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La Verdad del Sureste

Guaruras que cuidaban de Granier y su familia, presentan demanda por despido

nProtegían a la esposa e hijos del ex gobernador: Tere Calles, Paulina, Mariana y Fabián; también a Humberto Mayans; Rafael Miguel González; Héctor López Peralta; Rodolfo Campos, José Manuel Sáiz Pineda, entre otros


Guaruras que cuidaban de Granier y su familia, presentan demanda por despido

 

México, DF., 06 de julio/ Por despido injustificado e incumplimiento de contrato, un grupo de guardaespaldas que protegían a Andrés Granier, a su esposa Tere Calles, los hijos del Químico Paulina, Mariana y Fabián, presentó una demanda en contra de ex gobernador priísta ante la Junta de Conciliación y Arbitraje.
    Además, los escoltas estaban al servicio del ex secretario de Gobierno Humberto Mayans; el ex procurador, Rafael Miguel González; el ex secretario de Obras Públicas, Héctor López; el ex presidente del Tribunal Superior de Justicia, Rodolfo Campos, y del ex secretario de Finanzas, José Manuel Saiz Pineda, entre otros.
    Durante seis años laboraron en camionetas Yukon GMC, Suburban Chevrolet, autos Stratus Dodge, Corola Toyota, algunos rentados y otros propiedad de Tabasco.
    Dichos automóviles y camionetas también eran utilizados para realizar diversas compras, específicamente de antigüedades y figuras de cerámica o mármol en la Plaza del Ángel de la Zona Rosa.
    De acuerdo a información del diario MILENIO, la demanda fue interpuesta por los elementos de seguridad Arturo Chatelain, Miguel Leo, Pedro Amaro, Dante Martínez, Óscar Cabrera y Omar Chatelain.
    Solicitan el cumplimiento de contrato individual, la inmediata reinstalación, así como el pago de salarios caídos y prestaciones correspondientes, por lo que también demandaron al que fuera representante del gobierno de Tabasco en el Distrito Federal, en el sexenio pasado, Luis Luciano Priego.
    Los escoltas despedidos el pasado 8 de mayo por órdenes de Granier y con la exigencia, de que no intentaran contactar al ex mandatario y su familia, revelaron que entre las labores que realizaban, consistía en recoger a Andrés Granier cuando arribaba al hangar de Servicios Aéreos Ejecutivos del Aeropuerto de la Ciudad de Toluca o en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
    Además, se ocupaban de su traslado a tres domicilios: una casa en Cerro de San Andrés, en la colonia Campestre Churubusco, un departamento ubicado en Lomas de Santa Fe y a Residencial San Francisco, en la delegación Coyoacán.
    También protegían a María Teresa Calles, esposa del ex gobernador, a Paulina, Mariana y Fabián, hijos del ex mandatario.
Para ello, afirmaron que eran hospedados en el hotel Moraleja Santa Fe y otros, siempre financiados por el gobierno del estado de Tabasco. De la misma manera, se ocupaban del traslado y protección física de los funcionarios del gabinete de Granier Melo durante sus visitas al Distrito Federal.
CONTRATOS Y SALARIOS
Arturo Chatelain, guardaespaldas destacado como el jefe del grupo, comenzó a colaborar con Andrés Granier desde 2002, con un sueldo base de 766 pesos diarios, al igual que Dante Martínez.
    Miguel Leo y Pedro Amaro fueron contratados el 14 de marzo de 2007 con un salario de 600 pesos. En 2010 se sumaron al grupo de escoltas Óscar Cabrera y Omar Chatelain, ganando 500 pesos al día.
    Todos fueron contratados por Efrén Camaño Lugo, titular de una empresa de seguridad, para el cuidado del entonces gobernador de Tabasco, su familia y personas del gabinete, cargo que —al menos desde 2007 hasta la fecha—, afirman, “no han dejado de ejercer”.
    El documento puntualiza que para su labor el químico les repartió gafetes del gobierno del estado de Tabasco, como representación del Ejecutivo estatal en el Distrito Federal, firmados por Alfonso del Río Pintado, entonces coordinador general de Comunicación Social y Relaciones Públicas del tabasqueño y que figura como dueño del Grupo Inmobiliario el Edén Olmeca.
    Además, señalan que su “intención nunca ha sido ventilar a la luz pública, ni mucho menos dañar la figura del señor químico Andrés Granier Melo” y, agregan, “lo único que pretendemos es que nos liquiden conforme a derecho por la prestación de nuestros servicios”. Los pagos a los guardaespaldas se realizaban a través de depósitos a nombre de María de Jesús Baltazar, esposa de la persona que los contrató. Para ello era necesario —describen— firmar una hoja sin membrete donde únicamente se detallaban sus nombres y labores.
    El horario de trabajo era de lunes a domingo de 7 de la mañana a 8 de la noche, con una hora de descanso, por lo que exigen el pago de tres horas extras diarias, ya que sus jornadas realmente terminaban después de las 11 de la noche. El documento describe que el 8 de mayo de 2013 el comandante Efrén Camaño notificó que el grupo de guardaespaldas estaba despedido por decisión de Andrés Granier.
   

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