Desaparecen los bustos de la Brigada Usumacinta
BALANCÁN, TABASCO A 23 DE ENERO.- A pesar que soportaron los embates de la naturaleza y de estar apunto de ser tragados por los derrumbes de las orillas del Usumacinta reubicado en 1998, en este malecón el cual llevaba sus nombres, Los bustos de los hermanos Luis Felipe (General) y José Eusebio (Coronel) Domínguez, así como de Francisco Castellanos, quienes lucharon juntos dentro de la Brigada Usumacinta en 1814, fueron despegados de sus nicho situado a la orilla del caudaloso mono sagrado, para venderlos como chatarra por amantes de lo ajeno.
Los sacrílegos actuaron la madrugada del sábado llevándose los bustos de bronce que se erigían en honor a los revolucionarios, Uno de ellos, el general, Luis Felipe Domínguez Suárez, nacido en Balancán y primo hermano de José María Pino Suárez, fue dos veces gobernador del estado. Según comerciantes que se asientan cerca de la plazuela donde “descansaban” los bustos, al amanecer del domingo ya no estaban los bustos y, el cableado del alumbrado público también desapareció
. “Curiosamente cada vez que entran los carritos que compran fierros viejos y latas se roban los cables de luz y todo lo que tenga cobre y bronce como que los rateros ya tienen programado la hora, la fecha de las llegadas de los vehículos compradores de este tipo de material”. A cerca del General Domínguez, en 1919, después de unas elecciones muy violentas, fue derrotado por Carlos Greene pero lo desconoció pretextando fraude electoral y se declaró “gobernador”, existiendo en ese año en Tabasco dos gobernadores y dos Congresos estatales, finalmente sus seguidores fueron derrotados y Domínguez se retiró a la vida privada.
Pues nada menos que esta vez si desaparecieron de donde habían sido reubicados a las orillas del Usumacinta, ya que los presuntos rateros actuaron escondido en las sombras de la noche, para llevarse los bustos y ser vendido por kilos a los compradores de cobre o bronce proveniente del municipio de Emiliano zapata, provocando un daño severo al patrimonio histórico de los balancanences.
Dichas estatuadillas estuvieron a punto de ser tragadas por los derrumbes que a diario se llevan acabo en este lugar, pero habían sido salvado ante los embates de la naturaleza, pero esta vez la mano de los que no les gusta trabajar y que se dedican a saquear lo que encuentran, fueron los causantes de que estos torsos ya no estén en su lugar, cuya construcción es hoy un monumento abandonado sin figura.
Los sacrílegos actuaron la madrugada del sábado llevándose los bustos de bronce que se erigían en honor a los revolucionarios, Uno de ellos, el general, Luis Felipe Domínguez Suárez, nacido en Balancán y primo hermano de José María Pino Suárez, fue dos veces gobernador del estado. Según comerciantes que se asientan cerca de la plazuela donde “descansaban” los bustos, al amanecer del domingo ya no estaban los bustos y, el cableado del alumbrado público también desapareció
. “Curiosamente cada vez que entran los carritos que compran fierros viejos y latas se roban los cables de luz y todo lo que tenga cobre y bronce como que los rateros ya tienen programado la hora, la fecha de las llegadas de los vehículos compradores de este tipo de material”. A cerca del General Domínguez, en 1919, después de unas elecciones muy violentas, fue derrotado por Carlos Greene pero lo desconoció pretextando fraude electoral y se declaró “gobernador”, existiendo en ese año en Tabasco dos gobernadores y dos Congresos estatales, finalmente sus seguidores fueron derrotados y Domínguez se retiró a la vida privada.
Pues nada menos que esta vez si desaparecieron de donde habían sido reubicados a las orillas del Usumacinta, ya que los presuntos rateros actuaron escondido en las sombras de la noche, para llevarse los bustos y ser vendido por kilos a los compradores de cobre o bronce proveniente del municipio de Emiliano zapata, provocando un daño severo al patrimonio histórico de los balancanences.
Dichas estatuadillas estuvieron a punto de ser tragadas por los derrumbes que a diario se llevan acabo en este lugar, pero habían sido salvado ante los embates de la naturaleza, pero esta vez la mano de los que no les gusta trabajar y que se dedican a saquear lo que encuentran, fueron los causantes de que estos torsos ya no estén en su lugar, cuya construcción es hoy un monumento abandonado sin figura.