GRUPOS POLITICOS, TRIBUS Y CORRIENTES
Como dijera la canción, parece que fue ayer, pero lo cierto es que ya nos encontramos nuevamente inmersos en los procesos electorales tanto Federales como Locales, y lo más absurdo con los mismos problemas, conflictos y vicios al interior de cada uno de los partidos al momento de designar sus respectivos candidato(a).
Es la misma historia política cada tres y seis años, solo se reeditan los actores políticos. De entrada en todos los partidos políticos al menos en México y Tabasco para lograr tal o cual candidatura, es imprescindible actualmente pertenecer a X grupo, tribus o corriente política, posteriormente viene lo que se llama elegir al mejor, al más competitivo; es en esta etapa de selección donde se pierde o gana una elección, la experiencia nos dice que la rebatinga entre grupos, tribus o corrientes no eligen al mejor, sino que en acuerdo se reparten municipios y diputaciones eligiendo a los que así convengan al interés del grupo. Desde esta perspectiva o lógica natural, quedan a fuera no sabemos si los mejores, los más capacitados política y administrativamente, pero tampoco se tiene la garantía que los que quedan traen la verdad absoluta y abonen al triunfo. El sacar buenos candidatos del proceso interno de los partidos políticos representa un 50% del triunfo, un 20% lo representa las buenas negociaciones de inclusión y saneamiento, un 20% la campaña electoral y 10% su estructura electoral. Si por el contrario se tiene un mal candidato y se apuesta a suplir esta deficiencia a través de una campaña fuerte y una estructura electoral, que saque a los votantes el día de la jornada y cuide los votos simple y sencillamente, sobrara este activo humano en los procesos electorales de los partidos, ya que los ciudadanos saldaran a votar por sí mismo pero………… por el mejor candidato así sea de X partido. Hoy por hoy el candidato es la figura, la imagen, la atracción fuerte en una campaña electoral, una mala decisión electiva con lleva sin duda alguna al fracaso. Ganar no está a discusión ni mucho menos al manoseo de grupos, tribus o corrientes, al menos que el objetivo sea otro “perder”.
Por regla general sin presión de grupos, los candidatos tienen que ser honestos consigo mismo, hacer su propia evaluación o recuento personal, auto valorarse hasta donde les da o les alcanza. Aferrarse a lo que de manera natural no se te da es violentar y poner en riesgo una campaña electoral, no solo hay que estar preparado para lo que quieres, sino también estarlo y aceptar con humildad y decir, “en estos momentos tu eres el mejor y me sumo a tu campaña”.