Ejército cancela constitución y disuelve congreso en Egipto
El gobierno provisional estará en funciones durante un periodo de seis meses, según informaron las fuerzas armadas egipcias en un comunicado
13 DE FEBRERO DE 2011.- El Cairo. El Consejo Superior de las Fuerzas Armadas egipcias disolvió el Parlamento y suspendió la Constitución, según un comunicado leído este domingo en la televisión estatal, que indica que el período de transición consecutivo a la renuncia de Hosni Mubarak durará seis meses.
En su “comunicado número cinco”, el consejo, al que Mubarak cedió el poder el viernes, anuncia “la disolución de la Asamblea del Pueblo y de la Shoura”, las dos cámaras del Parlamento, ampliamente dominado por los miembros del Partido Nacional Demócrata (PND) del ex presidente Mubarak.
La disolución del Parlamento, tras las elecciones de diciembre pasado denunciadas como fraudulentas por la oposición, y la revisión de la Constitución, acusada de limitar las condiciones de candidatura a la presidencia, forman parte de las principales reivindicaciones de los manifestantes que forzaron la salida de Mubarak.
Las Fuerzas Armadas anuncian también, en este texto leído por una presentadora en la televisión estatal, la “suspensión de la Constitución” y la creación de una comisión para enmendarla y que se convocará un referéndum sobre las futuras enmiendas, añade el comunicado.
El Consejo Supremo, integrado por una veintena de generales, añade que “se encargará de la dirección de los asuntos del país provisionalmente durante seis meses o hasta finales de las elecciones legislativas y para la presidencia de la República”.
PIDEN MILITARES A MANIFESTANTES RETIRARSE DE PLAZA TAHRIR
Miles de manifestantes volvieron a la plaza Tahrir de El Cairo el domingo, después de que las fuerzas armadas intentaran dispersarlos y mientras se escuchaban disparos cerca del Ministerio del Interior, donde la policía realizaba una protesta por mejores sueldos.
“El Ejército es la columna vertebral de Egipto. La solución no es sacarnos de la plaza”, dijo un manifestante a través de altavoces, mientras soldados se desplegaban por el sector.
“El pueblo y las fuerzas armadas están unidos” y “revolución, revolución hasta la victoria”, cantaban los manifestantes, después de que los militares les pidieron que desmantelaran sus tiendas de campaña y volvieran a la normalidad.
“No queremos que ningún manifestante se siente en la plaza después de hoy”, dijo Ibrahim Moustafa Ali, jefe de la policía militar, a los manifestantes y periodistas, mientras soldados retiraban las tiendas de campaña desde la plaza.
“La principal tarea de este Gobierno es restaurar la seguridad y el orden y también iniciar el proceso económico”, indicó.
La multitud cantaba “en paz, en paz” a las tropas cuya misión en el primer día laboral de Egipto tras la revuelta era dejar que los transeúntes volvieran al trabajo, a fin de revivir una economía seriamente dañada con el tumulto.
Tanques y vehículos blindados fueron desplegados alrededor de la plaza, donde aún colgaban carteles demandando un cambio de régimen y las personas acudían a un servicio en memoria de las cerca de 300 personas que perdieron la vida en la revuelta mientras que voluntarios removían la basura.
En su “comunicado número cinco”, el consejo, al que Mubarak cedió el poder el viernes, anuncia “la disolución de la Asamblea del Pueblo y de la Shoura”, las dos cámaras del Parlamento, ampliamente dominado por los miembros del Partido Nacional Demócrata (PND) del ex presidente Mubarak.
La disolución del Parlamento, tras las elecciones de diciembre pasado denunciadas como fraudulentas por la oposición, y la revisión de la Constitución, acusada de limitar las condiciones de candidatura a la presidencia, forman parte de las principales reivindicaciones de los manifestantes que forzaron la salida de Mubarak.
Las Fuerzas Armadas anuncian también, en este texto leído por una presentadora en la televisión estatal, la “suspensión de la Constitución” y la creación de una comisión para enmendarla y que se convocará un referéndum sobre las futuras enmiendas, añade el comunicado.
El Consejo Supremo, integrado por una veintena de generales, añade que “se encargará de la dirección de los asuntos del país provisionalmente durante seis meses o hasta finales de las elecciones legislativas y para la presidencia de la República”.
PIDEN MILITARES A MANIFESTANTES RETIRARSE DE PLAZA TAHRIR
Miles de manifestantes volvieron a la plaza Tahrir de El Cairo el domingo, después de que las fuerzas armadas intentaran dispersarlos y mientras se escuchaban disparos cerca del Ministerio del Interior, donde la policía realizaba una protesta por mejores sueldos.
“El Ejército es la columna vertebral de Egipto. La solución no es sacarnos de la plaza”, dijo un manifestante a través de altavoces, mientras soldados se desplegaban por el sector.
“El pueblo y las fuerzas armadas están unidos” y “revolución, revolución hasta la victoria”, cantaban los manifestantes, después de que los militares les pidieron que desmantelaran sus tiendas de campaña y volvieran a la normalidad.
“No queremos que ningún manifestante se siente en la plaza después de hoy”, dijo Ibrahim Moustafa Ali, jefe de la policía militar, a los manifestantes y periodistas, mientras soldados retiraban las tiendas de campaña desde la plaza.
“La principal tarea de este Gobierno es restaurar la seguridad y el orden y también iniciar el proceso económico”, indicó.
La multitud cantaba “en paz, en paz” a las tropas cuya misión en el primer día laboral de Egipto tras la revuelta era dejar que los transeúntes volvieran al trabajo, a fin de revivir una economía seriamente dañada con el tumulto.
Tanques y vehículos blindados fueron desplegados alrededor de la plaza, donde aún colgaban carteles demandando un cambio de régimen y las personas acudían a un servicio en memoria de las cerca de 300 personas que perdieron la vida en la revuelta mientras que voluntarios removían la basura.