Granier intenta revivir notarias
Después de que la SCJN emitiera el fallo que puso en el pedestal de la vergüenza nacional a los notarios públicos de Tabasco y a funcionarios granieristas, el químico pretende “recomponer” el tema de los fedatarios locales
VERÓNICA HERNÁNDEZ TRIANO
Siete semanas después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitiera el histórico fallo que puso en el pedestal de la vergüenza nacional, por tramposos, a los Notarios Públicos de Tabasco y a funcionarios del gobierno del Estado, la administración de Andrés Granier pretende “recomponer” el tema de los fedatarios locales con nuevas ilegalidades basadas otra vez en mentiras y engaños. Se falsificaron documentos y hasta se mandó imprimir una edición “extraordinaria” del periódico oficial.
Fuentes bien informadas del actual gobierno y que aportaron estos datos, indican que a unas cuantas semanas de que concluya su mandato, Granier Melo ha decidido otorgar una serie de Notarías Adscritas que de origen, carecen de la legalidad que requiere el proceso, y pueden ser impugnadas para documentar un nuevo caso de exceso de poder, como el que se comprobó con las 13 notarías anuladas al ex gobernador Manuel Andrade el pasado 24 de octubre.
Entre los beneficiados por estos fiats como adscritos, presuntamente Pedro Javier Reséndez Medina, quien no obstante ser compadre del químico Granier, y ser un beneficiado histórico de los gobiernos priístas, se dedicó en los últimos cuatro años a lanzarle a su compadre y amigo gobernador, toda clase de señalamientos derivados de un profundo distanciamiento personal; le dijo desde incapaz e ignorante, hasta títere y corrupto.
Reséndez Medina es uno de los grandes perdedores por la resolución de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que concedió el amparo directo al quejoso Jorge Arturo Pérez Alonso, anulando los procedimientos de la designación de notarías en Tabasco, porque se comprobó y así se exhibió a todo el mundo, que fueron realizadas de manera ilegal y tramposa por el ex gobernador Andrade.
Lo es porque había renunciado a su posición de Notario habida cuenta que en el paquete de notarías entregadas por Andrade y ratificadas en el principio de este gobierno, se encontraba su hijo. Anulado el procedimiento, y al no tener otro notario adscrito, la familia Reséndez perdió automáticamente el fiat que detenta el patriarca Pedro Javier, como concesión graciosa desde mediados de los años setentas.
Mayans, intermediario
Por la pérdida del fiat, la familia Reséndiz entró en serios problemas, se dice.
Ante tal situación, según la fuente que proporcionó la información, las familias y los amigos pugnaron por un “reencuentro” entre compadres: por un lado Pedro Javier Reséndez Medina, y por el otro, Andrés Granier Melo.
El gestor de tal reencuentro fue el cuestionadísimo Humberto Mayans Canabal, ex secretario de gobierno y actual senador de la República, otro de los personajes a quienes Reséndez Medina tenia como blanco favorito de sus acusaciones y desplantes; por igual que a Granier, lo calificaba como ineficiente, como parte de la corrupción y sugería que Humberto era el poder tras el trono en el gobierno.
Mayans, según la misma fuente, habría propiciado la reunión en una lujosa suite de conocido hotel. Según un testigo privilegiado , Reséndez se comprometió no sólo a dejar de hablar mal de Granier y del propio senador, sino incluso, a ofrecer sus mejores oficios para intervenir ante Arturo Núñez Jiménez.
Documentos falsos, la misma historia
Como lo que se buscaba en ese magistral encuentro era, resolver el problema y lograr que los Reséndez vuelvan al notariado, a Humberto DomingoMayans, se le ocurrió una idea brillante, relata el testigo de esta reunión, donde se sirvieron solamente bebidas finas.
Al paso de las copas y conforme se iban hablandando los rostros, --aunque no las arrugas de uno de los asistentes--, Mayans hizo una llamada al ex consejero Jurídico de la gubernatura y ex dirigente estatal del PRI, Miguel Romero, quien se incorporó al encuentro.
Mayans y el resto escucharon, de nuevo con rostros graves, a Romero decir: “la única manera de ayudar a los amigos como al licenciado Reséndez, es otorgar con retroactividad en cuanto a las fechas, el nombramiento de Notarios Adscritos, para que esté de nuevo el licenciado Reséndez en condición de sustentar un examen y aspirar por tanto a recuperar lo perdido por esta tremenda ilegalidad de la Corte”.
Mayans y Granier—cuenta la fuente-- se miraron en silencio. Reséndez escuchó las últimas palabras de Romero con la cabeza gacha y la mirada clavada en la alfombra de la habitación. Cruzó los brazos y suspiró profundamente, casi hasta grados del llanto. El momento fue emotivo. Dramático.
Mayans, el buen Samaritano, tomó el brazo de Granier y buscó de abajo hacia arriba la mirada perdida de Reséndez: “si tenemos que tomar la decisión, la vamos a tomar. No podemos dejar colgado a nadie, y menos a una gente como tú”. Es decir, hasta el último momento de su administración utilizaron el poder para beneficio de amigos y compadres.
Dicho lo anterior, Romero salió con una encomienda: falsificar documentos para hacerle creer a los tabasqueños, al Colegio de Notarios, que personajes como Pedro Javier Reséndez Medina eran “notarios adscritos” desde el 2010. Los nombramientos, se acordó, los firmaría el día siguiente el ya senador de la república, estampando su firma en una hoja de fecha anterior que lo pone como “secretario de gobierno”.
Para cerrar el caso de Reséndez y de otros amigos de Granier y de Mayans que quedarán encarrilados para participar como Notarios Públicos, se encargó al actual secretario de gobierno, Rafael González Lastra, hacer una impresión extraordinaria del periódico oficial de Tabasco, con fecha retroactiva, para darle “legalidad” al Acuerdo de los Compadres.
La edición del periódico oficial de Tabasco está en talleres y saldrá pronto a la luz pública.