Exigen ambulantes a Granier los regresen a sus espacios de trabajo
Comerciantes del mercado Pino Suárez desfilaron por las calles Francisco I. Madero, Gregorio Méndez y Paseo Tabasco, hasta llegar a la residencia oficial
Villahermosa, Tab., 09 de abril/ Comerciantes ambulantes desalojados del mercado Pino Suárez, marcharon ayer por las principales avenidas de la ciudad y se plantaron frente a la Quinta Grijalva, para demandar al gobernador Andrés Granier, interceda para que se les permita regresar y ocupar los espacios de donde fueron levantados el sábado de la semana pasada.
Los inconformes, desfilaron por las calles Francisco I. Madero, Gregorio Méndez y Paseo Tabasco, hasta llegar a la residencia oficial en donde las autoridades estatales se negaron a intervenir argumentando que es un conflicto que debe atender el Ayuntamiento de Centro, por lo que fueron mandados al Palacio Municipal para que ahí les des una solución a sus reclamos.
Sin embargo, después de que un grupo de representantes de los comerciantes ambulantes acudió a la alcaldía para negociar un acuerdo a petición del director de Gobierno, Leonardo García, las autoridades de la Coordinación de Fiscalización y Normatividad, les reiteraron que no habrá marchara atrás y no se les concederá que se instalen en los alrededores del mercado Pino Suárez.
La oferta que han hecho las autoridades municipales, es en el sentido de que serán reubicados en otros mercados de Villahermosa; propuesta que nuevamente rechazaron los ambulantes.
Por ello, después del intento de negociación, la comitiva que acudió al Ayuntamiento regresó para continuar con el plantón frente a la Quinta Grijalva, en donde advirtieron que no se moverán, pese a la advertencia de funcionarios estatales, de que el conflicto es un problema del municipio en el que no tiene injerencia el gobierno de Andrés Granier.
No obstante, los ambulantes reprocharon que el actual gobernador fue quien los autorizó hace más de seis años que se instalaran en la vía pública y por ello, insistirán en que intervenga para que se les permita regresar a las calles de lo alrededores del mercado, de donde fueron desalojados el sábado pasado, debido a la inconformidad de los comerciantes establecidos.
Los inconformes, dijeron que con bolsa en mano continuarán vendiendo sus productos en las calles, aún y con las amenazas que dicen les han hecho los locatarios, que acusaron, permiten solamente el ambulantaje en el centro de abasto popular, a cambio del pago de cuotas de 2 mil a 3 mil pesos.
Los inconformes, desfilaron por las calles Francisco I. Madero, Gregorio Méndez y Paseo Tabasco, hasta llegar a la residencia oficial en donde las autoridades estatales se negaron a intervenir argumentando que es un conflicto que debe atender el Ayuntamiento de Centro, por lo que fueron mandados al Palacio Municipal para que ahí les des una solución a sus reclamos.
Sin embargo, después de que un grupo de representantes de los comerciantes ambulantes acudió a la alcaldía para negociar un acuerdo a petición del director de Gobierno, Leonardo García, las autoridades de la Coordinación de Fiscalización y Normatividad, les reiteraron que no habrá marchara atrás y no se les concederá que se instalen en los alrededores del mercado Pino Suárez.
La oferta que han hecho las autoridades municipales, es en el sentido de que serán reubicados en otros mercados de Villahermosa; propuesta que nuevamente rechazaron los ambulantes.
Por ello, después del intento de negociación, la comitiva que acudió al Ayuntamiento regresó para continuar con el plantón frente a la Quinta Grijalva, en donde advirtieron que no se moverán, pese a la advertencia de funcionarios estatales, de que el conflicto es un problema del municipio en el que no tiene injerencia el gobierno de Andrés Granier.
No obstante, los ambulantes reprocharon que el actual gobernador fue quien los autorizó hace más de seis años que se instalaran en la vía pública y por ello, insistirán en que intervenga para que se les permita regresar a las calles de lo alrededores del mercado, de donde fueron desalojados el sábado pasado, debido a la inconformidad de los comerciantes establecidos.
Los inconformes, dijeron que con bolsa en mano continuarán vendiendo sus productos en las calles, aún y con las amenazas que dicen les han hecho los locatarios, que acusaron, permiten solamente el ambulantaje en el centro de abasto popular, a cambio del pago de cuotas de 2 mil a 3 mil pesos.