Guadalajara, Jal., 04 de diciembre del 2010.- Como un testimonio de admiración a su obra y valentía con la que expresa sus opiniones, la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara reconoció hoy aquí al cartonista mexicano Rafael Barajas Durán “El fisgón”, con el Premio de Caricatura “La Catrina” 2010.
El presidente de la FIL, Raúl Padilla López, calificó al dibujante como un extraordinario caricaturista, uno de los grandes favoritos de los visitantes de este festín literario, “un artista indispensable para la historia contemporánea, y de todos los tiempos, de la expresión gráfica de México”.El promotor cultural destacó su arraigado y compromiso social, que no conoce autocensura pero que lo convierte en mucho más que un cartonista, pues sus dibujos han sido un referente para todos los sectores sociales en los últimos años del acontecer público de México.
Dijo que la carrera del activista político e intelectual se distingue por su profundo interés en torno a la libertad de expresión en México, de manera particular a la que se expresa a través de la caricatura.
“Qué gran acierto, Rafael, al haber hecho caso a tu vocación de monero”, dijo Padilla López al tiempo que lo felicitó por todos los éxitos que ha forjado en su trayectoria artística.
Enseguida, el rector de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Marco Antonio Cortes Guardado, entregó al galardonado una escultura de bronce que reproduce un dibujo de Sergio Aragonés, una libre versión de la célebre “Catrina”, creada originalmente por José Guadalupe Posada.
Al tomar la palabra, el premiado manifestó su solidaridad con la UdeG, la segunda escuela pública más grande del país, y dijo que “defender hoy el presupuesto de las universidades públicas es defender la inteligencia, la comunidad.
“Por eso, creo que tenemos, una vez más, que ser comunidad, abandonar las lógicas personalistas y buscar hacer lo más posible en colectividad”, indicó.
En tono bromista, dijo sentirse alagado al recibir la efigie de “La Catrina”, de la cual, dijo, no se siente amenazado ni le asusta.
Afirmó que este galardón ha sido entregado a todos sus héroes culturales: José Palomo (2009); Rogelio Naranjo (2008); Helio Flores (2007); Roberto Fontanarrosa (2006); Gabriel Vargas (2005); Eduardo del Río “Rius” (2004); Joaquín Salvador Lavado “Quino” (2003); y Sergio Aragonés (2002).
Tras las bromas y un poco de humor, “El Fisgón” afirmó que este premio no es para él, sino para todo el colectivo de caricaturistas que colabora en la Revista “El chamuco” y en el diario “La Jornada”.
Rechazó que la caricatura se encuentre caduca, por el contrario, “es un género que tiene vigor y que es necesario”.
El presidente de la FIL, Raúl Padilla López, calificó al dibujante como un extraordinario caricaturista, uno de los grandes favoritos de los visitantes de este festín literario, “un artista indispensable para la historia contemporánea, y de todos los tiempos, de la expresión gráfica de México”.El promotor cultural destacó su arraigado y compromiso social, que no conoce autocensura pero que lo convierte en mucho más que un cartonista, pues sus dibujos han sido un referente para todos los sectores sociales en los últimos años del acontecer público de México.
Dijo que la carrera del activista político e intelectual se distingue por su profundo interés en torno a la libertad de expresión en México, de manera particular a la que se expresa a través de la caricatura.
“Qué gran acierto, Rafael, al haber hecho caso a tu vocación de monero”, dijo Padilla López al tiempo que lo felicitó por todos los éxitos que ha forjado en su trayectoria artística.
Enseguida, el rector de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Marco Antonio Cortes Guardado, entregó al galardonado una escultura de bronce que reproduce un dibujo de Sergio Aragonés, una libre versión de la célebre “Catrina”, creada originalmente por José Guadalupe Posada.
Al tomar la palabra, el premiado manifestó su solidaridad con la UdeG, la segunda escuela pública más grande del país, y dijo que “defender hoy el presupuesto de las universidades públicas es defender la inteligencia, la comunidad.
“Por eso, creo que tenemos, una vez más, que ser comunidad, abandonar las lógicas personalistas y buscar hacer lo más posible en colectividad”, indicó.
En tono bromista, dijo sentirse alagado al recibir la efigie de “La Catrina”, de la cual, dijo, no se siente amenazado ni le asusta.
Afirmó que este galardón ha sido entregado a todos sus héroes culturales: José Palomo (2009); Rogelio Naranjo (2008); Helio Flores (2007); Roberto Fontanarrosa (2006); Gabriel Vargas (2005); Eduardo del Río “Rius” (2004); Joaquín Salvador Lavado “Quino” (2003); y Sergio Aragonés (2002).
Tras las bromas y un poco de humor, “El Fisgón” afirmó que este premio no es para él, sino para todo el colectivo de caricaturistas que colabora en la Revista “El chamuco” y en el diario “La Jornada”.
Rechazó que la caricatura se encuentre caduca, por el contrario, “es un género que tiene vigor y que es necesario”.