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La Verdad del Sureste

FREE LANCE Fuera del ring


 

Independientemente que el título mundial disputado recientemente en suelo tabasqueño, avalado por el Consejo Universal de Boxeo (CUB), tenga o no prestigió dentro de este deporte, lo grave del tema es que mientras la Comisión de Box (seo) y Lucha Libre Profesional del Municipio de Centro negó la autorización para celebrar el combate su homóloga de Cárdenas la aprobó.
    Para la mayoría de los aficionados locales al llamado deporte de las Orejas de Coliflor, fue una sorpresa saber que en la entidad se disputaría un cinturón ecuménico, donde uno de los contendientes era un peleador local en el ocaso de su carrera deportiva, Samuel Ventura, quien en abril de 2002 fracasó en su intento por conquistar el campeonato  Nacional a Jorge “Coloradito” Solís.
    El empresario Julio Ruiz fue el promotor de la citada función , quien trajo al edén el combate acreditado por el CUB un organismo, con aproximadamente 10 años de vida, pero muy lejos del prestigió que tienen otras siglas como la  AMB, la FIB, la OMB y el CMB, este último, considerado como el más serio del mundo boxístico.
Con el primordial argumento de que la pelea de título mundial o los peleadores no cumplían con lo estipulado, para estos casos, en el Reglamento de la Comisión de Centro, el presidente de la misma licenciado Concepción Hernández Díaz, no autorizó el combate; mientras que el empresario acusó al abogado de exigirle una cantidad importante de dólares por aprobarla.
    Esto originó que a Julio, como si estuviera en una plaza comercial, buscar la anuncia de la Comisión de Cárdenas y ésta sin tanta burocracia sancionó la pelea de campeonato.  Si esto es legal o ilegal, aquí en la entidad no existe quien responda esa pregunta en base a documentos o estatutos.
    En el hipotético caso que sea posible que una Comisión de cierto Ayuntamiento tenga la facultad para sancionar peleas en un municipio, que no sea el propio; es un atentado a la formalidad del deporte que sea y una falta de respeto a la figura que para el  mismo objetivo tiene la  jurisdicción violentada.
    Todo esto nada tiene que ver con la honestidad o deshonestidad del presidente de la Comisión de Centro, sino con el respeto a su campo de acción, pues al rebasar su autoridad se fomenta la anarquía y eso daña al deporte que ya es víctima, en algunos casos, del uso de sustancias prohibidas y amaños.
    Es conocido que en el deporte profesional se manejan muchos intereses, pero ninguno tiene que estar por encima de la Ley o de un Ayuntamiento. El poder es el poder.

 

 

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