Fidel Castro acusa a EU de querer invadir Libia por su petróleo
No vacilará en ordenar a la OTAN ocupar el país en horas o días, dijo el líder cubano
22/02/2011.- LA HABANA. El ex líder cubano Fidel Castro rompió el martes el coro internacional de críticas al gobernante libio Muamar Kadafi, acusando a Estados Unidos de querer aprovechar la revuelta en Libia para invadir a la nación y apoderarse de su petróleo. Castro, que gobernó Cuba durante casi medio siglo hasta enfermar en 2006, puso además en duda reportes sobre abusos cometidos por Gaddafi para intentar sofocar manifestaciones que amenazan su régimen de más de 40 años. “Lo que para mí es absolutamente evidente es que al gobierno de Estados Unidos no le preocupa en absoluto la paz en Libia, y no vacilará en dar a la OTAN la orden de invadir ese rico país, tal vez en cuestión de horas o muy breves días”, escribió Castro en una columna publicada en la prensa oficial. Castro, de 84 años, fue un hombre cercano a Kadafi, con quien comparte un pasado revolucionario y un enemigo común: Estados Unidos. Testigos dijeron que Kadafi utilizó en las últimas horas tanques, aviones y helicópteros artillados contra los rebeldes. Human Rights Watch calcula que más de 230 personas resultaron muertas. Las potencias mundiales han condenado el uso de la fuerza contra manifestantes y han instado a Kadafi a no recurrir a la violencia. “Habrá que esperar el tiempo necesario para conocer con rigor cuánto hay de verdad o mentira, o una mezcla de hechos de todo tipo que, en medio del caos, se produjeron en Libia”, añadió el líder cubano.
En su columna, Castro criticó las versiones sobre la huida del líder libio a Venezuela, el principal aliado de Cuba y cuyo presidente Hugo Chávez mantiene una estrecha amistad con Kadafi que incluye convenios diplomáticos y comerciales. “Por mi parte, no imagino al dirigente libio abandonando el país, eludiendo las responsabilidades que se le imputan, sean o no falsas en parte o en su totalidad”, escribió.
Castro está apartado del poder desde que enfermó en 2006 y fue sucedido en la presidencia por su hermano Raúl, quien mantuvo sus lineamientos comunistas. Hoy Fidel se dedica a escribir columnas sobre temas de actualidad. En ese contexto, Nicaragua y Cuba se desmarcaron de la lluvia de condenas internacionales al atribulado régimen del libio Muamar Kadafi, rompiendo la armonía latinoamericana respecto a las revueltas en el mundo árabe, que ya se cobraron la cabeza de los líderes de Túnez y Egipto.
Los gobiernos latinoamericanos o bien celebraron el cambio en Egipto el pasado 11 de febrero o bien se mantuvieron en silencio, pero no fue así respecto al gobierno de Kadhafi, que en las últimas horas recibió el respaldo de Nicaragua, la denuncia por Cuba de una inminente invasión de la OTAN, mientras que Venezuela se mantiene en contacto con jerarcas del régimen. Castro consideró que “habrá que esperar” para conocer cuánto hay de “verdad o mentira” en los reportes de los sucesos en Libia. Por su parte el presidente de Nicaragua Daniel Ortega expresó el lunes su solidaridad al líder libio, quién según él está librando una dura batalla para mantener la unidad del país africano. Kadafi “esta librando una gran batalla (...) y en estas circunstancias esta buscando dialogar, pero defendiendo la integridad de la nación, que no se vaya a desintegrar, que no vaya haber anarquía”, subrayó Ortega tras mencionar que ha estado en comunicación telefónica con el jefe libio. El pasado 15 de febrero el gobierno de Nicaragua anunció que Libia había condonado casi 200 millones de dólares de la deuda que mantiene con Trípoli.
En su columna, Castro criticó las versiones sobre la huida del líder libio a Venezuela, el principal aliado de Cuba y cuyo presidente Hugo Chávez mantiene una estrecha amistad con Kadafi que incluye convenios diplomáticos y comerciales. “Por mi parte, no imagino al dirigente libio abandonando el país, eludiendo las responsabilidades que se le imputan, sean o no falsas en parte o en su totalidad”, escribió.
Castro está apartado del poder desde que enfermó en 2006 y fue sucedido en la presidencia por su hermano Raúl, quien mantuvo sus lineamientos comunistas. Hoy Fidel se dedica a escribir columnas sobre temas de actualidad. En ese contexto, Nicaragua y Cuba se desmarcaron de la lluvia de condenas internacionales al atribulado régimen del libio Muamar Kadafi, rompiendo la armonía latinoamericana respecto a las revueltas en el mundo árabe, que ya se cobraron la cabeza de los líderes de Túnez y Egipto.
Los gobiernos latinoamericanos o bien celebraron el cambio en Egipto el pasado 11 de febrero o bien se mantuvieron en silencio, pero no fue así respecto al gobierno de Kadhafi, que en las últimas horas recibió el respaldo de Nicaragua, la denuncia por Cuba de una inminente invasión de la OTAN, mientras que Venezuela se mantiene en contacto con jerarcas del régimen. Castro consideró que “habrá que esperar” para conocer cuánto hay de “verdad o mentira” en los reportes de los sucesos en Libia. Por su parte el presidente de Nicaragua Daniel Ortega expresó el lunes su solidaridad al líder libio, quién según él está librando una dura batalla para mantener la unidad del país africano. Kadafi “esta librando una gran batalla (...) y en estas circunstancias esta buscando dialogar, pero defendiendo la integridad de la nación, que no se vaya a desintegrar, que no vaya haber anarquía”, subrayó Ortega tras mencionar que ha estado en comunicación telefónica con el jefe libio. El pasado 15 de febrero el gobierno de Nicaragua anunció que Libia había condonado casi 200 millones de dólares de la deuda que mantiene con Trípoli.