Diálogo entre representantes de 20 comunidades de Centla
Atención a la situación de emergencia, pagos de las afectaciones del 2010, revisión del Plan Hídrico de Tabasco y cumplimiento del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, son los cuatro ejes del planteamiento del Consejo de Comunidades Indígenas al gobierno federal.
Informó Luis Alberto Méndez May, como integrante de la dirigencia del CCUC, al explicar los pormenores del diálogo que representantes de 20 comunidades de Centla sostuvieron con funcionario locales de varias dependencias federales.
En la reunión que se llevó a cabo el pasado martes, según afirmó Méndez May, estuvieron presentes representantes de las secretarias de Gobernación (Segob); de Desarrollo Social (Sedesol); Agricultura Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CNDPI) y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Mencionó que previamente en asamblea, representantes de 20 comunidades afectadas de Centla, acordaron los puntos que serían incluidos en el planteamiento que el martes llevaron a la reunión con los funcionarios federales.
El primero de ellos, tiene que ver con la situación de emergencia en que se encuentran las comunidades, porque a más de un mes y medio aproximadamente, de estar inundadas, solo en una ocasión, los habitantes de algunas, han ido a entregarles una despensa.
Hay otras a las que ni han llegado, varios de los representantes del CCUC, como los de la Mixteca, se han tenido que mover hasta Macuspana en lancha porque es donde más cerca les queda sufragando ellos los gastos de gasolina.
Se planteó la necesidad de despensas cada tres días para la población de cada una de las comunidades afectadas, brigadas médicas y medicamentos distribuidos en cayucos porque, por el momento, es el único medio de transporte.
Así como la distribución de tablones de madera para tapancos porque en comunidades como las mixtecas y tintalillos, familias enteras, mujeres y niños duermen en los cayucos porque de sus casas, solo se ve el techo, dijo.
Otro de los puntos de nuestra demanda, mencionó Luis Alberto Méndez May, es que se haga efectivo el pago de afectaciones por la inundación del 2010, que aún no son cubiertos.
El tercero tiene que ver con la revisión del actual PH, ya que el CCUC plantea que no se trata de que las comunidades indígenas de Centla cada año tengan que estar exigiendo despensas e indemnizaciones, lo que quieren es que no las vuelvan a inundar, con con la integración de un del Plan Hídrico para Tabasco, no solo para Villahermosa.
La cuarta exigencia del CCUC es la aplicación del Convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo, que garantiza a los pueblos indígenas el derecho a la consulta, en este caso, en cuanto a la realización de proyectos de infraestructura hidráulica.
El mismo convenio, dijo, obliga al gobierno mexicano, primero a informar a las comunidades de esos proyectos y luego ejecutarlos pero previa consulta y acuerdo de estas.
No estamos pidiendo algo fuera del alcance ni de nuestros derechos, sostuvo el abogado, porque es una de las garantías elementales contenidas en la Constitución Mexicana y en tratados y convenios internacionales firmados por el gobierno mexicano, como el 169 de la OIT.
Méndez May mencionó que en la reunión, los funcionarios no respetaron el orden del día que el CCU C llevaba y que los de la Conagua trataron de justificar la inundación con cuestiones meteorológicas, las fuertes lluvias como el factor principal.
Los compañeros del CCUC, gracias a los talleres de formación que previamente han recibido con especialistas, refutaron totalmente los argumentos de Conagua.
Finalmente los representantes de la Conagua tuvieron que aceptar que ellos apenas están estudiando hacia donde se desplazan las corrientes de agua que se agregaron con la abertura de las ventanas de alivio que hicieron, porque alegaban que esas obras no están afectando a las comunidades de Centla.
Los compañeros le refutaron que, mientras ellos estudian hacia dónde están yendo esas aguas, sus comunidades viven las consecuencias.
Por eso uno de los acuerdos fue una reunión, el próximo lunes 14, entre los especialistas del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México que fueron los que diseñaron el Plan Hídrico, funcionarios de la Conagua y representantes de las comunidades afiliadas al CCUC y el equipo
multidisciplinario con el que cuenta esta organización.
Queremos, expuso Méndez May, una revisión técnica del PH, conocer cuáles son sus lineamientos, objetivos, el alcance de sus obras a corto, mediano y largo plazo, el presupuesto que maneja, qué comunidades está afectando y piensa afectar si tiene planes de reubicación o desplazamiento de comunidades.
Nosotros también vamos a disponer de los especialistas que nos está ayudando y aportando sus conocimientos para nosotros sacar conclusiones pero desde el entendimiento de las comunidades indígenas.
El abogado indígena, dijo que algo que se percibió en esa reunión, es la descoordinación en general de todas las dependencias del gobierno federal con las estatales, por el golpeteo entre ambos bandos, cuya consecuencia es que la ayuda emergente que requieren los afectados, no llegue.
Pero además dijo, quedó en evidencia la insuficiencia y la incapacidad de las dependencias federales, particularmente de la Sedesol ante los problemas que enfrentan las comunidades por la inundación.
Cuando hablaron de que una solución para las comunidades inundadas es proporcionarles ayuda para la construcción de palafitos, pero solo para donde el nivel del agua alcanza un metro, porque esas viviendas son elevadas metro y medio, porque así lo establecen las reglas de operación.
De las alternativas para las comunidades en donde el nivel del agua alcanzó tres metros de profundidad, como las de la Mixteca, los Tintalillos o Cañaveral Concorvado que están dentro de los pantanos de Centla, los funcionarios declararon que no tienen ninguna, “porque las reglas de operación son muy claras”.
El único ofrecimiento fue, fogones ecológicos, a lo cual los compañeros respondieron que el problema es que, en este momento, tienen el agua hasta el cuello.
Eso revela, que a ellos no les interesa aplicar proyectos de desarrollo para nuestros pueblos, y lo más grave es que ni siquiera están atendiendo la situación de emergencia que están viviendo las comunidades.
Afirmaron ellos que la Ley de Protección Civil establece que cada cuatro días los afectados deben recibir despensas, que es un derecho, pero que si no sucede así que le reclamemos al gobierno del estado.
Respondimos que su obligación es que asuman sus responsabilidades y no lo están haciendo.
Para nosotros lo más importante de esto es que planteamos un llamado a la coordinación de los tres niveles de gobierno, porque nuestras exigencias no son a un personaje político, dependencia del gobierno federal, estatal o municipal, sino a una política pública del Estado mexicano.
Fue también trascendental para el CCUC que con conocimiento, con información de la que ya disponíamos, se pudo poner en su lugar a estos funcionarios y comprender las explicaciones de la Conagua, que significa que nos vamos fortaleciendo, agregó.
Informó Luis Alberto Méndez May, como integrante de la dirigencia del CCUC, al explicar los pormenores del diálogo que representantes de 20 comunidades de Centla sostuvieron con funcionario locales de varias dependencias federales.
En la reunión que se llevó a cabo el pasado martes, según afirmó Méndez May, estuvieron presentes representantes de las secretarias de Gobernación (Segob); de Desarrollo Social (Sedesol); Agricultura Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CNDPI) y de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Mencionó que previamente en asamblea, representantes de 20 comunidades afectadas de Centla, acordaron los puntos que serían incluidos en el planteamiento que el martes llevaron a la reunión con los funcionarios federales.
El primero de ellos, tiene que ver con la situación de emergencia en que se encuentran las comunidades, porque a más de un mes y medio aproximadamente, de estar inundadas, solo en una ocasión, los habitantes de algunas, han ido a entregarles una despensa.
Hay otras a las que ni han llegado, varios de los representantes del CCUC, como los de la Mixteca, se han tenido que mover hasta Macuspana en lancha porque es donde más cerca les queda sufragando ellos los gastos de gasolina.
Se planteó la necesidad de despensas cada tres días para la población de cada una de las comunidades afectadas, brigadas médicas y medicamentos distribuidos en cayucos porque, por el momento, es el único medio de transporte.
Así como la distribución de tablones de madera para tapancos porque en comunidades como las mixtecas y tintalillos, familias enteras, mujeres y niños duermen en los cayucos porque de sus casas, solo se ve el techo, dijo.
Otro de los puntos de nuestra demanda, mencionó Luis Alberto Méndez May, es que se haga efectivo el pago de afectaciones por la inundación del 2010, que aún no son cubiertos.
El tercero tiene que ver con la revisión del actual PH, ya que el CCUC plantea que no se trata de que las comunidades indígenas de Centla cada año tengan que estar exigiendo despensas e indemnizaciones, lo que quieren es que no las vuelvan a inundar, con con la integración de un del Plan Hídrico para Tabasco, no solo para Villahermosa.
La cuarta exigencia del CCUC es la aplicación del Convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo, que garantiza a los pueblos indígenas el derecho a la consulta, en este caso, en cuanto a la realización de proyectos de infraestructura hidráulica.
El mismo convenio, dijo, obliga al gobierno mexicano, primero a informar a las comunidades de esos proyectos y luego ejecutarlos pero previa consulta y acuerdo de estas.
No estamos pidiendo algo fuera del alcance ni de nuestros derechos, sostuvo el abogado, porque es una de las garantías elementales contenidas en la Constitución Mexicana y en tratados y convenios internacionales firmados por el gobierno mexicano, como el 169 de la OIT.
Méndez May mencionó que en la reunión, los funcionarios no respetaron el orden del día que el CCU C llevaba y que los de la Conagua trataron de justificar la inundación con cuestiones meteorológicas, las fuertes lluvias como el factor principal.
Los compañeros del CCUC, gracias a los talleres de formación que previamente han recibido con especialistas, refutaron totalmente los argumentos de Conagua.
Finalmente los representantes de la Conagua tuvieron que aceptar que ellos apenas están estudiando hacia donde se desplazan las corrientes de agua que se agregaron con la abertura de las ventanas de alivio que hicieron, porque alegaban que esas obras no están afectando a las comunidades de Centla.
Los compañeros le refutaron que, mientras ellos estudian hacia dónde están yendo esas aguas, sus comunidades viven las consecuencias.
Por eso uno de los acuerdos fue una reunión, el próximo lunes 14, entre los especialistas del Instituto de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México que fueron los que diseñaron el Plan Hídrico, funcionarios de la Conagua y representantes de las comunidades afiliadas al CCUC y el equipo
multidisciplinario con el que cuenta esta organización.
Queremos, expuso Méndez May, una revisión técnica del PH, conocer cuáles son sus lineamientos, objetivos, el alcance de sus obras a corto, mediano y largo plazo, el presupuesto que maneja, qué comunidades está afectando y piensa afectar si tiene planes de reubicación o desplazamiento de comunidades.
Nosotros también vamos a disponer de los especialistas que nos está ayudando y aportando sus conocimientos para nosotros sacar conclusiones pero desde el entendimiento de las comunidades indígenas.
El abogado indígena, dijo que algo que se percibió en esa reunión, es la descoordinación en general de todas las dependencias del gobierno federal con las estatales, por el golpeteo entre ambos bandos, cuya consecuencia es que la ayuda emergente que requieren los afectados, no llegue.
Pero además dijo, quedó en evidencia la insuficiencia y la incapacidad de las dependencias federales, particularmente de la Sedesol ante los problemas que enfrentan las comunidades por la inundación.
Cuando hablaron de que una solución para las comunidades inundadas es proporcionarles ayuda para la construcción de palafitos, pero solo para donde el nivel del agua alcanza un metro, porque esas viviendas son elevadas metro y medio, porque así lo establecen las reglas de operación.
De las alternativas para las comunidades en donde el nivel del agua alcanzó tres metros de profundidad, como las de la Mixteca, los Tintalillos o Cañaveral Concorvado que están dentro de los pantanos de Centla, los funcionarios declararon que no tienen ninguna, “porque las reglas de operación son muy claras”.
El único ofrecimiento fue, fogones ecológicos, a lo cual los compañeros respondieron que el problema es que, en este momento, tienen el agua hasta el cuello.
Eso revela, que a ellos no les interesa aplicar proyectos de desarrollo para nuestros pueblos, y lo más grave es que ni siquiera están atendiendo la situación de emergencia que están viviendo las comunidades.
Afirmaron ellos que la Ley de Protección Civil establece que cada cuatro días los afectados deben recibir despensas, que es un derecho, pero que si no sucede así que le reclamemos al gobierno del estado.
Respondimos que su obligación es que asuman sus responsabilidades y no lo están haciendo.
Para nosotros lo más importante de esto es que planteamos un llamado a la coordinación de los tres niveles de gobierno, porque nuestras exigencias no son a un personaje político, dependencia del gobierno federal, estatal o municipal, sino a una política pública del Estado mexicano.
Fue también trascendental para el CCUC que con conocimiento, con información de la que ya disponíamos, se pudo poner en su lugar a estos funcionarios y comprender las explicaciones de la Conagua, que significa que nos vamos fortaleciendo, agregó.