Con antimotines el químico mandó a bloquear la marcha de los campesinos de Centla y los mando a una mesa de diálogo, en la cual no hubo avances, solo promesa de una nueva reunión en los próximos días (Foto: Joel Arias)
Empleados de la Secretaria de Gobierno informaron que no les permitirían el paso, para impedir que los manifestantes estropearan la inauguración de la feria navideña en el parque Manuel Gigliaza.
Al término de su caminata de 80 kilómetros desde el poblado Francisco I. Madero, municipio de Centla, pasando por otros poblados como Simón Sarlat, las decenas de campesinos de Centla -acompañados por integrantes del Frente Sindical Campesino Indígena Popular y Social, del Comité de Derechos Humanos de Tabasco y del Comité Nacional de la Energía- pretendían dar a conocer al Gobernador, sus demandas de manera directa.
Caminando por avenida Universidad y Pagés Llergo, los campesinos
-alrededor de cien- lograron llegar a Paseo Tabasco después de Javier Mina en donde ya los esperaban decenas y decenas de policías antimotines, alrededor de las diez.
Al frente portaban una manta que decía:
“Exigimos al químico Andrés Granier solución y no represión contra su pueblo” y sus demandas:
Pago de afectaciones y obras sociales, retribución mínima por décadas de explotación; indemnización por daños de la inundación por las presas y ley que ampare a los adultos mayores, madres desamparadas y discapacitados humillados y condenados al abandono.
De ese punto y a pesar de las gestiones del los representantes del Codehutab y el FSCIPS, tratando de hacer ver a los jefes policíacos que estaban violando garantías individuales por impedir el libre tránsito y de libre manifestación, los policías se mantuvieron ahí y la marcha no pasó.
A pesar de que los manifestantes solo ocuparon la parte de Paseo Tabasco que se dirige a la Catedral, los elementos de la Secretaria de Seguridad Pública y de Tránsito del estado, cerraron todo Paseo Tabasco, con el consecuente congestionamiento de paso vehicular en ambas direcciones.
Ahí Inoel Arias, representante del poblado Francisco I. Madero y del Consejo General de Pueblos, comentó que, conociendo al gobierno de Tabasco, imaginaban que eso iba a suceder “hasta mucho se tardaron” y mencionó que no pretendían quedarse en plantón frente a la Quinta Grijalba, solo pasar enfrente.
Mencionó que el martes dialogaron con representantes de Petróleos Mexicanos y se comprometieron a retirar las denuncias penales en contra de él y Luis Alberto Méndez May.
También, afirmó, Pemex se comprometió a realizar un estudio de impacto ambiental y otras acciones en bien de la comunidad y nosotros levantamos el plantón que realizábamos en el acceso al pozo Palapa-Luna.
De buena fe aceptamos con Pemex los ofrecimientos, y ojalá cumplan porque si no tendremos que tomar otras medidas, sostuvo.
Inoel Arias mencionó que no era intención de los marchistas estar en confrontación con la policía “porque sabemos como se las gastan”
Llegamos al destino que nos habíamos propuesto, pero el Gobernador le da prioridad a una fiesta que tiene programada.
En relación a dispositivo policíaco, Luis Alberto Méndez May del FSCIPS, expuso que esa acción es una muestra de la incongruencia del discurso del Gobernador, Andrés Granier Melo, cuando dice que respeta el estado de derecho y las garantías individuales, pero viola los derechos humanos de tabasqueños que pretenden manifestarse de manera pacífica.
Las familias de Centla que estaban antes de la inundación, en una situación de pobreza, ahora están peor, perdieron sus viviendas, su trabajo y sus tierras están devastadas afirmó, ya no aguanta más, expresó.
“Pensamos que todos tenemos derecho a fiestas, pero no anteponiendo eso a los reclamos de justicia social de un pueblo al que le han destruido sus viviendas, sus tierras, sus pastizales, que no tienen trabajo y por lo tanto no hay comida”.
Qué necesidad hay de que el pueblo salga a exigir sus derechos, pero lo que el gobierno pregona en el discurso, el estado de derecho, la justicia social y el avance democrático, solo está en el discurso de todos los políticos.
Insistiremos, dijo, con las demandas para que el gobierno se comprometa y obligue con el gobierno federal, a pagar por todos los daños y perjuicios ocasionados por la inundación.
Pemex se comprometió a revisar y realizar un estudio con instituciones de investigación para que se determine el grado de contaminación que existe en la zona para luego pagar indemnizaciones y a construir en la comunidad obras sociales, que es los que demandamos, afirmó.
Por su parte la directora del Codehutab, Lorena Sánchez Martínez, luego de condenar la actitud del gobierno del estado y mencionar que el bloqueo con antimotines constituye una violación a las más elementales garantías de los ciudadanos, la abogada dio a conocer que esa organización presentaría un a queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos
Alfredo Hernández Peñaloza del Comité Nacional de Estudios de la Energía, entrevistado en la misma manifestación, declaró, en relación a la presencia de los antimotines:
“El gobierno lo que teme es que el pan y circo que prepara todos los años para el pueblo, se le derrita en las manos; la realidad de Tabasco no es una Navidad feliz, ni son los monitos de Disneylandia, la realidad es la miseria de la gente del campo”.
Los campesinos han caminando 80 kilómetros a pie para que se les escuche en sus justas demandas, dijo; son Tabasco, no hay empleo, sus parcelas fueron afectadas, no solo por Pemex, sino que ahora se conjuntaron otros factores, los grandes volúmenes de agua por el mal manejo de las presas, que terminó de reducir sus formas de subsistencia.
Se les quita la posibilidad de empleo, de educación para sus hijos, de disponer de alimentos, entonces esta marcha es una expresión de esa desesperación, de lo que es Tabasco.
La desesperación que embarga a la mayoría de los campesinos en Tabasco, que ya ni son campesinos sino un ejército de obreros libres, de reserva, los cuales en el mejor de los casos se venderán al mejor postor que abusará de ellos, pero ya ni siquiera encuentran a quienes les compren su fuerza de trabajo, agregó Hernández Peñaloza.
Como consecuencia de la protesta, la Secretaria de Gobierno ofreció instalar una mesa de diálogo en señal de buena disponibilidad en el parque de Los Guacamayos.
Alrededor del mediodía, y al ver que no habría posibilidad de avanzar hacia la Quinta Grijalva, los campesinos decidieron acudir a la mesa diálogo, mediante una comisión del Consejo General del Pueblo, mientras el resto mantendría el plantón, pero sin obstruir el tráfico, sobre la banqueta y manteniendo la comunicación en relación al avance de las pláticas.
Alrededor de las 16 horas, por vía telefónica, la directora de Codehutab informó que durante el diálogo entre autoridades de Conagua y del gobierno del estado, no hubo avances, solo una promesa de una nueva reunión en los próximos días.
