El estado, en “crisis brutal”, admite Humberto Mayans
Hay un Tabasco con carreteras “destrozadas” y el campo en “quiebra”, señala quien fue secretario de Gobierno en la actual administración de Granier
VILLAHERMOSA, TABASCO. 03 DE ABRIL DE 2012. El país en general y Tabasco en particular están atravesando por una “crisis brutal”, señaló Humberto Mayans Canabal, quien durante más de cuatro años fue el número dos en esta administración de Andrés Granier Melo.
Ahora candidato de la coalición de los partidos Revolucionario Institucional (PRI)-Verde Ecologista de México (PVEM) al Senado de la República, el ex secretario de Gobierno hizo señalamientos que nada tienen que ver con la transformación de Tabasco de la que habla Granier Melo, pese a haber ostentado durante la mayor parte de la actual administración el segundo cargo de mayor importancia en la pirámide oficial.
Mayans Canabal –durante una entrevista que concedió a un programa de radio- habló de un Tabasco con carreteras “destrozadas”, el campo abandonado y en “quiebra”, y sin polos de desarrollo.
Hasta señaló que no se ha podido hacer realidad el proyecto de construir una ruta de ferrocarril en el corredor Estación Chontalpa-Dos Bocas, una de las principales ofertas del actual gobierno, al cual le queda menos de un año.
Atribuyó a los enfrentamientos entre los tabasqueños y de los gobernadores con los presidentes de la República en los últimos veinte años la situación en la que se encuentra Tabasco.
Lamentó que de las alrededor de 3 mil 500 hectáreas agrícolas con que cuenta Tabasco, sólo el 3 por ciento tenga algún sistema de riego. Con los planes Chontalpa y Balancán-Tenosique, es para que el estado fuera un vergel, dijo.
Criticó la falta de obras para darle un manejo integral al agua, pues debido al cambio climático Tabasco sigue padeciendo de inundaciones y sequía, fenómenos que entre otros daños, merman la actividad ganadera.
De ahí, agregó, la necesidad de que el próximo gobernador de Tabasco tenga una relación de amistad y cercanía con Enrique Peña Nieto, quien será presidente de la República, para que bajen los apoyos que el estado requiere.
Aseguró que Peña Nieto será el próximo presidente del país, pues en las preferencias electorales lleva una ventaja de 19 o 20 puntos sobre Josefina Vázquez Mota, y de 27 o 28 puntos arriba de Andrés Manuel López Obrador.
También acusó que al hacer a Arturo Núñez Jiménez su candidato al gobierno de Tabasco, la izquierda se esté “derechizando”, pues en su trayectoria el senador con licencia ha tomado decisiones que van en contra de los principios de esa corriente política.
Tocó el tema del Fondo de Protección al Ahorro Bancario (Fobaproa), cuyo uno de sus principales impulsores fue el entonces diputado federal del PRI Núñez Jiménez, como una de las causas del poco crecimiento económico del país, debido a la gran cantidad de recursos públicos que se tuvieron que desviar al rescate de los bancos.
Puntualizó que no entiende como Núñez es el candidato al gobierno de la izquierda.
Ahora candidato de la coalición de los partidos Revolucionario Institucional (PRI)-Verde Ecologista de México (PVEM) al Senado de la República, el ex secretario de Gobierno hizo señalamientos que nada tienen que ver con la transformación de Tabasco de la que habla Granier Melo, pese a haber ostentado durante la mayor parte de la actual administración el segundo cargo de mayor importancia en la pirámide oficial.
Mayans Canabal –durante una entrevista que concedió a un programa de radio- habló de un Tabasco con carreteras “destrozadas”, el campo abandonado y en “quiebra”, y sin polos de desarrollo.
Hasta señaló que no se ha podido hacer realidad el proyecto de construir una ruta de ferrocarril en el corredor Estación Chontalpa-Dos Bocas, una de las principales ofertas del actual gobierno, al cual le queda menos de un año.
Atribuyó a los enfrentamientos entre los tabasqueños y de los gobernadores con los presidentes de la República en los últimos veinte años la situación en la que se encuentra Tabasco.
Lamentó que de las alrededor de 3 mil 500 hectáreas agrícolas con que cuenta Tabasco, sólo el 3 por ciento tenga algún sistema de riego. Con los planes Chontalpa y Balancán-Tenosique, es para que el estado fuera un vergel, dijo.
Criticó la falta de obras para darle un manejo integral al agua, pues debido al cambio climático Tabasco sigue padeciendo de inundaciones y sequía, fenómenos que entre otros daños, merman la actividad ganadera.
De ahí, agregó, la necesidad de que el próximo gobernador de Tabasco tenga una relación de amistad y cercanía con Enrique Peña Nieto, quien será presidente de la República, para que bajen los apoyos que el estado requiere.
Aseguró que Peña Nieto será el próximo presidente del país, pues en las preferencias electorales lleva una ventaja de 19 o 20 puntos sobre Josefina Vázquez Mota, y de 27 o 28 puntos arriba de Andrés Manuel López Obrador.
También acusó que al hacer a Arturo Núñez Jiménez su candidato al gobierno de Tabasco, la izquierda se esté “derechizando”, pues en su trayectoria el senador con licencia ha tomado decisiones que van en contra de los principios de esa corriente política.
Tocó el tema del Fondo de Protección al Ahorro Bancario (Fobaproa), cuyo uno de sus principales impulsores fue el entonces diputado federal del PRI Núñez Jiménez, como una de las causas del poco crecimiento económico del país, debido a la gran cantidad de recursos públicos que se tuvieron que desviar al rescate de los bancos.
Puntualizó que no entiende como Núñez es el candidato al gobierno de la izquierda.