Se confirma lo que muchos tabasqueños y tabasqueñas sospechan, “que se ha privilegiado la generación de electricidad sobre la seguridad de los tabasqueños y tabasqueñas”, reitera José Manuel Arias Rodríguez de Santo Tomás (Foto: Joel Arias)
El anterior es uno de los presuntos razonamientos que la Comisión Nacional del Agua menciona en su negativa de atender la solicitud de la Asociación Ecológica Santo Tomás de proporcionar la información generada por el Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulica, respecto al manejo de las presas en el 2010.
La respuesta de Conagua, como denunció Santo Tomás, es extemporánea por más de un mes, y por lo mismo provocó una nueva solicitud de la organización civil ante el Instituto de Federal de Acceso a la Información que, ante la falta de respuesta de la paraestatal, el pasado 19 de enero, resolvió que la dependencia entregue la información requerida, en un término de diez días, a partir del miércoles reciente.
El escrito que la Conagua hizo llegar a Santo Tomás el pasado 18 de enero, a través del sistema Infomex, no da respuesta a la solicitud de la organización de la sociedad civil, que textualmente pidió:
“Copia en versión electrónica de las minutas de trabajo generadas en este 2010 por el Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas Regional encargada de las presas ubicadas en el río Grijalva”
Sin embargo, el escrito de la dependencia -responsable de ríos y demás cuerpos de agua y también uno de las principales integrantes del Comité Técnico de Operación de Obras Hidráulicas Regional (CTOOHR)- en los argumentos que menciona como base de su negativa, como sostiene José Manuel Arias Rodríguez de Santo Tomás:
Parecen confirmar lo que muchos tabasqueños y tabasqueñas sospechan, “que se ha privilegiado la generación de electricidad sobre la seguridad de los tabasqueños y tabasqueñas”.
Manejando el lenguaje como si lo que ahí se dice solo se hubiera pensado y ningún desastre hubiera sucedido en el 2010, entre las páginas 32 y 39 del texto, la Conagua menciona:
“Ahora hay probabilidades que se exponen aunque no se tome una acción al respecto, como en este 2010 en septiembre que se discutido la probabilidad de sacrificar inundando la margen izquierda del río Carrizal para salvaguardar la zona centro de la ciudad de Villahermosa, así como la integridad de la estructura de las presas, en vista de que ya se estaba invadiendo el espacio de super almacenamiento en la presa Angostura y que había poco espacio para regular crecientes”
Cuando lo anterior así sucedió, la margen izquierda del río Carrizal y otras zonas del municipio del Centro i otros como Cunduacán, Nacajuca y Centla, fueron inundadas para salvaguardar el centro de Villahermosa.
La Conagua en la respuesta a Santo Tomás también menciona:
“Si esta información se hubiera filtrado es muy probable que se hubiera suscitado el pánico para los pobladores de la margen izquierda y hubiera impedido si se hubiesen dado las condiciones de desalojo de realizarlo ordenadamente y por los medios institucionales correspondientes”
Y añade:
“El dotar de información descontextualizada a la población acerca del manejo de las presas lo que provoca es desestabilización social y dificulta el ejercicio de las atribuciones de las autoridades en materia de protección civil”.
Dice Conagua que:
Durante la incidencia de fenómenos hidrometeorológicos extremos e incluso el probable impacto el CTOOHR sesiona frecuentemente, en ocasiones hasta dos veces por día; en cada sesión en necesario llevar hechos análisis prospectivos de los pronósticos meteorológico se hidrológicos para la lluvia o de extracciones de las presas.
“... si la información fuera pública durante los eventos y las decisiones el proceso de toma de decisiones y análisis sería distraído por las opiniones de que las decisiones pudieran estimarse erróneas por no tener el conocimiento de las disciplinas que se necesitan dominar para manejar presas, la calificación del actuar de los funcionarios mediática, legal, civil, o penalmente pueden determinar la calidad del trabajo técnico que se realiza durante esos periodos”.
Según Conagua, si esa información se hiciera pública:
“El manejo de las presas hidroeléctricas como información pueden incidir en los precios de los energéticos en vista de que si no es posible generar energía eléctrica con agua, las fuentes alternas para abastecer la demanda eléctrica nacional son combustibles, el saber con anticipación que una presa quedará con poco agua, puede dar elementos para que se especule con los precios de los combustibles que finalmente el país tiene que pagar”.
Cuando Conagua en ese documento, habla del “daño específico” que conllevaría el hacer pública la información del manejo de las presas, argumenta:
El tomar una decisión de manera inoportuna acerca de la apertura de las obras de excedencia o incremento de la extracción por obra de toma de las presas, puede implicar que no se tenga ya espacio para alojar la creciente máxima de diseño.
Lo anterior provocaría, añade:
“..que la presa tenga una falla hidrológica, es decir, que el agua se vierta por encima de la cortina, lo cual derivaría en la ruptura de la cortina y en la generación de una creciente producida de la ruptura, por lo regular 10 veces más grande de la capacidad de descarga de los vertedores que se pierda la infraestructura de la presa y su uso para la cual fue diseñada (es decir ya no se regará, no se producirá energía eléctrica, etc.), “por lo tanto, el proceso se análisis y toma de decisiones no debe ser interrumpido u obstaculizado en su conjunto o en cada uno de los participantes del CTOOHR).
Por lo anteriormente expuesto, según Conagua: “el proceso de análisis y toma de decisiones debe permanecer libre de intervenciones y calificaciones y desarrollarse de manera interna institucional y técnica, con los correspondientes comunicados vía los cabales adecuados para dar a conocer a la ciudadanía de los resultados de los análisis y la deliberación de las decisiones”. (Continuará).
