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La Verdad del Sureste

FREE LANCE.

Ciclista rehén de entornos.


Alessia Darinka Cáceres Garza apuntaba para convertir en una de las mejores ciclistas del país, pero dejó tierras tabasqueñas, su lugar de nacimiento, para probar suerte con el Estado de México y un mejor entrenamiento en el  Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR), pero encontró prácticamente su prematuro retiro.

    Según palabras del presidente de la Asociación de ciclismo del Estado de Tabasco (ACET), profesor Roberto Chávez Rivera, la deportista tabasqueña, luego de ofrendar sus triunfos a la entidad natal, a partir de 2010 aceptó la invitación de vestir los colores mexiquenses  y lo hizo de manera exitosa por un par de años; al mismo tiempo entrenó en el CNAR  donde se lesionó durante 2012.
    Para el dirigente deportivo y también entrenador la lesión de la ciclista se originó por sobre entrenamiento. Ante el percance la atleta retorno al edén hace un poco más de un par de años y aunque  intentó su regreso al equipo tabasqueño, para competir en la modalidad montaña en la Olimpiada Nacional (ON) 2014,   se quedó con las ganas porque los mexiquenses le negaron su baja.
    La ACET ve difícil que la tabasqueña retorne a las competencias. Con esta decisión  son varios los perdedores desde la misma agrupación de la especialidad hasta el país, por intereses que van más allá de lo deportivo al existir la posibilidad que un atleta se quite un color para competir por otro y heredar sus éxitos a su nueva camiseta.
    Con el lamentable suceso de Cácres Garza nace la preocupación en relación a la calidad y capacidad de los entrenadores de un sitio que alberga a deportistas de alta competencia.  Cada que un atleta es llamado para concentrase en el CNAR  se visualiza como un logro importante del competidor y un significativo apoyo para su entidad.
    Al CNAR van los deportistas con la ilusión de mejorar en los aspectos técnicos-deportivos, pero si en lugar de eso se encuentra con una lesión que provoca su precoz salida del deporte activo, es mejor que se queden en Tabasco a pesar que la mayoría de los instructores tabasqueños poseen todavía muchas carencias, porque se hicieron entrenadores tras su retiro como competidores o estudiaron educación física y la necesidad de personal especializado los improvisó como adistradores deportivos.
    El Caso de Alessia merece una investigación a fondo para elaborar una versión completa y apegada a los hechos en la cual se deslinden responsabilidades, porque los deportistas especulan que el CNAR es una ventana para mejorar sus resultados. El poder es el poder.

 

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