió ciberacoso en 2024, según el INEGI.
- 34.5% de las víctimas de ciberacoso reportó haber sentido miedo.