Estigmatizan a joven por prevenir embarazos no deseados
Silvia López Pérez recibe rechazo social en Oaxaca
Oaxaca, 26 may 12 (CIMAC).- Ser mujer joven y hablarle a otras personas de su edad sobre salud sexual y reproductiva le valió a Silvia Citlalli López Pérez la criminalización social.
“Quién sabe en qué anda metida”, “seguramente ya busca algo”, eran las críticas contra la ganadora del Premio Nacional de la Juventud 2011.
A sus 19 años de edad, la originaria de San Pedro el Alto, municipio oaxaqueño de Zimatlán de Álvarez, se dedica a prevenir embarazos tempranos entre las jóvenes de su comunidad.
Ella se atrevió a romper tabúes sociales para informar a las adolescentes y las jóvenes de comunidades rurales y semirurales del estado Oaxaca sobre sus derechos sexuales y reproductivos.
Silvia Citlalli López es becaria del Fondo “Guadalupe Musalem”, del Grupo de Estudios sobre la Mujer “Rosario Castellanos”, organismo donde adquirió conocimientos sobre equidad y género, salud sexual y reproductiva, así como de Derechos Humanos, conocimientos que decidió compartir con las y los jóvenes de su comunidad.
“Era entrar en conflictos con algunos papás porque había muchos que decían: ‘estás induciendo a mi hija a que tenga relaciones sexuales, tú le dices que haga las cosas y cuando mi hija salga embarazada tú vas a tener la culpa’”, relata.
Hasta con sus papás tuvo problemas porque “ellos me decían: ‘vas a buscar muchos problemas’, pero mi reacción siempre fue hacer bien las cosas y hablar con información en la mano, así nada malo tendría que pasar”.
Desde su experiencia como promotora de los derechos sexuales y reproductivos con las y los jóvenes de su comunidad, señala que el mayor obstáculo es acceder a los métodos anticonceptivos porque en lugar de una atención amigable del personal de Salud “hay censura”, acusa.
“En las comunidades hablar de esos temas con la familia o con un doctor es algo que no es bien visto”, añade.
A ello hay que agregar que en los Centros de Salud no existen los métodos anticonceptivos más avanzados como el dispositivo intrauterino (DIU), implantes y el condón femenino.
En San Pedro el Alto el índice de embarazos a temprana edad es elevado y limita a las mujeres para continuar sus estudios.
DESERCIÓN ESCOLAR
En el municipio de Zimatlán de Álvarez, perteneciente a los Valles Centrales de Oaxaca, las jóvenes que tienen que afrontar un embarazo temprano son sustraídas de las escuelas. En algunos casos son destinadas a casarse y en otros se convierten en madres solteras.
“Muchas de las veces los papás apoyan, en otras se hacen a un lado para que ellas enfrenten solas su maternidad. La mayoría de ellas abandona la escuela porque son mal vistas”, explica la joven.
Las acciones emprendidas por Silvia Citlalli surgieron de la necesidad de contribuir a la reducción de embarazos no deseados. Y es que a corta edad una de sus mejores amigas tuvo que dejar la escuela para ser madre.
“Quién sabe en qué anda metida”, “seguramente ya busca algo”, eran las críticas contra la ganadora del Premio Nacional de la Juventud 2011.
A sus 19 años de edad, la originaria de San Pedro el Alto, municipio oaxaqueño de Zimatlán de Álvarez, se dedica a prevenir embarazos tempranos entre las jóvenes de su comunidad.
Ella se atrevió a romper tabúes sociales para informar a las adolescentes y las jóvenes de comunidades rurales y semirurales del estado Oaxaca sobre sus derechos sexuales y reproductivos.
Silvia Citlalli López es becaria del Fondo “Guadalupe Musalem”, del Grupo de Estudios sobre la Mujer “Rosario Castellanos”, organismo donde adquirió conocimientos sobre equidad y género, salud sexual y reproductiva, así como de Derechos Humanos, conocimientos que decidió compartir con las y los jóvenes de su comunidad.
“Era entrar en conflictos con algunos papás porque había muchos que decían: ‘estás induciendo a mi hija a que tenga relaciones sexuales, tú le dices que haga las cosas y cuando mi hija salga embarazada tú vas a tener la culpa’”, relata.
Hasta con sus papás tuvo problemas porque “ellos me decían: ‘vas a buscar muchos problemas’, pero mi reacción siempre fue hacer bien las cosas y hablar con información en la mano, así nada malo tendría que pasar”.
Desde su experiencia como promotora de los derechos sexuales y reproductivos con las y los jóvenes de su comunidad, señala que el mayor obstáculo es acceder a los métodos anticonceptivos porque en lugar de una atención amigable del personal de Salud “hay censura”, acusa.
“En las comunidades hablar de esos temas con la familia o con un doctor es algo que no es bien visto”, añade.
A ello hay que agregar que en los Centros de Salud no existen los métodos anticonceptivos más avanzados como el dispositivo intrauterino (DIU), implantes y el condón femenino.
En San Pedro el Alto el índice de embarazos a temprana edad es elevado y limita a las mujeres para continuar sus estudios.
DESERCIÓN ESCOLAR
En el municipio de Zimatlán de Álvarez, perteneciente a los Valles Centrales de Oaxaca, las jóvenes que tienen que afrontar un embarazo temprano son sustraídas de las escuelas. En algunos casos son destinadas a casarse y en otros se convierten en madres solteras.
“Muchas de las veces los papás apoyan, en otras se hacen a un lado para que ellas enfrenten solas su maternidad. La mayoría de ellas abandona la escuela porque son mal vistas”, explica la joven.
Las acciones emprendidas por Silvia Citlalli surgieron de la necesidad de contribuir a la reducción de embarazos no deseados. Y es que a corta edad una de sus mejores amigas tuvo que dejar la escuela para ser madre.