El despojo interminable a los pueblos indígenas
TLAHUITOLTEPEC, Oa x., 13 de octubre.- Tras siglos de opresión, racismo y marginalidad, los pueblos indios de América siguen enfrentando hoy enemigos poderosos que amenazan despojarlos de lo más sagrado de su existencia: la tierra. Desde hace décadas bandas del crimen organizado, así como transnacionales del agua, petroleras, mineras, taladoras y productoras de energía eólica e hidráulica se convirtieron en sus principales enemigos ante los cuales poco han podido hacer.
Representantes de pueblos indígenas latinoamericanos acudieron a la II Cumbre Continental de Comunicación Indígena del Abya Yala (Tierra Vital) que comenzó el lunes 7 y se prolongó hasta este domingo 13. Participaron mil 500 personas de Latinoamérica, Estados Unidos y Canadá Pese a que la Cumbre tiene como objetivo el intercambio de experiencias y la búsqueda de nuevas formas de comunicación, tanto en las mesas de trabajo como en las entrevistas delegados de varios países manifestaron su preocupación ante las amenazas de trasnacionales canadienses y estadunidenses, así como de bandas del narcotráfico las cuales ya controlan grandes territorios pertenecientes a pueblos originarios a los que han desplazado para aprovechar sus riquezas naturales o sembrar enervantes.
Esto es posible, destacan, a partir de las reformas legales realizadas por los gobiernos en turno a fin de apoyar la entrada y despliegue de grandes capitales. José Carlos Morales, del pueblo Brunca, de Costa Rica, advierte que la situación es muy explosiva y se perfilan nuevas guerras contra las comunidades para arrebatarles sus territorios ricos en petróleo y minerales, así como la posesión y control del agua. El también exintegrante del mecanismo de expertos sobre los derechos de los pueblos indígenas del Consejo de Derechos Humanos de la ONU expone: “Doy seguimiento a los miles de mensajes a través de las redes sociales de pueblos indígenas y no indígenas y me doy cuenta de lo que pasa desde Alaska hasta Argentina.
Tengo una enorme preocupación pues veo una situación muy explosiva tanto por el interés de las trasnacionales y las compañías nacionales que al final son miembros de las primeras, así como del propio Estado y las bandas criminales, las cuales amenazan a los pueblos indígenas con sacarlos de sus tierras y quedarse con los recursos naturales para explotar las minas, el petróleo, el agua, la electricidad y los bosques”. La descripción de Morales la comparten indígenas de Colombia, Ecuador, México, Bolivia y Chile. El esquema se repite en distintos lugares donde los pueblos originarios están asentados en tierras ricas en recursos naturales o zonas donde el narcotráfico cultiva coca, mariguana y amapola. Es preocupante, agrega Morales, que en los últimos seis años la Organización de Estados Americanos haya puesto barreras para aprobar la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas en cuanto a tierras, territorio y recursos naturales