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La Verdad del Sureste

FREE LANCE ¿Promoción o negocio?


 

 

Desde que el organizador de cierta carrera atlética en la entidad comenzó a cobrar las inscripciones por participar en el evento, se disparó el nacimiento, desordenado y cobro de cuotas por participar, de otras competencias con el argumento de fomentar el deporte a tal magnitud que algún certamen se empalmó con otro el mismo día su celebración.
    Tradicionales competencias atléticas en tierras tabasqueñas organizadas por el sector público o privado, desde sus primeras ediciones inscribían gratuitamente a los competidores  y los premios en efectivo entregados a los ganadores lo conseguían los organizadores de estos eventos a través de patrocinadores.
    Supuestamente algunos deportistas sugirieron al principal promotor de una habitual competencia local, amparados que en otras partes de país  cobran el derecho a competir en certámenes atléticos, y como apoyo para disminuir los gastos de organizar la carrera, hiciera lo mismo.
    Obviamente esto originó la cultura del pago por inscribirse en las eventos atléticos, que se desarrollan en la entidad a excepción de algunas que todavía conservan la gratuidad de la inscripción y con lo cual realmente promueven el deporte entre la población deportiva
    Se hizo común, en Tabasco, las invitaciones a participar en carreras atléticas donde los competidores pagan una inscripción de 100 ó más pesos por, donde se ofrecen premios en efectivo o en especie. La mayoría de estas competencias carecen del aval de la Asociación Tabasqueña de Atletismo (ATA) y, además, en las convocatorias  se reflejan hasta más de una decena de patrocinadores.
    Los ciudadanos son libre de organizar eventos deportivos, pero en el marco del deporte organizado, que obliga, en al caso del atletismo, a pagar una especie de tributo a los primeros lugares de la competencias; en porcentajes distintos de acuerdo a si es mexicano o extranjero el ganador.
    La contribución que recibe la ATA de las carreras avaladas por sus siglas, virtualmente, son utilizadas en sus programas de desarrollo y promoción de sus afiliados. La demás no sólo evaden el aval del órgano rector del atletismo estatal sino que desquician las vialidades en momento de su celebración y utilizan los servicios públicos sin que la sociedad reciba algo a cambio.
    La ATA, el Indetab o el Congreso local tienen que actuar en consecuencia para regular todas estas competencia y el que su objetivo sea promover el deporte reciba el apoyo necesario y quien lo haga por negocio que pague como cualquier empresario y no engañen a los patrocinadores.. El poder es el poder.

 

 

 

 

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