Desinterés político, principal causante de inundaciones: Hernández Peñaloza
El cambio climático es uno de los factores causantes de la inundación que actualmente padece Tabasco, pero no el principal, como ahora pregonan el presidente Felipe Calderón y funcionarios locales, sostiene el ingeniero Alfredo Hernández Peñaloza, integrante del Comité de Estudios de la Energía y del Frente Sindical Campesino Indígena, Popular y Social de Tabasco. El factor determinante es el desinterés de los políticos que nos gobiernan de resolver los problemas de la población.
A ello, abundó Hernández Peñaloza, hay que agregar la corrupción que se sigue observando no solo en los funcionarios locales sino en los de la federación, como se ha documentado en relación al anterior delegado de la Comisión Nacional de Conagua, en Tabasco, Omar Celin Karukay.
El ingeniero fue entrevistado en relación a recientes declaraciones del Ejecutivo Federal, en el sentido de que es el cambio climático, el origen de la desgracia que enfrentan decenas de miles de habitantes de las comunidades de la mayoría de los municipios de la entidad
Recordó que respecto a la inundación del 2007, Calderón Hinojosa declaró que la causa era la subida de la marea por efectos de la luna, que impidió que las aguas de los ríos desembocaran con rapidez.
En esa ocasión pensamos que era una ocurrencia del Presidente, porque en ese momento el Comité de Estudios de la Energía ya había demostrado que la causa fundamental de la inundación del 2007, en el 70 por ciento del estado de Tabasco, fue el manejo de las presas en función de privilegiar la generación de energía eléctrica de particulares extranjeros, sacrificando a la población.
Pero esta vez, no podemos aceptar las declaraciones de Calderón Hinojosa como una ocurrencia, por su ignorancia o porque resulta un acontecimiento novedoso.
El cambio climático es uno de los factores, reiteró Hernández Peñaloza, pero no el determinante, el principal es el desinterés de los que nos gobiernan, por resolver los verdaderos problemas de la población, más la corrupción que se viene observando en los políticos y funcionarios locales y federales como de la Conagua.
Está debidamente documentada la corrupción en que incurrió el ex delegado de esa dependencia federal, Omar Celin Karukay, quien fue removido del cargo por evidencias del desvío del presupuesto destinado a conformar la infraestructura de los “n” planes hídricos que se han venido planteando. Podemos asegurar que los problemas de inundación de Tabasco, es un problema del hombre, no de la naturaleza; de la naturaleza también, pero en la medida en que no se tomen cartas en el asunto o de manera comprometida, porque nos ganará..
En la actualidad, declaró, las comunidades y los trabajadores que nos mantenemos organizados de manera independiente a los políticos y partidos -porque ya no se puede distinguir el proyecto de uno u otro- confirmamos este nuevo desastre, es un problema multifactorial, que debe visualizarse como de cuencas hidrológicas.
Identificamos en Tabasco dos grandes cuencas hidrológicas, la del Grijalva y la del Usumacinta.
Este año observamos que las precipitaciones pluviales mayores han caído por el lado del Usumacinta, pero el problema no son las altas precipitaciones, sino que pasan los años y no se dan alternativas a la población, en vías de comunicación adecuadas para quienes viven en esas regiones, ni de construcción de infraestructura de salud, educación o agua potable que correspondan a esas crecientes cíclicas. Tampoco se establecen políticas públicas para el desarrollo de actividades dignas, desde el punto de vista productivo y económico, de las que esas poblaciones debieran estar disfrutando, dijo.
Por el lado del Grijalva, afirmó, el problema de inundaciones ya se venía reflejando. El gobernador Andrés Granier insiste en que es su gran aporte preventivo para proteger a la población, el lograr que instancias federales, particularmente la Conagua y la Comisión Federal de Electricidad, se vean obligadas a descargar grandes volúmenes de agua desde los meses de seca, sin tomar en cuenta el sacrificio de lo poco que quedaba de la economía de las comunidades de la planicie tabasqueña.
Con ese mismo criterio, afirmó, la CFE y la Conagua, mantiene esas mismas descargas en esta época de lluvia, por ello, la causa real de la inundación de la zona que se baña con las aguas del Grijalva, nuevamente es el manejo de las presas, puntualizó.
Las lluvias de hace unos días no han sido determinantes para cubrir de agua los poblados de Nacajuca o de los pantanos de Centla, en donde sobreviven de manera inhumana sus pobladores.
Tampoco es la causa de que esté aumentando el número de comunidades inundadas como Simón Sarlat, Caparroso, Buenavista, Tabasquillo y que estén amenazadas otras como Vicente Guerrero, Ignacio Allende y las que están en la intersección que conocemos como Santa Cruz. Si vamos haciendo una revisión ordenada de lo que acontecido en este mes, con facilidad podremos demostrar que el problema no es una cuestión climática, aseguró. A esta conclusión agregaría, dijo el ingeniero Alfredo Hernández, que la realidad demuestra que el único objetivo y resultado del Plan Hídrico de Tabasco ha sido y es proteger la zona urbana de Villahermosa.
“No por olvido, sino por desprecio a los habitantes de los demás municipios, al dirigir los caudales hacia las poblaciones que en este momento están sufriendo”. Esas, puntualizó, son decisiones del hombre y de quienes tienen el poder económico y político y que, por lo menos, desde hace cuatro años debieron hacer propuestas, en beneficio de todos los tabasqueños, para enfrentar estos ciclos naturales de este estado.
A ello, abundó Hernández Peñaloza, hay que agregar la corrupción que se sigue observando no solo en los funcionarios locales sino en los de la federación, como se ha documentado en relación al anterior delegado de la Comisión Nacional de Conagua, en Tabasco, Omar Celin Karukay.
El ingeniero fue entrevistado en relación a recientes declaraciones del Ejecutivo Federal, en el sentido de que es el cambio climático, el origen de la desgracia que enfrentan decenas de miles de habitantes de las comunidades de la mayoría de los municipios de la entidad
Recordó que respecto a la inundación del 2007, Calderón Hinojosa declaró que la causa era la subida de la marea por efectos de la luna, que impidió que las aguas de los ríos desembocaran con rapidez.
En esa ocasión pensamos que era una ocurrencia del Presidente, porque en ese momento el Comité de Estudios de la Energía ya había demostrado que la causa fundamental de la inundación del 2007, en el 70 por ciento del estado de Tabasco, fue el manejo de las presas en función de privilegiar la generación de energía eléctrica de particulares extranjeros, sacrificando a la población.
Pero esta vez, no podemos aceptar las declaraciones de Calderón Hinojosa como una ocurrencia, por su ignorancia o porque resulta un acontecimiento novedoso.
El cambio climático es uno de los factores, reiteró Hernández Peñaloza, pero no el determinante, el principal es el desinterés de los que nos gobiernan, por resolver los verdaderos problemas de la población, más la corrupción que se viene observando en los políticos y funcionarios locales y federales como de la Conagua.
Está debidamente documentada la corrupción en que incurrió el ex delegado de esa dependencia federal, Omar Celin Karukay, quien fue removido del cargo por evidencias del desvío del presupuesto destinado a conformar la infraestructura de los “n” planes hídricos que se han venido planteando. Podemos asegurar que los problemas de inundación de Tabasco, es un problema del hombre, no de la naturaleza; de la naturaleza también, pero en la medida en que no se tomen cartas en el asunto o de manera comprometida, porque nos ganará..
En la actualidad, declaró, las comunidades y los trabajadores que nos mantenemos organizados de manera independiente a los políticos y partidos -porque ya no se puede distinguir el proyecto de uno u otro- confirmamos este nuevo desastre, es un problema multifactorial, que debe visualizarse como de cuencas hidrológicas.
Identificamos en Tabasco dos grandes cuencas hidrológicas, la del Grijalva y la del Usumacinta.
Este año observamos que las precipitaciones pluviales mayores han caído por el lado del Usumacinta, pero el problema no son las altas precipitaciones, sino que pasan los años y no se dan alternativas a la población, en vías de comunicación adecuadas para quienes viven en esas regiones, ni de construcción de infraestructura de salud, educación o agua potable que correspondan a esas crecientes cíclicas. Tampoco se establecen políticas públicas para el desarrollo de actividades dignas, desde el punto de vista productivo y económico, de las que esas poblaciones debieran estar disfrutando, dijo.
Por el lado del Grijalva, afirmó, el problema de inundaciones ya se venía reflejando. El gobernador Andrés Granier insiste en que es su gran aporte preventivo para proteger a la población, el lograr que instancias federales, particularmente la Conagua y la Comisión Federal de Electricidad, se vean obligadas a descargar grandes volúmenes de agua desde los meses de seca, sin tomar en cuenta el sacrificio de lo poco que quedaba de la economía de las comunidades de la planicie tabasqueña.
Con ese mismo criterio, afirmó, la CFE y la Conagua, mantiene esas mismas descargas en esta época de lluvia, por ello, la causa real de la inundación de la zona que se baña con las aguas del Grijalva, nuevamente es el manejo de las presas, puntualizó.
Las lluvias de hace unos días no han sido determinantes para cubrir de agua los poblados de Nacajuca o de los pantanos de Centla, en donde sobreviven de manera inhumana sus pobladores.
Tampoco es la causa de que esté aumentando el número de comunidades inundadas como Simón Sarlat, Caparroso, Buenavista, Tabasquillo y que estén amenazadas otras como Vicente Guerrero, Ignacio Allende y las que están en la intersección que conocemos como Santa Cruz. Si vamos haciendo una revisión ordenada de lo que acontecido en este mes, con facilidad podremos demostrar que el problema no es una cuestión climática, aseguró. A esta conclusión agregaría, dijo el ingeniero Alfredo Hernández, que la realidad demuestra que el único objetivo y resultado del Plan Hídrico de Tabasco ha sido y es proteger la zona urbana de Villahermosa.
“No por olvido, sino por desprecio a los habitantes de los demás municipios, al dirigir los caudales hacia las poblaciones que en este momento están sufriendo”. Esas, puntualizó, son decisiones del hombre y de quienes tienen el poder económico y político y que, por lo menos, desde hace cuatro años debieron hacer propuestas, en beneficio de todos los tabasqueños, para enfrentar estos ciclos naturales de este estado.