Es tiempo de que la CNDH emita la recomendación sobre la queja de los afectados por inundaciones: Arturo Núñez
En diálogo con pobladores centlecos de Simón Sarlat, el Senador del PRD señala que el organismo humanitario frenó los desalojos arbitrarios que realizaron las autoridades estatales durante la contingencia y advierte que están pensando en retomarlas
MARZO DE 2011.- Ante pobladores de Simón Sarlat, el Senador del PRD, Arturo Núñez Jiménez, dijo que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) podría emitir en este mes la recomendación sobre la queja que miles de tabasqueños presentaron en contra de las autoridades federales y estatales por los daños y perjuicios que causó a su patrimonio la apertura de ventanas de alivio, para dar salida a los excedentes de agua durante la contingencia pasada, en comunidades del municipio de Centro. Aseguró que, aunque esta recomendación no tiene un carácter vinculatorio, sin duda tendrá una gran fuerza política, jurídica y moral, que obligará a los gobiernos federal y estatal a acatarla e indemnizar a los afectados.
Durante una reunión informativa en la plaza principal de este poblado, el Vicepresidente del Senado de la República, dijo que la CNDH envió a visitadores a realizar una amplia investigación sobre la queja presentada y en fecha próxima el organismo humanitario dará a conocer el resultado de la misma. Simón Sarlat sufrió los estragos de la más reciente inundación y sus habitantes estuvieron en el agua sin recibir ayuda de ningún tipo por parte de las autoridades municipales y estatales, según contaron a Núñez Jiménez.
El legislador tabasqueño señaló que al gobierno del estado poco le importó inundar comunidades de Centro y de otros municipios para salvar a la ciudad de Villahermosa, como si en Tabasco hubiera ciudadanos de primera y de segunda. Expresó que, a raíz de la queja presentada por los afectados, la CNDH le hizo un gran servicio a los tabasqueños, porque frenó los arbitrarios desalojos que las autoridades estatales estaban llevando a cabo en las zonas inundadas con el pretexto de salvaguardar su integridad. No era posible que la autoridad llegara con la policía y el ejército y ordenara a la gente que desalojara su vivienda porque iba a ser destruida para dar paso a las obras hidráulicas que se necesitaban para salvar la capital del estado, dijo Núñez Jiménez.
La medida cautelar emitida por la CNDH frenó esa arbitrariedad, pero tenemos conocimiento de que el gobierno del estado prepara nuevos desalojos con lo que podría provocar un conflicto social de enormes dimensiones, alertó. Afirmó que desde la inundación de 1999 han pasado once años y en ese lapso no se ha construido ninguna obra hidráulica que proteja a los tabasqueños de las inundaciones, pues ni siquiera han concluido la compuerta de El Macayo, porque que la Conagua no sólo ha demostrado que es inepta sino corrupta. El gobierno del estado, expuso el Senador del PRD, sigue haciendo las cosas mal y con actos de corrupción de por medio. La queja ante la CNDH se presentó por intermediación de la dirigencia estatal de ese partido y de Núñez Jiménez.
Durante una reunión informativa en la plaza principal de este poblado, el Vicepresidente del Senado de la República, dijo que la CNDH envió a visitadores a realizar una amplia investigación sobre la queja presentada y en fecha próxima el organismo humanitario dará a conocer el resultado de la misma. Simón Sarlat sufrió los estragos de la más reciente inundación y sus habitantes estuvieron en el agua sin recibir ayuda de ningún tipo por parte de las autoridades municipales y estatales, según contaron a Núñez Jiménez.
El legislador tabasqueño señaló que al gobierno del estado poco le importó inundar comunidades de Centro y de otros municipios para salvar a la ciudad de Villahermosa, como si en Tabasco hubiera ciudadanos de primera y de segunda. Expresó que, a raíz de la queja presentada por los afectados, la CNDH le hizo un gran servicio a los tabasqueños, porque frenó los arbitrarios desalojos que las autoridades estatales estaban llevando a cabo en las zonas inundadas con el pretexto de salvaguardar su integridad. No era posible que la autoridad llegara con la policía y el ejército y ordenara a la gente que desalojara su vivienda porque iba a ser destruida para dar paso a las obras hidráulicas que se necesitaban para salvar la capital del estado, dijo Núñez Jiménez.
La medida cautelar emitida por la CNDH frenó esa arbitrariedad, pero tenemos conocimiento de que el gobierno del estado prepara nuevos desalojos con lo que podría provocar un conflicto social de enormes dimensiones, alertó. Afirmó que desde la inundación de 1999 han pasado once años y en ese lapso no se ha construido ninguna obra hidráulica que proteja a los tabasqueños de las inundaciones, pues ni siquiera han concluido la compuerta de El Macayo, porque que la Conagua no sólo ha demostrado que es inepta sino corrupta. El gobierno del estado, expuso el Senador del PRD, sigue haciendo las cosas mal y con actos de corrupción de por medio. La queja ante la CNDH se presentó por intermediación de la dirigencia estatal de ese partido y de Núñez Jiménez.