Gana la presidencia un hombre “sin talento político” e “intelectualmente débil”: Der Spiegel
BRUSELAS, 2 julio (apro).- “Sin tener ningún talento político significativo” y con una preparación “in¬telectualmente débil”, el candidato del Partido Re¬volucionario Institucio¬nal (PRI), Enrique Peña Nieto, obtuvo la victoria en las elecciones presi¬denciales mexicanas gra-cias, solamente, “al apoyo de Televisa, la mayor te¬levisora de América Lati¬na”, sostiene el prestigia¬do semanario alemán Der Spiegel.
En un extenso ar¬tículo titulado Peña Nie¬to, el señor telenovela, el futuro presidente de México, se describe al priista como “un niño con encanto y sonrisa perma¬nente”, y se afirma que, con su triunfo, “devuelve al pasado a México, el se¬gundo país más grande de América Latina”.
En este país, seña¬la la revista, “el camino hacia el poder no siempre
es difícil”, y basta con que “cualquier persona ten¬ga los atributos externos apropiados”, y los apoyos correctos, para poder lle¬gar a ser Presidente.
“La victoria del PRI y Peña Nieto sólo fue posible con la ayu¬da de Televisa”, explica Der Spiegel en una nota firmada por el periodis¬ta Klaus Ehringfeld des¬de la Ciudad de México. Desde 2006, agrega, los “dinosaurios” del PRI fra¬guaron el proyecto de re¬conquistar el poder con una cara renovadora, y el exgobernador de México reunía “los atributos per¬fectos: guapo, telegénico y juvenil. El hecho de que fuera intelectualmente débil no molestó particu¬larmente (al PRI). Enri¬que Peña Nieto es como un actor de telenovelas, la fábrica de sueños: era el candidato perfecto para la televisora”.
El semanario más influyente de Alemania recuerda a sus lectores
que el PRI gobernó, entre 1929 y 2000, con una com¬binación de “fraude elec¬toral, opresión, corrup¬ ción y crisis económica”. Expone que en “el regre¬so de la vieja guardia” priista “contribuyó enor¬memente la devastadora guerra contra las drogas” del
En un extenso ar¬tículo titulado Peña Nie¬to, el señor telenovela, el futuro presidente de México, se describe al priista como “un niño con encanto y sonrisa perma¬nente”, y se afirma que, con su triunfo, “devuelve al pasado a México, el se¬gundo país más grande de América Latina”.
En este país, seña¬la la revista, “el camino hacia el poder no siempre
es difícil”, y basta con que “cualquier persona ten¬ga los atributos externos apropiados”, y los apoyos correctos, para poder lle¬gar a ser Presidente.
“La victoria del PRI y Peña Nieto sólo fue posible con la ayu¬da de Televisa”, explica Der Spiegel en una nota firmada por el periodis¬ta Klaus Ehringfeld des¬de la Ciudad de México. Desde 2006, agrega, los “dinosaurios” del PRI fra¬guaron el proyecto de re¬conquistar el poder con una cara renovadora, y el exgobernador de México reunía “los atributos per¬fectos: guapo, telegénico y juvenil. El hecho de que fuera intelectualmente débil no molestó particu¬larmente (al PRI). Enri¬que Peña Nieto es como un actor de telenovelas, la fábrica de sueños: era el candidato perfecto para la televisora”.
El semanario más influyente de Alemania recuerda a sus lectores
que el PRI gobernó, entre 1929 y 2000, con una com¬binación de “fraude elec¬toral, opresión, corrup¬ ción y crisis económica”. Expone que en “el regre¬so de la vieja guardia” priista “contribuyó enor¬memente la devastadora guerra contra las drogas” del