PARAISO TAB.26 DE SEPT.- Como consecuencia de los altos volúmenes de agua provenientes de los ríos y lagunas de Tabasco producto del desfogue de presa en Chiapas, los bancos ostrícolas y granjas de almejas asentadas en la laguna de Mecoacán se están muriendo ocasionado perdidas cuantiosas a los pescadores ostrícolas los cuales ven amenazadas su principal fuente de ingresos para el sustento de mas de mil 500 familias que viven de la pesca de ostión en la laguna de Mecoacán dañando a cuatro cooperativas cuyos dirigentes urgen a las autoridades federales, estatales y municipales la implementación de programas de empleos emergentes.
Segundo López Pérez Presidente de la Cooperativa de Producción ostrícola “Andrés García”, explico que debido a que los ríos del estado de Tabasco principalmente el Samaria, Carrizal y Cuxcuxapa que abastecen al sistema lagunar Mecoacán, han estado recibiendo una mayor cantidad de agua producto de los desfogues de las presas en Chiapas, al ingresar más agua dulce a la laguna se provocó un desequilibrio en la salinidad y esto ocasionó la muerte de cientos de bancos de ostión asentados en la laguna de Mecoacán, mismo que por años han sido el sustento de miles de familias que dependen de la captura del ostión.
López Pérez dijo que como resultado del cambio del agua en la laguna de Mecoacán también de murieron otras especies comerciales de moluscos como las almejas, de las cuales muchos pescadores mantienen en jaulas para cuidar su crecimiento y engorda para alcanzar una mejor talla y ahora todo se ha perdido, considerando que esto representa una desgracia para los pescadores ostrícolas, porque apenas está por concluir el segundo periodo de veda que es del 15 de septiembre al 31 de octubre y ahora no tendrán nada para comercializar porque todo el ostión se murió.Asimismo Explico que con la muerte de los bancos de ostión resultan afectadas mas de mil 500 familias que viven directamente de la pesca del ostión, el daño se afecta a las cooperativas ostrícolas Andrés García, Mecoacán, Puente de Ostión y boca de los Ángeles, considerando que las pérdidas son superiores las 150 toneladas de producto, lo que los coloca en una difícil situación económica, porque esta es la única actividad a la que se dedican y de la que además dependen cientos de familias asentadas en las márgenes de la Laguna de Mecoacán, lugar en el que nunca se había presentado este fenómeno.
Segundo López Pérez Presidente de la Cooperativa de Producción ostrícola “Andrés García”, explico que debido a que los ríos del estado de Tabasco principalmente el Samaria, Carrizal y Cuxcuxapa que abastecen al sistema lagunar Mecoacán, han estado recibiendo una mayor cantidad de agua producto de los desfogues de las presas en Chiapas, al ingresar más agua dulce a la laguna se provocó un desequilibrio en la salinidad y esto ocasionó la muerte de cientos de bancos de ostión asentados en la laguna de Mecoacán, mismo que por años han sido el sustento de miles de familias que dependen de la captura del ostión.
López Pérez dijo que como resultado del cambio del agua en la laguna de Mecoacán también de murieron otras especies comerciales de moluscos como las almejas, de las cuales muchos pescadores mantienen en jaulas para cuidar su crecimiento y engorda para alcanzar una mejor talla y ahora todo se ha perdido, considerando que esto representa una desgracia para los pescadores ostrícolas, porque apenas está por concluir el segundo periodo de veda que es del 15 de septiembre al 31 de octubre y ahora no tendrán nada para comercializar porque todo el ostión se murió.Asimismo Explico que con la muerte de los bancos de ostión resultan afectadas mas de mil 500 familias que viven directamente de la pesca del ostión, el daño se afecta a las cooperativas ostrícolas Andrés García, Mecoacán, Puente de Ostión y boca de los Ángeles, considerando que las pérdidas son superiores las 150 toneladas de producto, lo que los coloca en una difícil situación económica, porque esta es la única actividad a la que se dedican y de la que además dependen cientos de familias asentadas en las márgenes de la Laguna de Mecoacán, lugar en el que nunca se había presentado este fenómeno.