Empresas privadas podrán operar con toda impunidad
Primera parte
No es alentador para Tabasco el próximo arribo de empresas privadas para la explotación de petróleo, como consecuencia de la última reforma energética, esos consorcios, en su mayoría transnacionales, podrán operar con toda impunidad, en deterioro del medio ambiente, debido a que las leyes, incluso locales, se han modificado a modo y en el estado la resistencia ciudadana es muy débil. Sostienen José Manuel Arias Rodríguez y Hugo Ireta, el primero coordinador de la Asociación Ecológica Santo Tomás y el segundo responsable del área ambiental de la misma organización, en entrevista. El panorama que vemos nosotros no es nada alentador, parece ser que el andar y las experiencias de Santo Tomás, nos está dando la razón, nuestros temores se van cristalizando.
La mesa está puesta, el trabajo que realicen esos consorcios contarán con el apoyo no solo del Jefe del Ejecutivo, que fue quien propuso la reforma, sino de las dependencias que tiene que ver con el sector energético y ambiental, las secretarias del Medio Ambiente y Recursos Naturales y su similar estatal de Energía, Recursos Naturales y Protección Ambiental (Sernapam). También con el respaldo de la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (Profepa) que seguramente nunca encontrará un daño ambiental, ni investigará ni dictaminará en contra de los proyectos petroleros, como lo ha hecho. Esto lo decimos a partir de una experiencia de casi veinte años trabajando en casos de afectaciones sociales y ambientales de la industria petrolera en distintas comunidades, incluso, mencionó Juan Manuel Arias, hace unos días “nos acaban de batear” un amparo solicitado ante juzgados federales para solicitar la suspensión del proyecto de Petróleos Mexicanos, Canemi I en la zona de amortiguamiento de la zona protegida Reserva de la Biósfera Pantanos de Centla.
El juez dictaminó que la Asociación Ecológica Santo Tomás tenía la razón, pero el amparo no procedió, lo que significa que Pemex podrá seguir adelante con la perforación de ese pozo, y nos demuestra, una vez más, que a la paraestatal se le otorgan todas las facilidades para desarrollar sus proyectos, por encima de lo que sea. Por ello, no quiero ni imaginar, expresó el biólogo, las concesiones múltiples que otorgarán las instituciones ambientalistas federales y locales, a las empresas privadas y extranjeras para que se asienten en el estado. Hugo Ireta mencionó que Tabasco tiene en su territorio una maravilla natural, los Pantanos de Centla, un área declarada protegida por el gobierno federal el 6 de agosto de 1995 en la Convención Relativa a los Humedales de Importancia Internacional conocida como (RAMSAR). Estamos hablando de 302 mil hectáreas, más otras zonas de humedales que corresponden a las subcuencas del Bajo González, las cuales, Pemex no está respetando para lo cual cuenta con la complicidad de la Semarnat para continuar con las perforaciones de pozos petroleros que han dañado y siguen alterando el sistema ecológico de esa zona.
Aseguró Ireta que el impacto ambiental causado por Pemex en esa zona, es un hecho desde hace varios años, ha violado en alrededor del 50 por ciento los puntos en donde había señalamientos de restricción para la perforación de pozos, ejemplo de eso son los pozos Tejón los González, Tizales y el Jobo. El problema, afirmó Hugo Ireta, ya no es lo que Pemex ha hecho en los Pantanos de Centla, sino lo que se viene, no solo con Pemex sino con las empresas petroleras privadas que ahora explotarán el petróleo, a pesar de que hasta el momento la Asociación Ecológica Santo Tomás ha logrado detener la explotación de los pozos González, Tixales y el Jobo, porque se pretende el uso de explosivos. El biólogo José Manuel Arias dijo que una de las estrategias que utiliza Pemex para instalar pozos dentro de la reserva de la biósfera Pantanos de Centla es realizar un trabajo “hormiga”, un día desmontando para luego regresar a la semana y poco a poco llevan equipos al sitio, hasta que, luego de un año, instalan un pozo petrolero, como sucedió en Boca del Toro, muchas veces sin los permisos ni licitaciones de ley.
Esa estrategia, como hemos denunciando, Pemex la viene utilizando, no después de la última reforma energética, sino desde hace muchos años, es decir “les ha valido la normatividad y la rigidez de algunas leyes y decretos”, así es que ya inmerso el estado de Tabasco en la economía neoliberal y de apertura total del capital privado, incluso extranjero, es previsible que la situación de daño ambiental empeore. Y es que además de la violación sistemática de las leyes ambientales y ecológicas de parte de Pemex, las mismas leyes estatales han sido flexibilizadas para permitir los trabajos de exploración y explotación del petróleo en áreas protegidas, sostuvo, un ejemplo son las modificaciones a la Ley de Reordenamiento Ecológico, aprobadas por la Secretaria de Recursos Naturales y Protección Ambiental en el 2012. Fue interesante observar, destacó Hugo Ireta, cómo esa legislación se conformó en una ley más “laxa” para favorecer y proteger a la industria petrolera y que fuera con recursos de Pemex que se financió el estudio que realizaron especialistas en la materia de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco para integrarla. Es decir las violaciones a esa ley y al decreto, que creó la reserva de la biósfera pantanos de Centla, con las recientes modificaciones a la Ley de Reordenamiento Ecológico fueron ya institucionalizadas.
La Asociación Ecológica Santo Tomás hizo lo que pudo, incluso, dentro de las supuestas mesas de análisis, denunciando, de manera pública, que las modificaciones solo se hacían para favorecer a la industria petrolera y así sucedió, así que en esa lógica es previsible que Pemex y las nuevas empresas de extracción y explotación del crudo y las que ya funcionan aquí desde hace varios años, dispongan de mayores facilidades Porque además, explicó Hugo Ireta, con el pretexto de detonar el desarrollo en zonas, sin ninguna alternativa, y aún despobladas en el estado, se pretende incentivar la inversión de capital privado, promoviendo, con dinero público, la construcción de más infraestructura como lo es el proyecto de construcción de un nuevo puerto de altura en Frontera, municipio de Centla. La construcción de ese puerto, opina Ireta, causará alteraciones no solo económicas, sino sociales y ambientales que no beneficiarán más que a las empresas que vengan a invertir y a asentarse en esa zona. Ya tenemos un puerto de altura, Dos Bocas, en el municipio de Paraíso, el cual, aparte de que no ha beneficiado ni económica ni socialmente a ese municipio, ni siquiera ha disminuido los altos índices de desempleo, por el contrario, está promoviendo la migración hacia esa zona, de personas de otros estados y países. Ambientalmente, la explotación de los recursos petroleros y la actividad del puerto de Dos Bocas, está acelerando la destrucción inminente del mangle, especie supuestamente protegida que habita en áreas entre Paraíso y Centla, si se siguen otorgando los permisos para permitir asentamientos en las márgenes de cuerpos de agua. Pero además sabemos de la experiencia y los problemas surgidos en algunos países centroamericanos en donde operar las grandes transnacionales petroleras, incluso el de Nigeria en Africa, en donde esos consorcios incluso han llegado a financiar a grupos delincuenciales para contener o quitarse los obstáculos sociales que enfrentan, para llevar a cabos sus proyectos. No es que estemos pensando que esto puede ocurrir, afirmó Hugo Ireta, sino que ha sucedido en otros países, esas empresas que vendrán a México, lo mismo trabajan en Asia, que en Africa o Centroamérica, para sus socios el dinero no tiene nacionalidad. La experiencia nos dice, afirmó Hugo Ireta, que esas empresas vienen a depredar, a corromper, a extraer el petróleo hasta donde puedan y las ganancias ni siquiera se quedan en el país productor, entonces es