Exige Martínez Pérez que Congreso pida a directora de CEAS explique inversión
VILLAHERMOSA, TABASCO, 5 DE MARZO.- El diputado del PRD, Juan José Martínez Pérez, solicitó al Congreso que cite a la directora de CEAS, Cliseria Rodríguez Alvarado, para que explique la inversión realizada y los problemas de operación que presenta la planta de tratamiento de aguas residuales que se construyó en la ranchería Río Viejo, perteneciente al municipio de Centro. De hecho, el legislador perredista invitó a la funcionaria estatal para que participe en una sesión de la Comisión de Desarrollo Urbano, Vivienda y Obras Públicas, que él preside, para que en ese seno se analice este asunto. “Resulta crítico observar que las excepcionales inversiones públicas que se hacen en el ramo no sean aprovechadas de forma eficiente”, dijo y señaló que a dos años de que inició su construcción no ha sido posible poner en marcha la planta de tratamiento denominada “Llave en Mano, Zona Sureste”, y que está destinada a dar cobertura a más de 232 mil habitantes. La planta pretende colectar y tratar las aguas negras derivadas de en varias colonias de esta ciudad, entre ellas Tamulté y Atasta, así como de las rancherías de Río Viejo, Río Tinto y Guineo, del municipio de Centro, para evitar que su descarga contamine a los ríos Carrizal y Mezcalapa, explicó. Martínez Pérez expuso que esta obra fue planeada desde el 2007, primer año de la presente administración estatal, y utiliza recursos públicos provenientes de fondos concursables de la Federación y del programa APASZU, y fue proyectada bajo una inversión multianual que hoy asciende a 322 millones 760 mil pesos, que hasta la fecha no han fructificado en un servicio eficaz.
“A lo largo de cinco años, la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento del Estado (CEAS), ha emitido diversos contratos de obra para realizar el proyecto ejecutivo, los estudios de factibilidad, la supervisión técnica, así como para la construcción de cárcamos, colectores y emisores, los cuales ha aprobado bajo casi todas las modalidades posibles, desde la licitación pública nacional, la adjudicación directa y la invitación a cuando menos tres personas”. Dijo que hasta la fecha “una diversidad de causas técnicas, operativas y financieras que no son de fidedigno conocimiento público, han demorado la puesta en servicio de dicha planta, cuyo proyecto supone un volumen de tratamiento de aguas residuales de 400 litros por segundo, una capacidad que sobrepasa a las plantas que son reconocidas por la CONAGUA como las de mayor eficiencia en el país. Como puede notar esta honorable Asamblea, la magnitud del proyecto y de la inversión ameritan que el Congreso del Estado conozca de manera especial la situación por la que atraviesa esta obra de evidente interés social, que cuidará tanto la salud pública como ambiental, en la que se han aplicado cuantiosos recursos que es necesario aprovechar, agregó. Por ello, manifestó Martínez Pérez, es indispensable fiscalizar mejor la realización de obra, ya que como argumentamos, el país enfrenta notables rezagos en la capacidad de tratamiento de aguas residuales, y que en el caso de Tabasco, su cobertura sobre el volumen total colectado es de 21.8 por ciento, indicador que lo coloca como la séptima entidad federativa de menor rendimiento.
“A lo largo de cinco años, la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento del Estado (CEAS), ha emitido diversos contratos de obra para realizar el proyecto ejecutivo, los estudios de factibilidad, la supervisión técnica, así como para la construcción de cárcamos, colectores y emisores, los cuales ha aprobado bajo casi todas las modalidades posibles, desde la licitación pública nacional, la adjudicación directa y la invitación a cuando menos tres personas”. Dijo que hasta la fecha “una diversidad de causas técnicas, operativas y financieras que no son de fidedigno conocimiento público, han demorado la puesta en servicio de dicha planta, cuyo proyecto supone un volumen de tratamiento de aguas residuales de 400 litros por segundo, una capacidad que sobrepasa a las plantas que son reconocidas por la CONAGUA como las de mayor eficiencia en el país. Como puede notar esta honorable Asamblea, la magnitud del proyecto y de la inversión ameritan que el Congreso del Estado conozca de manera especial la situación por la que atraviesa esta obra de evidente interés social, que cuidará tanto la salud pública como ambiental, en la que se han aplicado cuantiosos recursos que es necesario aprovechar, agregó. Por ello, manifestó Martínez Pérez, es indispensable fiscalizar mejor la realización de obra, ya que como argumentamos, el país enfrenta notables rezagos en la capacidad de tratamiento de aguas residuales, y que en el caso de Tabasco, su cobertura sobre el volumen total colectado es de 21.8 por ciento, indicador que lo coloca como la séptima entidad federativa de menor rendimiento.