A la gente no le interesan los problemas que les afecta
(ENTREVISTA A GOITIA. TERCERA Y ÚLTIMA PARTE)
vFrancisco Goitia Prieto fue invitado por el Comité de Derechos Humanos de Tabasco, a la presentación de un libro del Codehutab sobre las consecuencias de la inundación del 2007 en el estado, hace dos años, ese evento fue aprovechado por la reportera para esta entrevista que se realizó entre dormitada y dormitada del entrevistado debido a su visible cansancio. Entonces se le preguntó al sacerdote jesuita y ex fundador y ex director del Codehutab, cómo veía a los tabasqueños después de ocho años de haber dejado Tabasco para trasladarse a Torreón, Coahuila.
Francisco Goitia Prieto, quien en entrevista anterior con La Verdad de Sureste había expresado su desencanto por la pasividad política en la que había caído la sociedad tabasqueña, expresó entonces su enojo por la escasa asistencia a la presentación del libro de Codehutab. Me reprocharon mucho porque al irme, en una entrevista dije que Tabasco “era un pueblo de cobardes”, pero la poca asistencia de la gente a la presentación de este libro, comentó, revela que a la gente no le interesan los problemas que les afecta. Ya cuando tiene el problema encima es que quieren resolver todo; eso nos pasó luego de la última explosión en Plátano y Cacao; nosotros la apoyamos y la convocamos a la unión para exigir a Petróleos Mexicanos y al gobierno la reubicación de las familias para que no volviera a suceder lo mismo. Lo que hizo el gobierno y Pemex, fue repartir 2 mil pesos a cada familia y con eso desbarató la organización, lo cual para nosotros significó ¿para qué molestarse y luchar si la gente quiere seguir así? Esa es una actitud de los ciudadanos, cobarde, de comodidad, de conveniencia, están acostumbrados a eso. No se cuanto le llevó a Codehutab escribir ese libro, pero nadie quiere escuchar lo que contiene, como para que después dijera vamos a trabajar juntos para que no vuelva a pasar lo que sucedió en el 2007, y no, cuando venga otro de esos desastres, solo pedir ropa, alimentos, medicamentos. No afirmó que todos los tabasqueños sean así, dijo, pero si todos se pusieran de pie exigirían a los gobiernos, soluciones de fondo porque no es posible, que sigan apareciendo inundaciones por todos lados.
-¿Cómo ve la política en el estado? He estado bastante lejos de Tabasco –ocho años, entoncesrespondió, y se que ha hecho su aparición en el estado, el crimen organizado, lo cual en Torreón es noticia de todos los días, balaceras y muertos, lo cual parece que aquí también ya se está viendo. Y los políticos, son los mismos, los que un día deciden que están en el PRI y al día siguiente en el PAN y luego en el PRD, para luego decir, ya se me olvidó y regresan al PRI, porque lo que les interesa, lo que buscan es solo disponer de todo el dinero que deseen. Eso es lo que, en términos generales alcanzo a ver. A la ciudadanía hay que exigirle, más conciencia de su responsabilidad, de la fuerza de su voto y participación, entrarle más allá de una posición convenenciera. -¿Tenemos el gobierno que nos merecemos? El problema es que si ya sabemos quiénes son y que son políticos que se han ido de un partido a otro, que cuando aún no han clausurado su participación en una de esas organizaciones los vemos participar en otro y a pesar de eso les damos nuestro voto.
En comparación con la participación política de los coahuilenses ¿cómo calificaría la de los tabasqueños? Creo que hay más participación política allá, uno de los objetivos de mi trabajo ha sido fijar bases para la participación política, porque la gente no quier salir, participar, organizarse, pero está peor aquí, comentó. Entonces nos habló de su trabajo social y por los derechos humanos, en Torreón, Coahuila, a través de la Organización Encuentro Ciudadano Lagunero A los setentas y tanto años ha inciiado una lucha allá En Torreón, Francisco Goitia continuó su trabajo en defensa de los derechos humanos. A través de la organización Encuentro Ciudadano Lagunero, el objetivo de esa agrupación civil, afirmó, era exigir, de manera reiterada ante la Comisión Nacional del Agua, el derecho del agua para la población, debido al acaparamiento del vital líquido por la empresa lechera Lala, en esa zona. Somos, mencionó un grupo como de diez personas, en el que participan investigadores e investigadoras con doctorados y maestría, profesionistas muy calificados pero también luchadores sociales, todos muy activos y nos reunimos con bastante frecuencia.
La empresa Lala acapara el 87 por ciento del agua potable de Torreón, aún cuando la Ley de Aguas Nacionales, afirmó, establece que la prioridad es el uso doméstico, lo segundo el público urbano y tercero el pecuario, en Torreón pasa exactamente lo contrario.
El agua se saca de pozos profundos, pero la Comisión Nacional del Agua ni siquiera registrado el número de pozos que existen y muchos de ellos no tiene medidores, por lo tanto no pagan ni luz ni agua. En Torreón, el 98 por ciento de la población dispone de agua entubada en sus casas, lo cual significa que un 2 por ciento no cuenta, pero como el líquido se extraer cada día a distancias más profundas, porque no la hay, y el problema no es solo que se saca el doble de agua de lo que entra, sino que contiene un alto nivel de contaminantes. El agua que consume la población de Torreón tiene cantidades de arsénico que exceden las normas internacionales y que coloca a la población con grandes probabilidades de padecer cáncer. La norma internacional establece que lo tolerable son 10 microgramos por litro, la de México dice que 25 y el agua de Torreón contiene hasta 60 y 90, afirmó Goitia Prieto. La población no ha caído en cuenta que puede llegar el día en que no dispondrá de agua o que está en grave riesgo de padecer cáncer, en tanto la empresa lechera Lala acapara el 87 por ciento. Denunciamos lo anterior ante el Sistema Municipal de Agua y Saneamieto y les preocupó lo de los 90 microgramos por litro, se les ocurrió entonces colocar un filtro, pero el agua sigue reportando 60 microgramos por litro. -¿Añora regresar a Tabasco? La cuestión es que ya estoy comprometido allá, no puedo dejar aquello, respondió. Me gusta Tabasco, pero son otros tiempos, Codehutab ya está funcionado, me preocupa de Torreón que si me salgo, lo de allá todavía esta tierno, no quiero que se venga abajo. Estoy aprendiendo mucho, allá no tengo tantos espacios y conocimiento como los que logré aquí. Todavía en Tabasco dicen: ¡miren ese es el padre Goitia! Algunos todavía guardan una imagen mía. Pero yo no quiero regresar a ver de nuevo “chamuscados” por las explosiones de instalaciones de petroleras o plagas por la contaminación e inundaciones, pero además yo no soy el que decide en donde voy a trabajar, agregó hace dos años el sacerdote jesuita.
Francisco Goitia Prieto, quien en entrevista anterior con La Verdad de Sureste había expresado su desencanto por la pasividad política en la que había caído la sociedad tabasqueña, expresó entonces su enojo por la escasa asistencia a la presentación del libro de Codehutab. Me reprocharon mucho porque al irme, en una entrevista dije que Tabasco “era un pueblo de cobardes”, pero la poca asistencia de la gente a la presentación de este libro, comentó, revela que a la gente no le interesan los problemas que les afecta. Ya cuando tiene el problema encima es que quieren resolver todo; eso nos pasó luego de la última explosión en Plátano y Cacao; nosotros la apoyamos y la convocamos a la unión para exigir a Petróleos Mexicanos y al gobierno la reubicación de las familias para que no volviera a suceder lo mismo. Lo que hizo el gobierno y Pemex, fue repartir 2 mil pesos a cada familia y con eso desbarató la organización, lo cual para nosotros significó ¿para qué molestarse y luchar si la gente quiere seguir así? Esa es una actitud de los ciudadanos, cobarde, de comodidad, de conveniencia, están acostumbrados a eso. No se cuanto le llevó a Codehutab escribir ese libro, pero nadie quiere escuchar lo que contiene, como para que después dijera vamos a trabajar juntos para que no vuelva a pasar lo que sucedió en el 2007, y no, cuando venga otro de esos desastres, solo pedir ropa, alimentos, medicamentos. No afirmó que todos los tabasqueños sean así, dijo, pero si todos se pusieran de pie exigirían a los gobiernos, soluciones de fondo porque no es posible, que sigan apareciendo inundaciones por todos lados.
-¿Cómo ve la política en el estado? He estado bastante lejos de Tabasco –ocho años, entoncesrespondió, y se que ha hecho su aparición en el estado, el crimen organizado, lo cual en Torreón es noticia de todos los días, balaceras y muertos, lo cual parece que aquí también ya se está viendo. Y los políticos, son los mismos, los que un día deciden que están en el PRI y al día siguiente en el PAN y luego en el PRD, para luego decir, ya se me olvidó y regresan al PRI, porque lo que les interesa, lo que buscan es solo disponer de todo el dinero que deseen. Eso es lo que, en términos generales alcanzo a ver. A la ciudadanía hay que exigirle, más conciencia de su responsabilidad, de la fuerza de su voto y participación, entrarle más allá de una posición convenenciera. -¿Tenemos el gobierno que nos merecemos? El problema es que si ya sabemos quiénes son y que son políticos que se han ido de un partido a otro, que cuando aún no han clausurado su participación en una de esas organizaciones los vemos participar en otro y a pesar de eso les damos nuestro voto.
En comparación con la participación política de los coahuilenses ¿cómo calificaría la de los tabasqueños? Creo que hay más participación política allá, uno de los objetivos de mi trabajo ha sido fijar bases para la participación política, porque la gente no quier salir, participar, organizarse, pero está peor aquí, comentó. Entonces nos habló de su trabajo social y por los derechos humanos, en Torreón, Coahuila, a través de la Organización Encuentro Ciudadano Lagunero A los setentas y tanto años ha inciiado una lucha allá En Torreón, Francisco Goitia continuó su trabajo en defensa de los derechos humanos. A través de la organización Encuentro Ciudadano Lagunero, el objetivo de esa agrupación civil, afirmó, era exigir, de manera reiterada ante la Comisión Nacional del Agua, el derecho del agua para la población, debido al acaparamiento del vital líquido por la empresa lechera Lala, en esa zona. Somos, mencionó un grupo como de diez personas, en el que participan investigadores e investigadoras con doctorados y maestría, profesionistas muy calificados pero también luchadores sociales, todos muy activos y nos reunimos con bastante frecuencia.
La empresa Lala acapara el 87 por ciento del agua potable de Torreón, aún cuando la Ley de Aguas Nacionales, afirmó, establece que la prioridad es el uso doméstico, lo segundo el público urbano y tercero el pecuario, en Torreón pasa exactamente lo contrario.
El agua se saca de pozos profundos, pero la Comisión Nacional del Agua ni siquiera registrado el número de pozos que existen y muchos de ellos no tiene medidores, por lo tanto no pagan ni luz ni agua. En Torreón, el 98 por ciento de la población dispone de agua entubada en sus casas, lo cual significa que un 2 por ciento no cuenta, pero como el líquido se extraer cada día a distancias más profundas, porque no la hay, y el problema no es solo que se saca el doble de agua de lo que entra, sino que contiene un alto nivel de contaminantes. El agua que consume la población de Torreón tiene cantidades de arsénico que exceden las normas internacionales y que coloca a la población con grandes probabilidades de padecer cáncer. La norma internacional establece que lo tolerable son 10 microgramos por litro, la de México dice que 25 y el agua de Torreón contiene hasta 60 y 90, afirmó Goitia Prieto. La población no ha caído en cuenta que puede llegar el día en que no dispondrá de agua o que está en grave riesgo de padecer cáncer, en tanto la empresa lechera Lala acapara el 87 por ciento. Denunciamos lo anterior ante el Sistema Municipal de Agua y Saneamieto y les preocupó lo de los 90 microgramos por litro, se les ocurrió entonces colocar un filtro, pero el agua sigue reportando 60 microgramos por litro. -¿Añora regresar a Tabasco? La cuestión es que ya estoy comprometido allá, no puedo dejar aquello, respondió. Me gusta Tabasco, pero son otros tiempos, Codehutab ya está funcionado, me preocupa de Torreón que si me salgo, lo de allá todavía esta tierno, no quiero que se venga abajo. Estoy aprendiendo mucho, allá no tengo tantos espacios y conocimiento como los que logré aquí. Todavía en Tabasco dicen: ¡miren ese es el padre Goitia! Algunos todavía guardan una imagen mía. Pero yo no quiero regresar a ver de nuevo “chamuscados” por las explosiones de instalaciones de petroleras o plagas por la contaminación e inundaciones, pero además yo no soy el que decide en donde voy a trabajar, agregó hace dos años el sacerdote jesuita.