Erubiel Alonso, un defraudador

Antes de enfrentar la competencia al interior del PRI, en la búsqueda de la dirigencia estatal, el priísta tendrá que afrontar la justicia quintanarroense, donde existe la averiguación previa PGJE/DAPZN/ AMP-REG90/436/2010

Las aspiraciones de Erubiel Alonso, se encuentran en peligro de descarrilarse, debido a la existencia de una demanda penal en su contra y a una orden de presentación vigente (Foto: Tomás Rivas)

 

 

Villahermosa , Tab., 20 de octubre.- Antes de enfrentar la competencia al interior de su partido, en la búsqueda de la dirigencia estatal, el priista Erubiel Lorenzo Alonso Que, tendrá que superar un escollo bastante escabroso, no previsto en su guion y que podría sacarlo de la ruta trazada para alcanzar ese propósito: la justicia quintanarroense. La palabra empeñada y no cumplida tiene en apuros al diputado local con licencia. Pidió a crédito unos neumáticos de automóvil a una empresa llantera. Ofreció pagarlas en lo inmediato. No lo hizo y fue demandado.

 

 Le dieron la oportunidad de solventar ese adeudo, pero les dio gato por liebre. Sólo que el gato le puede salir muy caro, porque resultó fraudulento el asunto, delictivo y las repercusiones legales podrían ser mayores una vez que la justicia de Quintana Roo le pida a su par tabasqueña que ejecute la orden de presentación que le solicitó desde hace tres años. Y ahora enfrenta una demanda penal por el delito de fraude y los que resulten.

 

El caso data de hace tres años, cuando compró de “fiado”, en su natal Balancán, a la “Arrendadora Interactiva”, dedicada a la comercialización de llantas para vehículos, neumáticos “para vehículos de diferentes medidas”. Según se asienta en la averiguación previa PGJE/DAPZN/AMPREG90/ 436/2010, radicada en la ciudad de Cancún, de la cual La Verdad del Sureste tiene copia, el aspirante priista acudió a la empresa, que tiene sucursales en todo el país, a surtirse para el giro similar que tiene en Balancán, en la calle Agustín de Iturbide esquina Reforma de la colonia Las Flores, así como en la calle Gregorio Méndez número 22 en la Villa El Triunfo, con la promesa de liquidar el crédito una vez que terminaran de entregarle todo el pedido.

 

Leonor Domínguez Cañas, representante legal de la llantera, refirió ante el agente del Ministerio Público de Cancún que Lorenzo Que se “aprovechó de la buena voluntad de mi representada (empresa) y a través de engaños logró que cayera en el error de entregarle llantas para vehículos de diferentes medidas”. Erubiel hizo “la firme promesa de pagar de manera inmediata” los 227 mil 138 pesos del importe del pedido que solicitó a crédito “cuando fueran terminadas de ser entregadas” las llantas en sus establecimientos. No cumplió el priista, se hizo pato.

 

La empresa llantera reaccionó interponiendo una demanda penal en su contra, un día antes de la navidad, el 24 de diciembre de 2010. Interpuesta la querella judicial, las autoridades cancunenses solicitaron a sus homólogas de Tabasco que compareciera ante ellos “de manera extrajudicial” el “hoy indiciado” Alonso Que, hecho que ocurrió el 20 de enero de 2011. A petición de la representante de la empresa demandante en Tabasco, María Victoria Ranero Hernández, Erubiel compareció ante el agente del Ministerio Público del fuero común, Francisco Valles Hernández, adscrito al segundo turno de la agencia investigadora octava; ese día el priista fue asistido por el defensor de oficio Jesús Alberto Córdova Triano, según consta en la indagatoria.

 

El diputado local con licencia cubrió parte del adeudo con un automóvil aparentemente de su propiedad y con valor a los 113 mil pesos. La unidad, un Pontiac tipo G6, color blanco, modelo 2006, con placas de circulación YFN2032 del estado de Veracruz, y número de serie IG2ZH578564151298, fue entregada “como reparación del daño” y supuestamente con todos los papeles en regla. Al priista le restaba por liquidar 80 mil pesos, monto que se comprometió a cubrir el 20 de febrero del 2011. No solo no cumplió sino que además quedó demostrado que el vehículo que ofreció en prenda no era suyo y, lo peor: las autoridades tenían reporte de que ese carro era robado.

 

Por eso y para sorpresa de los directivos de la llantera, agentes ministeriales levantaron el vehículo de un centro comercial días después de que Erubiel Alonso Que, lo diera en pago del adeudo contraído con la empresa comercializadora de neumáticos. En primera instancia, los directivos pensaron que el auto se lo habían robado. Sin embargo, cayeron en la cuenta del nuevo engaño del priista cuando “testigos” les contaron que había sido obra de los ministeriales.

 

 “En efecto (el carro) fue revisado y retirado por las autoridades y presentado ante la Agencia del Ministerio Público bajo el número de averiguación previa 436/2010”, según se asienta en la indagatoria radicada en Cancún. Y la parte querellante declara al respecto: “… y el vehículo con el cual se nos fue hecho un pago como reparación del daño por el C. Erubiel Lorenzo Alonso Que, cuenta con un reporte de robo, según se nos fue informado, esto obedece a una conducta delictiva tipificada dentro del Código Penal con la finalidad de evadir a través de una falsa representación de la verdad la responsabilidad de pago por $227,138.00”.

 

Por ello la parte demandante presentó una acusación penal en contra del aspirante priista a la dirigencia estatal “por el delito de fraude y/o lo que resulte”. Pese a la gravedad de la acusación, nada se ha hecho en contra de Alonso Que y, hasta la fecha, no ha reparado el daño. En los dos últimos años del granierato era previsible que el manto de la impunidad lo cubriera, porque es un miembro del priismo tabasqueño que se resiste a aceptar que ya no es gobierno ahora que se dio la alternancia en las elecciones del 2012.

 

Sin embargo, en el gobierno del cambio, las autoridades de la Procuraduría General de Justicia, a cargo de Fernando Valenzuela Pernas, todavía no ejecutan el oficio de colaboración enviado por su contraparte de Quintana Roo, desde hace tres años, para presentar ante la autoridad competente al priistas a fin de que responda por la seria acusación que le hizo la empresa llantera. Pudiera deberse a que Erubiel Alonso es representante popular y, aunque solicitó licencia, sigue gozando de fuero.

 

 Esa tal vez puede ser la razón por la que la PGJ tabasqueña no cumplimentado el oficio de colaboración enviada por la Subprocuraduría General de Justicia Zona Norte de Quintana Roo. La pregunta es ¿Un aspirante priista, acusado del presunto delito de fraude y/o lo que resulte, puede ser el líder que ese partido necesita? La justicia, en primera instancia, y sus correligionarios, en la segunda, tienen la última palabra. Justicia o impunidad, de ese tamaño es el dilema.

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