Desaíran estudiantes a Lorena Beaurregard
La candidata del PRIAN a gobernadora no llenó el teatro universitario durante su presentación ante la comunidad estudiantil de la UJAT; muchos abandonaron el recinto antes de tiempo
Lorena Beaurregard de los Santos se presentó ante los jóvenes universitarios con más pena que gloria. Los estudiantes no soportaron la perorata de la candidata común del PAN y el PRI a la gubernatura. La mayoría abandonó el teatro universitario antes de que concluyera su participación en el evento organizado por el Consejo Estudiantil Universitario de la UJAT.
La mesa directiva de esa agrupación estudiantil organizó una pasarela para que las candidatas y candidatos a la gubernatura, se presentaran ante la comunidad juchimán a plantear sus propuestas en materia educativa.
Abrió las comparecencias Javier May Rodríguez, candidato de la coalición “Sigamos Haciendo Historia”, que integran Morena y aliados, el martes pasado. La gente abarrotó el recinto. Estaba a reventar el auditorio. No cabía ni un alfiler.
Se mantuvieron en sus asientos todo el tiempo que duró la presentación de Javier May. Con sus propuestas, se los echó a la bolsa. Principalmente, cuando dijo que nunca más los jóvenes estarán solos, que contarán con el apoyo de su gobierno.
Al final se tomaron fotos con el abanderado de Morena. Se ganó el respaldo de la comunidad universitaria.
Ayer le tocó el turno a Lorena Beaurregard y triste su cuadro. Debió ser muy doloroso para ella darse cuenta que su presencia era tan desangelada como su campaña por la gubernatura. No hubo click ni empatía con los estudiantes.
Los estudiantes no aguantaron escuchar su perorata. Conforme transcurría su intervención, los chavos poco a poco abandonaron el teatro universitario, hasta dejarlo casi vacío. Ese desaire se pudo apreciar en la misma transmisión en vivo que realizaba su equipo de campaña.De por sí el recinto no estaba lleno cuando Lorena Beaurregard inició su participación en este evento. En la transmisión en vivo, se escuchaba una voz desesperada que pedía a los universitarios que no se fueran, que regresaran a su lugar.
Ese llamado, ese exhorto resultó inútil. Nadie le hizo caso y la desbandada no se detuvo. Muy pocos aguantaron hasta el final. La realidad le asestó un duro golpe a quien se cree la última coca cola del desierto. No es ni popular ni respetada, porque el hecho de que se marcharan los universitarios antes de que concluyera su presentación fue un marcado desdén.
Su campaña no despierta interés ni entusiasmo. La gente sabe que ella representa a los mismos de siempre, a la corrupción y privilegios, de modo que no tiene nada nuevo que ofrecer al electorado más que la vuelta al pasado, un pasado que los tabasqueños ya no quieren de regreso.
La mesa directiva de esa agrupación estudiantil organizó una pasarela para que las candidatas y candidatos a la gubernatura, se presentaran ante la comunidad juchimán a plantear sus propuestas en materia educativa.
Abrió las comparecencias Javier May Rodríguez, candidato de la coalición “Sigamos Haciendo Historia”, que integran Morena y aliados, el martes pasado. La gente abarrotó el recinto. Estaba a reventar el auditorio. No cabía ni un alfiler.
Se mantuvieron en sus asientos todo el tiempo que duró la presentación de Javier May. Con sus propuestas, se los echó a la bolsa. Principalmente, cuando dijo que nunca más los jóvenes estarán solos, que contarán con el apoyo de su gobierno.
Al final se tomaron fotos con el abanderado de Morena. Se ganó el respaldo de la comunidad universitaria.
Ayer le tocó el turno a Lorena Beaurregard y triste su cuadro. Debió ser muy doloroso para ella darse cuenta que su presencia era tan desangelada como su campaña por la gubernatura. No hubo click ni empatía con los estudiantes.
Los estudiantes no aguantaron escuchar su perorata. Conforme transcurría su intervención, los chavos poco a poco abandonaron el teatro universitario, hasta dejarlo casi vacío. Ese desaire se pudo apreciar en la misma transmisión en vivo que realizaba su equipo de campaña.De por sí el recinto no estaba lleno cuando Lorena Beaurregard inició su participación en este evento. En la transmisión en vivo, se escuchaba una voz desesperada que pedía a los universitarios que no se fueran, que regresaran a su lugar.
Ese llamado, ese exhorto resultó inútil. Nadie le hizo caso y la desbandada no se detuvo. Muy pocos aguantaron hasta el final. La realidad le asestó un duro golpe a quien se cree la última coca cola del desierto. No es ni popular ni respetada, porque el hecho de que se marcharan los universitarios antes de que concluyera su presentación fue un marcado desdén.
Su campaña no despierta interés ni entusiasmo. La gente sabe que ella representa a los mismos de siempre, a la corrupción y privilegios, de modo que no tiene nada nuevo que ofrecer al electorado más que la vuelta al pasado, un pasado que los tabasqueños ya no quieren de regreso.