De entregarle la constancia a Peña Nieto se avizora un panorama negativo para la clase trabajadora
Aún estamos esperando los resultados finales del proceso electoral para la Presidencia, pero si finalmente le entregan la constancia de mayoría a Enrique Peña Nieto, no se avizora un panorama positivo para la clase trabajadora ni para los derechos laborales.
Declaró ayer el coordinador general del Centro de Reflexión y Acción Laboral (Cereal) Manuel Padrón Flores, en el marco del taller de formación sindical que imparte a integrantes del Frente Sindical Campesino Indígena y Popular.
Hay que recordar el comportamiento del Partido Revolucionario Institucional y la última iniciativa de reforma a la ley laboral que presentó ese partido no pasó al pleno, entre otras cosas, porque en ese momento se avecinaba el proceso electoral en el Estado de México.
Pero ahora que han zanjado lo del Estado de México y la elección presidencial, comentó el sociólogo, se debe tomar en cuenta que uno de los principales proyectos que Peña Nieto ha divulgado, es que va por las reformas estructurales, entre las que se encuentra la ley laboral.
No sabemos si intentarán la aprobación de la iniciativa que llevaron a la Cámara de Diputados u otra, dijo Padrón Flores, de lo que casi estamos seguros es que no será en beneficio de los trabajadores.
Lo aspectos que están prevaleciendo en esa iniciativa, es que quieren cambiar fuertemente, todo lo que tiene que ver con la regulación de la entrada y salida de los trabajadores a los centros de trabajo, eso significa que quieren decir que intentarán meter el tipo de trabajo por horas, cambiar el sistema de seguridad social y quedará de lado, todo lo que tiene que ver con los sindicatos y los derechos colectivos.
También quieren introducir, algo que está vigente pero que en estos momentos es una práctica ilegal, la contratación a través de empresas subcontratistas.
Es decir, dijo, implantar como práctica dentro del esquema de trabajo, el famoso outsourcing o tercerización en el mundo laboral, que todavía ahora es un atentado y una regresión de los derechos laborales obtenidos en muchos años de lucha como el derecho a la libre asociación, a la contratación colectiva, el derecho de huelga.
Pero también implicará que los trabajadores quedarán fuera de la tutela de la ley de seguridad social y que estos estarán a expensas de un libre despido.
En términos éticos, sostuvo el representante de Cereal, esos serían actos inmorales de las autoridades hacia los trabajadores una regresión a los derechos conquistados.
-¿Cómo los trabajadores del país podrían enfrentar ese embate? Se le preguntó.
El reto es la organización y la formas de organización, para sacar oportunidades estratégicas dentro del mismo proyecto y esquema de Peña Nieto, en cuanto a la contratación y derechos colectivos, porque una reforma judicial para la defensa de esos derechos, no los garantizará, afirmó.
El sistema judicial seguirá beneficiando y estará al servicio del gran capital.
El momento es una gran oportunidad para los mismos trabajadores, en el sentido de que pueden dar el salto, sobre todo en la parte de la organización. Hay que tomar en cuenta, planteó el integrante de Cereal, que cuando el PRI presentó la iniciativa de reforma laboral, hubo una fuerte oposición, se coordinaron tanto organizaciones sindicales como campesinas, populares, sociales y de defensa de derechos humanos, con lo cual se integró un bloque.
Incluso dentro de las organizaciones obreras del PRI, como la Confederación de Trabajadores de México, la iniciativa generó un conflicto interno, porque había un desconocimiento total de la misma incluso dentro del comité ejecutivo nacional de la CTM, sobre los contenidos precisos de la iniciativa de reforma laboral
Es posible que una vez que le entren de nuevo a la profundización de la reforma, seguramente surgirá de nuevo esa oposición interna dentro de la CTM y puede convertirse en una gran oportunidad.
Es previsible que a los altos dirigentes de esa central de les imponga la línea de aprobarla, pero en los cuadros medios no, entre los secretarios generales de las secciones.
Es difícil que las dirigencias de los comité ejecutivos nacionales se vayan a oponer a la reforma laboral, porque incluso dentro de la CROC, si dirigente nacional Elías González ha sido uno de los diputados que la ha apoyado fuertemente, agregó.
Declaró ayer el coordinador general del Centro de Reflexión y Acción Laboral (Cereal) Manuel Padrón Flores, en el marco del taller de formación sindical que imparte a integrantes del Frente Sindical Campesino Indígena y Popular.
Hay que recordar el comportamiento del Partido Revolucionario Institucional y la última iniciativa de reforma a la ley laboral que presentó ese partido no pasó al pleno, entre otras cosas, porque en ese momento se avecinaba el proceso electoral en el Estado de México.
Pero ahora que han zanjado lo del Estado de México y la elección presidencial, comentó el sociólogo, se debe tomar en cuenta que uno de los principales proyectos que Peña Nieto ha divulgado, es que va por las reformas estructurales, entre las que se encuentra la ley laboral.
No sabemos si intentarán la aprobación de la iniciativa que llevaron a la Cámara de Diputados u otra, dijo Padrón Flores, de lo que casi estamos seguros es que no será en beneficio de los trabajadores.
Lo aspectos que están prevaleciendo en esa iniciativa, es que quieren cambiar fuertemente, todo lo que tiene que ver con la regulación de la entrada y salida de los trabajadores a los centros de trabajo, eso significa que quieren decir que intentarán meter el tipo de trabajo por horas, cambiar el sistema de seguridad social y quedará de lado, todo lo que tiene que ver con los sindicatos y los derechos colectivos.
También quieren introducir, algo que está vigente pero que en estos momentos es una práctica ilegal, la contratación a través de empresas subcontratistas.
Es decir, dijo, implantar como práctica dentro del esquema de trabajo, el famoso outsourcing o tercerización en el mundo laboral, que todavía ahora es un atentado y una regresión de los derechos laborales obtenidos en muchos años de lucha como el derecho a la libre asociación, a la contratación colectiva, el derecho de huelga.
Pero también implicará que los trabajadores quedarán fuera de la tutela de la ley de seguridad social y que estos estarán a expensas de un libre despido.
En términos éticos, sostuvo el representante de Cereal, esos serían actos inmorales de las autoridades hacia los trabajadores una regresión a los derechos conquistados.
-¿Cómo los trabajadores del país podrían enfrentar ese embate? Se le preguntó.
El reto es la organización y la formas de organización, para sacar oportunidades estratégicas dentro del mismo proyecto y esquema de Peña Nieto, en cuanto a la contratación y derechos colectivos, porque una reforma judicial para la defensa de esos derechos, no los garantizará, afirmó.
El sistema judicial seguirá beneficiando y estará al servicio del gran capital.
El momento es una gran oportunidad para los mismos trabajadores, en el sentido de que pueden dar el salto, sobre todo en la parte de la organización. Hay que tomar en cuenta, planteó el integrante de Cereal, que cuando el PRI presentó la iniciativa de reforma laboral, hubo una fuerte oposición, se coordinaron tanto organizaciones sindicales como campesinas, populares, sociales y de defensa de derechos humanos, con lo cual se integró un bloque.
Incluso dentro de las organizaciones obreras del PRI, como la Confederación de Trabajadores de México, la iniciativa generó un conflicto interno, porque había un desconocimiento total de la misma incluso dentro del comité ejecutivo nacional de la CTM, sobre los contenidos precisos de la iniciativa de reforma laboral
Es posible que una vez que le entren de nuevo a la profundización de la reforma, seguramente surgirá de nuevo esa oposición interna dentro de la CTM y puede convertirse en una gran oportunidad.
Es previsible que a los altos dirigentes de esa central de les imponga la línea de aprobarla, pero en los cuadros medios no, entre los secretarios generales de las secciones.
Es difícil que las dirigencias de los comité ejecutivos nacionales se vayan a oponer a la reforma laboral, porque incluso dentro de la CROC, si dirigente nacional Elías González ha sido uno de los diputados que la ha apoyado fuertemente, agregó.