Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

La explicación y la propuesta de Antorcha frente al “gasolinazo”


Vocero estatal del Movimiento Antorchista de Tabasco

 

Sólo el pueblo trabajador de México, las amas de casa, el obrero, el campesino humilde, el estudiante consciente, todos ellos organizados y educados, fuertemente unidos en torno a un proyecto claro y preciso de nación y constituídos en una gran fuerza política auténticamente popular, tomando en sus manos por la vía legal el poder político de la nación para cambiar el modelo económico actual, decididos a corregir el rumbo y a llevar a la patria por el camino del progreso y de la justicia, sólo así se puede corregir el problema.
    A raíz del incremento en el precio de la gasolina que estableció el Gobierno federal desde principios del año, se han sobrevenido las protestas e inconformidades, desde mi punto de vista totalmente justificadas, pues tal medida representa un golpe más a la ya maltrecha economía de las grandes masas populares.
    Lamentablemente, la inconformidad ha sido desviada hacia manifestaciones violentas que han derivado en saqueos a comercios y acciones de vandalismo que en nada ayudan a resolver el problema, sino que lo agravan y desvirtúan. Al momento de escribir esto, de acuerdo a cifras de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, se contabilizan 800 saqueos a pequeños y medianos comercios y más de 250 en tiendas departamentales algunas totalmente vaciadas y otras hasta destruías por quienes azuzan a las turbas; las autoridades reportan haber detenido a casi 1.500 personas; y se habla de cinco víctimas fatales, entre ellas un policía. 
    Estas infortunadas acciones, aparentemente espontáneas, han encontrado un inmejorable caldo de cultivo entre las masas populares, castigadas por la pobreza y la carencia, ofuscadas por un sistema que les enajena y les orilla a consumir todo lo que pueden y al deseo enfermizo de lo que no pueden, por lo que inconscientemente se han prestado al saqueo y las manifestaciones violentas que son en realidad promovidas por fuerzas oscuras, amparadas en el anonimato de las redes sociales, desde sitios y cuentas harto sospechosas, que han convertido la genuina inconformidad social en un caos que no se sabe en qué terminará, y que mantiene al país en un clima de terror e incertidumbre.
    Según su capacidad mediática, las voces condenando el fenómeno se han presentado perversa o ingenuamente empapadas, con sus honrosas excepciones, de los intereses oportunistas determinadas por la visión parcial y hasta electoral de grupos y facciones que ven una inmejorable oportunidad de jalar agua a su molino y aprovechar para hacer raja política del lamentable fenómeno, arrojándole a los ojos del pueblo humo de diferentes colores, que encubre las verdaderas causas y a los verdaderos culpables, y desvían la atención sobre el problema original. 
    Así, para los panistas el culpable del gasolinazo es el partido en el poder y el de los saqueos es Morena; para Morena es al PRI, y Peña Nieto; para la “izquierda” oportunista en general son Peña Nieto, y el PRI; para los empresarios son el “populismo” y la corrupción del Gobierno, y la izquierda radical y la “naturaleza” delincuencial del pueblo; para el Gobierno Federal son los precios internacionales del petróleo, y los agitadores de oposición.
    Todas estas visiones lo único que logran es entorpecer la consciencia de quienes sufren los efectos negativos de la violencia y del mismísimo gasolinazo, y que es, como siempre, el pueblo trabajador de México.
    En medio de tanta perversidad, estulticia y oportunismo faccioso, solamente la voz del Antorchismo se ha dado a la tarea de despejar la humareda, para decir al pueblo de México cuál es el fondo, y qué se debe y puede hacer por parte del pueblo mexicano. Y esto lo afirmo sin vanidad ni orgullo sino, por el contrario, internamente contrariado (aunque no sorprendido) al corroborar que en la lucha por los verdaderos intereses del pueblo mexicano, se encuentran prácticamente solos el mismísimo pueblo y el Movimiento Antorchista.
    ¿Cuál es la explicación de los acontecimientos y la propuesta que formula Antorcha?
    Creemos que la desviación de la protesta en actos de violencia y robo no es un accidente ni es espontáneo, sino la acción de fuerzas oscuras y ajenas al país. La teoría y la práctica del caos existen y las ha usado recurrentemente el imperialismo para esclavizar a los pueblos. El imperialismo tiene cientos de cuentas en las redes sociales que reproducen en segundos miles de mensajes que empujan a la población a realizar motines callejeros. Así empezaron las matanzas espantosas de Túnez, de Libia, de Egipto y de Siria y todavía no terminan, hundidos en el fango de la anarquía, de la guerra y del terrorismo, con el propósito de deshacerse de gobiernos incómodos e imponer otros aún más serviles a sus intereses y mandatos. El mecanismo es el mismo: crear un clima de terror e inestabilidad, y la aparición oportuna del héroe “salvador”, en la figura de alguna nación poderosa o de algún personaje político o empresario.
    Afirmamos que el vandalismo no es la ruta para solucionar el problema ni para acceder a una sociedad más justa. La Protesta debe ser pacífica y organizada, pero además debe también tener una propuesta clara de solución, protestar por protestar o solamente para lograr una medida parcial, como lo sería el no incremento de la gasolina, pero sin tocar las verdaderas causas, tampoco es la solución. 
    La verdadera causa del incremento a la gasolina es el actual modelo económico neoliberal, al que se han postrado y rinden tributo las clases poderosas del país y su representantes políticos en los partidos. La necesidad de tener más ingresos y cargarlos a las espaldas del pueblo no desaparecerá sino hasta que la política fiscal se modifique, se convierta en una política fiscal progresiva, en la que paguen más impuestos los que más ganen, y no como sucede ahora que las grandes empresas nacionales y extranjeras no pagan nada de impuestos a la nación, convirtiendo a México en un “paraíso fiscal” para los poderosos empresarios, parásitos que succionan el trabajo productivo de las grandes masa trabajadoras. Se llevan las grandes riquezas, los recursos naturales y las jugosas ganancias, “y sólo nos van dejando miseria y sudor de obreros”.
    Eso es lo que debe cambiar, eso es lo que debe exigir el pueblo, pero sólo lo va a poder exigir y alcanzar si se convierte “de polvo humano que el viento vuela”, en una poderosa fuerza política auténticamente popular y se decida a desterrar del país no a fulano o zutano político o partido, sino al modelo neoliberal y sustituirlo por otro modelo más progresista y benévolo con todos sus hijos. Esa es la salida, y se puede alcanzar con la sola arma de la Ley y de nuestra Constitución. Por esto y así, sí valdría la pena luchar con denuedo.

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más