VILLAHERMOSA, TABASCO, 25 DE SEPTIEMBRE DE 2010.- La presencia del visitador de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), que vino a recabar testimonios y pruebas sobre la queja que un grupo de ciudadanos tabasqueños presentó ante ese organismo, respaldado por el Senador Arturo Núñez Jiménez, frenó por el momento las presiones que el Gobierno del Estado ejerce sobre habitantes de la ranchería Miguel Hidalgo, perteneciente al municipio de Centro, para que desalojen sus viviendas con el argumento de que serán demolidas para construir un bordo de contención que proteja a esa zona donde se ubica el Hospital Juan Graham Casasús.
El Senador por Tabasco dijo que el Gobierno del Estado no puede desalojarlos de la noche a la mañana, en medio de una emergencia, sin previo aviso y sin haber acordado una indemnización.
Consideró que las autoridades estatales no están actuando de manera legal por lo que condenó que se les quiera sacar a la fuerza y violando los derechos de las personas afectadas por las inundaciones.
Confió en que la recomendación que emitirá la CNDH saldrá favorable para los quejosos, por lo que señaló que sería impropio y un desacierto político que la administración estatal, la CFE y la CONAGUA no acaten dicha recomendación; “se vería muy mal no aceptar la recomendación de los Derechos Humanos”, dijo y expuso que “en esta lucha no están solos, cuentan con mi respaldo”.
En un diálogo que sostuvieron con el legislador tabasqueño, quien recorrió esa comunidad para constatar el grado de abandono oficial en que se encuentran, los habitantes aseguraron que la administración estatal ha llegado hasta amenazarlos con utilizar la fuerza pública para que abandonen sus propiedades sin ninguna indemnización ni reclamo alguno.
Nos quieren mandar a la unidad habitacional Bicentenario, nosotros no queremos porque esas casas son unos “huevitos”, mal construidas, presentan filtraciones por todos lados, comparten pared con la casa de junto, por lo que no podemos hacer ni un “hoyito”, se quejaron.
Esas viviendas, expresó la señora Trinidad Rodríguez Rodríguez, son “una porquería”, y se quejó que a esa unidad mandaron a sus padres de 80 años cuando el terreno de donde los desalojaron, que era de su propiedad, vale mucho más que el de donde actualmente viven.
“Mi viejito está muy enfermo porque toda el agua se filtra, o sirven esas casas del Bicentenario, yo definitivamente no me voy para allá”, sostuvo.
El señor Santos Gómez, quien radica desde hace 20 años en la Miguel Hidalgo, indicó que muchos de los que viven ahí y que han sido advertidos que serán desalojados, tienen más de 46 años de residencia, algunos nacieron en este lugar; “no van a sacarnos de nuestras casas ni por la fuerza”, advirtió y a nombre de la comunidad solicitó el apoyo al Senador del PRD para que ese atropello no se consume. Son alrededor de 350 viviendas, las cuales se encuentran en el agua desde hace más de un mes. No tienen agua potable y los sanitarios no pueden usarlos, por lo que Núñez Jiménez se comprometió a gestionar ante la Sedesol que les instalen baños portátiles.
Pasan a entregarnos un folio y simplemente nos dicen que nos tenemos que salir, que así lo dice el gobierno, son gente que viene a nombre del Invitab y de la Sedesol, refirió por su parte María León Hernández.
Dijo que no es justo, porque pagan predial, agua, energía eléctrica y “ahora nos dicen que tenemos que irnos, que porque van a demoler las casas; para cobrarnos los servicios sí somos posesionarios legales, pero para acreditar nuestro patrimonio nada más no, eso no se vale”, agregó.
No hay decreto expropiatorio, estamos preocupados que nos saquen de aquí, yo tengo escrituras de mi casa, no tienen por qué sacarme, expresó la señora Trinidad Rodríguez Rodríguez.
Desalojarán a familias de la Miguel Hidalgo
La presencia de la CNDH y el respaldo del Senador del sol azteca, Arturo Núñez Jiménez, frenó por el momento al gobierno con desalojarlos de sus viviendas con el argumento de construir un bordo para proteger el Hospital Juan Graham Casasús